Becas de formación documental, archivística y bibliotecaria

Muchos estudiantes de último curso de grado o de Máster buscan becas de formación práctica que les sirvan para aprender o para poner en práctica lo aprendido; obtener algo de dinero y mejorar el currículum vitae para futuras convocatorias. Hoy en día hay multitud de opciones, y es realmente complejo de optar a una beca de calidad, (eso sin tener en cuenta el elevado número de personas que optan a las mismas becas). Con el objetivo de facilitar esa tarea, hemos reunido aquí algunas de las becas mejor valoradas o mejor remuneradas para vosotros. 

En la mayoría de convocatorias los becarios realizarán tareas auxiliares, pero también de catalogación de documentos y funciones relacionadas con las tecnologías de la información y la comunicación. Community managers, SEO, buscadores web, digitalización… son conocimientos que te abrirán las puertas a la mayoría de convocatorias disponibles.

Sin duda las mejor remuneradas son las becas del Tribunal Constitucional, seguidas de la beca del Congreso de los diputados. Estas becas de formación tienen una amplia recepción, de manera que solo estudiantes con una formación complementaria a la universitaria muy fuerte, o experiencia profesional pueden obtener plaza. Obtener estas becas es muy difícil, pero podrás desarrollar tu profesión de verdad.

En algunos casos se adjunta el enlace al texto de la convocatoria más reciente, y en otros, un enlace a la sección de becas.

Esperemos que os guste esta selección de becas de formación archivística, documental y bibliotecaria en diferentes centros de prestigio:

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Becas FormArte: Beca de formación dependiente del Ministerio de Educación, Cultura y deporte. El objetivos de estas becas es el de formar especialistas en técnicas de catalogación, documentación y bibliografía, y en las tecnologías de la información y las comunicaciones, aplicadas a fondos modernos y antiguos, en la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas y otras dependencias del Ministerio de Cultura. Posee una cuantía mensual de 866 euros al mes

Becas BNE: Becas para titulados universitarios con el objetivo de fomentar y mejorar el conocimiento sobre las colecciones, los procesos bibliotecarios, los servicios que se prestan a los usuarios y otras actividades propias de la función que debe cumplir la BNE. Existen diferentes modalidades: Becas de Biblioteconomía y documentación, que se dividen en: proceso documental de fondo moderno, proceso documental de manuscritos y archivos personales, proceso documental de materiales especiales (dibujos, registros sonoros), y documentación en entorno digital.

-Becas Congreso de los diputados: Becas individuales para la formación práctica de licenciados o graduados en actividades documentales, bibliográficas y archivísticas. Es necesario acreditar experiencia en alguna de estas materias: Catalogación en formato MARC. ABSYSNET. — Atención al usuario en servicios de información. — Lenguajes de marcado aplicados a los registros bibliográficos. — Fuentes de información en ciencias sociales, jurídicas, políticas, económicas, financieras y europea. — Buscadores para servicios de información. — Posicionamiento en web. — La web 2. Redes sociales. — Gestión y tratamiento de recursos y materiales electrónicos. Metadatos. — Digitalización. Manejo de herramientas para el tratamiento de imágenes. — Tratamiento y análisis documental. Uso de lenguajes documentales. — Descripción y normalización archivística. Su duración es de 12 meses y su retribución de 1075 euros mensuales

-Beca Senado: Becas de formación archivística, documental y bibliotecaria, dirigidas a jóvenes titulados que deseen especializarse en estos campos. La duración es de 12 meses, con una retribución de 800 euros al mes. La valoración de las solicitudes procederá de la siguiente manera: A) El expediente académico correspondiente al título universitario, que se valorará hasta un máximo 30 puntos. B) Estudios de carácter archivístico, bibliotecario o documental, adicionales a los que figuran en los requisitos: Títulos de Máster, Doctor, o de postgrado; cursos no vinculados a la Universidad; se valorará aquí el título de Licenciatura en Biblioteconomía y Documentación o el de Grado en Información y Documentación, por el tiempo adicional de estudios respecto a los Diplomados en esta materia, que también pueden solicitar las becas. Hasta un máximo de 30 puntos. C) La formación práctica y experiencia en desempeños similares, hasta un máximo de 5 puntos. D) El conocimiento de idiomas, hasta un máximo de 13 puntos. E) Los conocimientos de informática aplicados a la Documentación, Archivística o Biblioteconomía, hasta un máximo de 15 puntos. F) Otros méritos, hasta un máximo de 7 puntos.

-Beca biblioteca tribunal constitucional: Dirigidas a la formación teórico-práctica en tareas relacionadas con el estudio y tratamiento bibliográfico de las monografías y las publicaciones periódicas de la biblioteca del Tribunal Constitucional. La persona beneficiaria de la beca contará con el asesoramiento, orientación y dirección del Letrado Jefe del Servicio de Biblioteca y Documentación del Tribunal, quien definirá las tareas a realizar conforme con el correspondiente plan de formación. Los méritos valorables son: Tener un buen expediente académico. Formación específica en materia de biblioteconomía y documentación, adicional a la requerida para la obtención del grado; así como formación en materias jurídicas. Experiencia en tareas bibliotecarias y documentales, desarrollada en instituciones o entidades mediante relación contractual o de colaboración. Se exceptúan a estos efectos las prácticas curriculares conducentes a la obtención de un título académico oficial. Conocimientos de informática: Aplicaciones de sistemas de bases de datos relacionales y documentales. Aplicaciones ofimáticas. Digitalización y tratamiento de imágenes. Idiomas alemán, inglés o francés. Su duración es de un año y su retribución de 1100 euros mensuales.

-Beca Biblioteca Lázaro Galdiano: Los méritos computables son: El expediente académico (hasta un máximo de 3 puntos). Experiencia en catalogación y clasificación de fondos bibliográficos y documentales (hasta un máximo de 2 puntos). Experiencia en investigación (hasta un máximo de 1,50 puntos). Haber sido beneficiario de otras becas o haber obtenido premios relacionados con la actividad en bibliotecas y centros de documentación (hasta un máximo de 1,50 puntos). Conocimiento de los fondos bibliográficos de la Fundación Lázaro Galdiano (hasta un máximo de 1 punto). Inglés fluido o dominio de algún otro idioma de la Unión Europea (hasta un máximo de 1 punto). Y las tareas a desempeñar: Catalogación y clasificación de los fondos bibliográficos y documentales. Preparación de exposiciones y proyectos de investigación. Cualquier otra actividad relacionada con las funciones propias de la Biblioteca, del Archivo y del Gabinete de Estampas y Dibujos que les sea encomendada por el tutor o por la Dirección de la Fundación.

-Beca de apoyo de bibliotecas públicas (Getafe): Becas de apoyo a bibliotecas públicas de la comunidad de Madrid, destinadas a estudiantes de Grado en Información y Documentación.

Becas Biblioteca MNCARS: Dedicadas a la formación de carácter práctico en el ámbito de la biblioteconomía y documentación mediante la participación en las funciones de la Biblioteca y Centro de Documentación del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Es necesario estar en posesión del título de Grado en Información y Documentación. Los criterios de selección son: Expediente académico del solicitante, con una valoración máxima de cuatro puntos. Formación complementaria en el ámbito de la especialidad objeto de la beca, con una valoración máxima de tres puntos. Experiencia profesional en el ámbito de la especialidad objeto de la beca, con una valoración máxima de dos puntos. Conocimiento de idiomas, especialmente inglés, con una valoración máxima de un punto

 

Si conoces más convocatorias de calidad… ¡Te animamos a que las compartas con nosotros! 🙂

De los contenidos a la web: cómo un nuevo CMS te cambia la vida

En abril de 2017 el Museo Thyssen-Bornemisza presentó la remodelación de su web institucional www.museothyssen.org. Esta nueva presencia digital responde a un enfoque estratégico basado en los cambios acontecidos en el entorno tecnológico y en la necesidad de aumentar el número de usuarios online y de visitantes físicos.

La nueva web parte del CMS (Content Management System) Drupal 8, por lo que su edición ha pasado de ser un trabajo laborioso y complejo (requería muchas veces depender de la labor de un programador, quedar a la espera de subidas a producción…y demás procesos engorrosos) a contar con este sistema de gestión de contenidos ágil y dinámico, que además ofrece la posibilidad de poner al servicio de nuestros usuarios una web responsive o adaptativa a todos sus dispositivos móviles.

¿Qué aspectos de nuestro trabajo han cambiado?

1- Los contenidos digitales y su adaptación.

  1. Nuestros usuarios nos consultan cada vez más desde dispositivos móviles y menos desde el ordenador

    Por tanto, todo editor web pasa de maquetar largos textos, información contextual (la que se muestra al pasar el ratón) y cortar imágenes al milímetro a un nuevo entorno: los textos deben ser legibles en un móvil, el ratón no siempre será la forma de navegar por la web y las imágenes se suben a una resolución grande que “mágicamente” se adaptan a las diferentes visualizaciones y tamaños.

2- Su incorporación a la web

  1. Un cambio de web implica -la mayor parte de las veces- un replanteamiento de la arquitectura (para atender las necesidades que se han detectado) y la consecuente conversión de nuestros usuarios. En el caso de la nueva web del Museo Thyssen-Bornemisza se ha traducido en encontrar de una manera sencilla y rápida los horarios, la compra de entradas, la consulta de actividades….no sólo desde su ubicación habitual sino también desde otros puntos de interés de la Web.

    No debemos olvidar que todos estos contenidos digitales deben adaptarse a unas pautas de maquetación y, en general, a un diseño cuidado. 

3- La cara oculta de la edición

La cocina de la web puede resultar un laboratorio de pruebas fascinante con las herramientas que muchos CMS proporcionan: la gestión de usuarios permite que varios perfiles puedan crear el contenido en modo borrador, revisar cómo quedaría y publicar dejando todo el proceso documentado. Revertir cambios, clonar o traducir páginas a partir del texto original sin tener que maquetarlas de nuevo, son algunas de las funcionalidades que harán a partir de ahora la vida del editor mucho más fácil.

Esta nueva forma de trabajo, en el que el contenido va creándose y una vez pasado el ciclo de validación, se publica con tranquilidad, genera un gran beneficio a todos los actores que forman parte de la creación, edición y publicación de los contenidos.

Por último, no debemos olvidar que la reutilización de contenido es clave: contar con un repositorio multimedia que ofrezca las imágenes almacenadas sin tener que volver a subirlas y redimensionarlas, puede suponer un ahorro de tiempo y de dimensionamiento de servidores importante.

4- Lo que permanece

La gestión y edición de contenidos digitales sigue requiriendo de conocimientos y tareas que no varían en el tiempo: cuidar la calidad implica conocer las limitaciones en la difusión por cuestiones legales (desde la privacidad hasta la propiedad intelectual), escribir con una coherencia y tono adecuado a nuestros usuarios, sin olvidarnos de planificar y medir lo que hacemos.

Las métricas digitales se han sofisticado mucho en poco tiempo y ese conocimiento, cada vez más especializado, sirve para sacar conclusiones que nos pueden ayudar a conocer lo que funciona y a distribuir mejor nuestros esfuerzos.

En resumen, cambiar el gestor de contenidos de la web es una decisión difícil en la que muchos factores están implicados (humanos, técnicos, económicos, perfiles necesarios, grado de actualización, funcionalidades…etc) pero cuyo esfuerzo tiene una gran recompensa para el día a día del editor web. No olvides que este “cambio de vida” tiene detrás una reflexión estratégica en la que toda la organización debe implicarse y remar juntos en la misma dirección, de esta manera… ¡el éxito está garantizado!

Adriana Galdiz Orue

Editora web del Museo Thyssen-Bornemisza.
Colabora con la FEAM (Federación Española de Amigos de los Museos) en el área de Comunicación y medios digitales

2018: Odisea en los archivos, que la interoperabilidad nos acompañe

Los días 15 y 16 de junio se celebraron en El Molar (Madrid), las XX Jornadas de Archivos Municipales de Madrid, con un total aproximado de 160 personas y bajo el título “2018: Odisea en los archivos, que la interoperabilidad nos acompañe”, un guiño a la ciencia ficción, de la que ahora somos todos parte interesada. Se debatió sobre el nuevo papel que se nos pide desde las administraciones y que sabemos cumplir porque somos gestores de la documentación y no importa el soporte en el que nos lleguen esos expedientes.

Estas jornadas se realizan para dar a conocer los trabajos científicos que elaboran cada dos años el Grupo de Archiveros Municipales de Madrid formado por 40 profesionales que aportan sus visiones y trabajos al conjunto para presentar en las jornadas sus frutos, siempre con la participación de la Comunidad de Madrid y su Subdirección General de Archivos.

También se abordó el tema del cuadro de clasificación funcional, que tan importante es para la mayoría de los ponentes y que el Grupo de Archiveros Municipales de Madrid defendió, puesto que dibuja a la perfección el mapa documental de la organización. El cuadro de clasificación es un instrumento para informar correctamente y de forma rápida y precisa acerca de la actividad y producción documental, pero también se coincidió en que a nivel operativo lo que resulta imprescindible es una completa y exhaustiva identificación y descripción de los procedimientos, es decir, la creación de un catálogo de procedimientos.

Se habló, por supuesto, de la Ley 39/2015 de Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas y de la Ley 40/2015 de Régimen Jurídicos del Sector Público, del Esquema Nacional de Interoperabilidad, de los metadatos obligatorios o del Sistema de Información  Administrativa (SIA), tan necesario para interoperar. En definitiva, unas jornadas cargadas de conocimientos legislativos, científicos y archivísticos.

Vinieron archiveros desde todos los puntos de la geografía española (Mallorca, Canarias, La Rioja, Granada, País Vasco, etc.) y compartimos conocimientos y charlas amigables en los descansos que trascendían lo profesional para llegar a la amistad de muchos años profesionales compartidos.

Gracias a todos y cada uno de los que acudieron a compartir estas jornadas y hacer que estas fueran un éxito, tanto de participación como de conocimientos compartidos.

Visita al fondo histórico del Instituto Isabel la Católica

Situado en el Parque del Retiro, muy cerca del recinto del Observatorio Astronómico, el Instituto Isabel la Católica tiene una ubicación privilegiada, que se relaciona. al igual que su patrimonio histórico con la experiencia educativa del Instituto-Escuela de Madrid.

El Instituto-Escuela nació como un centro oficial de carácter experimental destinado a modernizar la enseñanza secundaria española. Heredero de los principios pedagógicos de la Institución Libre de Enseñanza y de las Escuelas Nuevas europeas, el Instituto-Escuela jugó un papel fundamental en la renovación educativa del primer tercio del siglo XX. Nuestro parentesco con esta institución se debe a que el edificio más antiguo del instituto Isabel la Católica fue la Sección Retiro del Instituto-Escuela

Aunque era un Instituto oficial, el Instituto-Escuela estuvo dirigido por la Junta para Ampliación de Estudios (JAE), presidida por Santiago Ramón y Cajal. Contó con un plan de estudios propio cuyo principal objetivo era la formación integral de los alumnos. Este plan concedió gran importancia a la enseñanza de las ciencias experimentales y de los idiomas modernos, sin descuidar por ello la de las humanidades, ni la formación física, artística y manual de los alumnos.

Desde 2006, en el Instituto Isabel la Católica, Carmen Masip Hidalgo y Encarnación Martínez Alfaro, profesoras de este centro, hemos trabajado en la recuperación del patrimonio histórico del Instituto-Escuela. Nuestro trabajo ha consistido en la ordenación, catalogación, puesta en valor, difusión (www. ceimes.cchs.csic.es) y uso didáctico de ese patrimonio, formado por el propio edificio de la Sección Retiro del Instituto-Escuela, que la Junta levantó siguiendo los principios pedagógicos e higienistas más avanzados de la época; un archivo con los expedientes de 900 alumnos que estudiaron entre 1918 y 1936; unos 1.500 libros (de texto y de consulta en varios idiomas, colecciones literarias, etc.)  con el sello del Instituto-Escuela, catalogados por la Biblioteca Nacional; material científico de los laboratorios de Biología, Geología, Física y Química; y cuadernos de alumnos.

La visita empieza en la biblioteca histórica donde se pueden ver copias de los expedientes de los alumnos que estudiaron en el Instituto-Escuela, al que asistieron los hijos de importantes científicos, intelectuales, políticos y artistas del momento, como Américo Castro, Manuel Gómez Moreno, Ramón Menéndez Pidal, Juan Negrín, Blas Cabrera, Enrique Moles, Francisco Largo Caballero, Mariano Benlliure y un largo etc.

Otros documentos muestran la vinculación del Instituto-Escuela con la JAE, por ejemplo las certificaciones de la secretaría del Instituto, que están firmadas por José Castillejo, secretario de la JAE, con el visto bueno, a veces, de Santiago Ramón y Cajal. También hay calificaciones de los alumnos y correspondencia entre los padres y el Instituto-Escuela que siempre trató de vincular a las familias con el proceso educativo de sus hijos.

Los libros de la biblioteca reflejan el aprendizaje razonado y no memorístico que se utilizaba en la metodología del Instituto-Escuela, así como la vinculación entre este centro con las instituciones creadas por la JAE (Centro de estudios Históricos, Museo de Ciencias Naturales, Jardín Botánico…) de las que sus profesores formaron parte. Los libros están acompañados por fotografías, cuadernos y trabajos de los alumnos

 

La visita continua en los laboratorios de Biología y Geología. Los laboratorios fueron una de las señas de identidad del Instituto-Escuela donde los alumnos aprendían a través de la experimentación. En el laboratorio de Biología, junto a los materiales relacionados con la enseñanza de la Histología (microscopio, microtomo, preparaciones realizadas por los alumnos), hay otros vinculados a la enseñanza visual y comprensiva que practicaba el Instituto-Escuela (placas de cristal, láminas, modelos florales y anatómicos, colecciones de insectos o moluscos).

Laboratorio de Biología

Finalmente en el laboratorio de Geología, además de apreciar los materiales, instrumentos y maquetas relacionados con esa disciplina, hay una exposición de los trabajos realizados por los alumnos del instituto Isabel la Católica con su patrimonio histórico, puesto que para nosotros el uso didáctico constituye la utilidad fundamental del patrimonio de los institutos históricos.

Encarna Martínez Alfaro

Catedrática de Geografía e Historia y reponsable la recuperación del archivo y la biblioteca históricos del Instituto Isabel la Católica

Carmen Masip

Catedrática de Ciencias Naturales jubilada y responsable de la recuperación del patrimonio de los laboratorios de Biología y Geología.

** Fotografías realizadas por Consuelo Fredericksen, socia de SEDIC y asistente a la visita

Inventario de Gramática del archivo de la RAE

El Archivo de la Real Academia Española ha puesto a disposición de los investigadores un inventario de los documentos de trabajo para la primera Gramática de la Academia, publicada en 1771.

Tras un minucioso proceso de identificación, ordenación, clasificación y descripción de los documentos gramaticales, el departamento del archivo ha podido reconstruir el orden original en el que se guardaron los papeles en la secretaría académica y el trasiego que sufrieron entre los años 1740 y 1770.

El punto de partida de este trabajo ha sido un inventario publicado por el profesor Sarmiento en el Boletín de la Real Academia Española en 1977, en el que se incluía una descripción del contenido de siete libros con documentos gramaticales. La sorpresa fue que en 2015 esos mismos documentos habían perdido la organización que tenían a finales del S. XX, pero continuaban en el archivo de la Academia. Y la buena noticia es que en 2017 hemos podido identificar más documentos gramaticales de los que pudo ver Sarmiento en 1977.

Por tanto, con el nuevo inventario, el investigador dispone por fin de una visión de conjunto de los documentos con los que los académicos trabajaron en la preparación de la primera Gramática académica.

Como complemento al inventario, el archivo ha publicado igualmente la clasificación y los registros de descripción de todas las unidades documentales simples y compuestas que componen la serie Dictámenes, disertaciones, votos particulares y otros documentos sobre la Gramática (1740-1767).

Los registros de descripción de documentos y de autoridades pueden consultarse en el siguiente enlace, a través del cual se accede también al inventario

Visita al Servicio de Documentación Geográfica, Archivo y Biblioteca del Instituto Geográfico Nacional

El pasado 3 de marzo el Servicio de Documentación Geográfica y Biblioteca del Instituto Geográfico Nacional (IGN) recibió la visita de varios socios del SEDIC. Este Servicio gestiona los fondos cartográficos, bibliográficos y el archivo de documentación técnica, de gran valor para el desarrollo de las competencias que en materia cartográfica tiene encomendadas el Instituto. La gestión de estos fondos se realiza a través de tres unidades: Biblioteca, Cartoteca y Archivo Topográfico.

La Biblioteca se creó en 1870, cuando se fundó el entonces Instituto Geográfico. Se ha especializado y dotado con fondos sobre las materias objeto de la actividad del IGN. Dispone de monografías, revistas y otras publicaciones sobre geodesia, cartografía, topografía, fotogrametría, geografía, sismología y otras ciencias de la Tierra. Además, cuenta con una sala de lectura abierta al público.

La Cartoteca tiene también su origen en la creación del Instituto Geográfico. Nació con el cometido principal de testimoniar y conservar las diferentes producciones cartográficas utilizadas para confeccionar el Mapa Topográfico Nacional a escala 1:50.000, razón de ser del incipiente IGN.

Primera hoja impresa del Mapa 1:50.000 (1879). Cartoteca del IGN.

Con el paso del tiempo ha pasado a ser depositaria y testigo de todas las producciones cartográficas del propio Instituto, de otros organismos públicos y privados que, por mecanismos de intercambio y acuerdos entre centros, han enriquecido sus fondos con diferentes tipos de series cartográficas, así como de adquisiciones a anticuarios con el objetivo de recopilar cartografía antigua de la península ibérica principalmente.

La Cartoteca dispone un servicio de atención al público, tanto presencial como por  correo electrónico. Parte de sus fondos cartográficos están digitalizados y se pueden consultar en el catálogo Web.

El Archivo Topográfico custodia muchos de los documentos generados en los procesos de producción cartográfica realizados por el Instituto Geográfico desde su fundación hasta aproximadamente la utilización de los métodos de fotogrametría aérea. Además, conserva muchos de los documentos elaborados por otros organismos antecesores del IGN como la Junta General de Estadística o la Comisión de Estadística. En la actualidad almacena y actualiza las actas de deslinde municipales donde los ayuntamientos vecinos acuerdan sus límites jurisdiccionales.

El Archivo atiende también peticiones de los usuarios y una parte de su documentación se puede descargar a través del Centro de Descargas (actas de deslinde, cuadernos de campo, minutas cartográficas, planos de poblaciones y planos de edificios).

En la visita se hizo una presentación sobre los tipos de documentos más característicos de la Cartoteca, tal como atlas, cartas náuticas, planos de población o mapas temáticos, y del Archivo Topográfico, hojas kilométricas, planos de población, cédulas de propiedad, etc. Mostrando con diversos ejemplos su utilidad, que abarca desde la resolución de conflictos de caminos, deslindes entre términos municipales a estudios de arqueología.

Carta náutica de Cádiz (1709). Cartoteca del IGN

 

Plano de población de Gijón (1919). Archivo Topográfico del IGN

 

 

 

 

 

También se hizo hincapié en las aplicaciones web a través de las cuales se puede acceder a los documentos del Archivo y Cartoteca, ya que en los últimos años se ha trabajado en la difusión de la documentación a través de herramientas sencillas de consulta, que permitan acceder a la información por medio de su posición geográfica o interactuar con los materiales cartográficos. Para la información el Archivo se puede consultar el Visor de Archivo Topográfico y para la de  Cartoteca el Catálogo de Cartoteca.

Sala de exposiciones

 

 

 

 

 

Por último, se hizo una visita guiada a la sala de exposiciones del IGN. Esta sala se inauguró en abril de 2014, con el objetivo de dar a conocer tanto las actividades e historia del IGN, como sus fondos cartográficos y documentales. Las exposiciones son de carácter temporal, con una duración de un año y giran en torno a un tema común. En esta ocasión, la exposición trata de los mapas en la época de Cervantes con motivo del IV centenario de la muerte del escritor. La exposición hace un recorrido por la cartografía de la época Cervantina con el objetivo de mostrar el contexto histórico y los procedimientos cartográficos del momento. Recoge una selección de atlas, mapas, cartas náuticas, vistas de ciudades, etc., contemporáneos a Cervantes, de lugares en los que estuvo y de importantes piezas cartográficas de la época.

La exposición cuenta con una pantalla táctil que contiene una  aplicación interactiva, que se puede consultar a través de la web, denominada Cervantes y el Madrid del siglo XVII. A través del Plano de la Villa de Madrid elaborado por Pedro Texeira en 1656, se describen lugares relacionados con el Madrid de Cervantes, junto con otras descripciones del Madrid de la época.