Aida Fernández García, bibliotecaria digital

Aida Fernández García es diplomada en Biblioteconomía y Documentación por la Universidad de León, licenciada en Documentación por la Universidad de Salamanca y postgrado en Archivística por la UNED. Actualmente trabaja como responsable de comunicación de la Biblioteca de la UOC y gestora de contenidos digitales del web de la biblioteca.

¿En qué sectores has trabajado hasta el momento actual?

He trabajado en la Administración Pública tanto a nivel local como ayudante de archivos (Archivo Municipal de Valladolid, Archivo de la Diputación Provincial de Valladolid), a nivel estatal en el Archivo de la Real Chancillería de Valladolid y a nivel supranacional en la Biblioteca Central de la Comisión Europea en Bruselas. Además, he trabajado en el sector privado en una consultora especializada en gestión documental como responsable de proyectos de archivos y bibliotecas. Actualmente trabajo en una universidad, la UOC, como bibliotecaria digital.

¿Cómo te has preparado para acceder a tu puesto de trabajo actual?

He realizado cursos sobre gestión de la información en la Web 2.0., Google Analytics y sobre arquitectura de la información. Además de la formación reglada, soy una persona muy autodidacta y como disfruto mucho con mi profesión siempre estoy aprendiendo nuevas cosas.

¿En qué consiste tu trabajo diario?

Me encargo de la redacción de las notícias que publica la Biblioteca de la UOC tanto para el público de la comunidad universitaria (profesores, estudiantes y personal de gestión), así como de todas las comunicaciones que se realizan a la comunidad profesional (listas de distribución, redes sociales, etc.). Gestiono el Twitter de la Biblioteca de la UOC, @UOCbiblioteca, que es el canal más activo que actualmente mantenemos. También asesoro al resto de técnicos de la biblioteca a la hora de publicar contenidos en la página web. Como bibliotecaria, atiendo el servicio de referencia La biblioteca responde.

¿Qué les dirías a aquellos/as profesionales que quieran trabajar en este sector?

Que hagan de la profesión su pasión. Porque con pasión e ilusión se puede conseguir todo lo que uno se propone.

Entrevistas a profesionales: Rocío Lorenzo, bibliotecaria

Rocío Lorenzo Usabiaga es una joven bibliotecaria que ha trabajado en la Universidad Isabel I, con sede en Burgos. En esta entrevista nos cuenta algunas de sus impresiones sobre el mundo laboral de los profesionales de la información a través de su experiencia. Rocío estudió el nuevo Grado en Información y Documentación en la Universidad de Salamanca.

¿En qué sectores has trabajado hasta el momento actual?

Mi experiencia laboral es limitada, como quien dice estoy recién salida del nido, hice mis prácticas curriculares durante tres meses en el Centro de Referencia Estatal de Enfermedades Raras en Burgos y justo antes de terminar se me ofreció la posibilidad de trabajar en la Universidad Isabel I.

¿Cómo te has preparado para acceder a tu puesto de trabajo actual?

Además del Grado en Información y Documentación tengo títulos de idiomas que he ido sacándome a lo largo de mi formación, he realizado cursos en la Universidad de Salamanca y luego lo que he ido haciendo de forma algo más autónoma. Uno no puede quedarse quieto, el sector se renueva y si no sigues el ritmo te quedas totalmente obsoleto.

¿En qué consiste tu trabajo diario?

Somos un tándem se podría decir. La responsable de la biblioteca se encarga de la parte más seria y yo trabajo la parte técnica. Es un proyecto muy emocionante porque estamos poniendo en marcha prácticamente de cero una biblioteca universitaria. No se trata solo de libros en formato físico, va mucho más allá, tratamos con editores, proveedores de bases de datos, libreros, plataformas de soporte para libros electrónicos… el espectro es muy amplio. Hay que tener en cuenta que esta universidad es online, los contenidos no se imparten en aulas de forma presencial, y por lo tanto los recursos que ofrecemos a los alumnos tienen que adaptarse a esa circunstancia.

Me ha tocado cambiar el chip como quien dice porque para mí el concepto de biblioteca no era exactamente lo que me he encontrado. Mi papel durante estos seis meses se ha centrado en labores técnicas en su mayoría, me he encargado del inventario, de la puesta a punto del nuevo catálogo, de la revisión de las fichas de autor del PDI de la universidad y me ha tocado ponerme al día en materia de libros electrónicos. Es fascinante descubrir hasta dónde llega la labor de un bibliotecario. La mayoría de la gente cree que simplemente ordenamos libros. En mi caso está siendo mucho más que eso.

¿Qué les dirías a aquellos/as profesionales que quieran trabajar en este sector?

Que se formen y se informen, que lean, que hagan todas las prácticas que puedan, que vayan a congresos y que sean capaces de desarrollar un sentido crítico para poder mejorar los servicios que ofrecen. Que no pierdan vocación ni la ilusión con la que se entra en la facultad. El mundo de la información tiene posibilidades ilimitadas y siempre existirá la necesidad de hacer de esa información un recurso accesible. Tenemos mil opciones laborales y tenemos que saber aprovecharlas. Un profesional de la información tiene que ser camaleónico, tiene que saber renovarse. Tenemos que vendernos mucho mejor, muchas empresas no lo saben, pero nos necesitan. Nos necesitan de forma urgente.

Socios de SEDIC visitan el Tribunal Constitucional y su biblioteca

La visita al Tribunal Constitucional organizada por SEDIC comenzó en la sala de lectura de la Biblioteca, que cuenta con una de las colecciones más importantes en derecho público. Debido al tipo de institución, es de uso exclusivo para los magistrados y letrados, así como el resto del personal que trabaja en la institución. También pueden utilizar la biblioteca investigadores externos para estancias de estudio, presentados por magistrados, letrados o profesores universitarios.

La Biblioteca cuenta con un equipo de veinte personas cuyo objetivo es facilitar la información de la forma más rápida y precisa posible a los magistrados y letrados. Para ello disponen de un servicio de búsqueda en el catálogo, cuyos usuarios pueden marcar los documentos de su interés y generar un mensaje automático que llega directamente al equipo bibliotecario.

Actualmente la Biblioteca tiene alrededor de 80.000 libros y más de 1.300 revistas. A pesar de ser una biblioteca joven y no contar con un fondo patrimonial importante, se van adquiriendo aquellas obras que por su interés histórico y jurídico puedan enriquecer la colección. Completando a la colección, la biblioteca cuenta con enlaces a las principales bases de datos especializadas.

Se realizan vaciados de todas las revistas, así como de algunas monografías. Además se publican un boletín de documentación y otro de sumarios de revistas de periodicidad mensual y un tercer boletín de novedades que se publica trimestralmente.

Durante la visita recorrimos la sala de vistas del Tribunal Constitucional, donde los magistrados y letrados ejercen sus competencias, y el salón utilizado para actos institucionales como el nombramiento de los nuevos magistrados y letrados.

Más información en la web del Tribunal Constitucional: https://www.tribunalconstitucional.es

Gamificar es una actitud, ¿quieres practicarla?

Según el diseñador de juegos Jesse Schell «un juego es una actividad para resolver problemas desde una aproximación lúdica» y de eso trata la gamificación, de ponerse las gafas lúdicas y enfocar los problemas reales desde otro punto de vista.

Fue el escritor argentino Borges quién dijo: «somos lo que leemos, y nuestro cerebro se transforma literalmente a través de los textos que introducimos en nuestra mente». Pues bien, hay estudios que revelan que los juegos cambian a las personas, que las personas que juegan son más flexibles y adaptables, que son expertas en resolver problemas.

¿Y cómo es un diseñador de juegos? Es una persona que principalmente se centra en la experiencia de disfrute del jugador durante la interacción con el sistema y ello implica conocer en profundidad aspectos como la diversión, la empatía, las emociones y la psicología cognitivo-conductual y del aprendizaje. Su foco está en los jugadores, diseñando mecanismos que consigan que el jugador mantenga un determinado comportamiento hasta superar el reto planteado.

Con la gamificación nos ponemos las gafas de un diseñador de juegos y aplicamos esos mecanismos para que las personas aprendan, para que realicen y mantengan determinados comportamientos que les ayuden a solucionar problemas/desafíos en entornos como el de la educación, la salud, el marketing o los recursos humanos.

Las bibliotecas también tienen un desafío: el de conseguir que el mayor número posible de sus usuarios potenciales se acerquen a ellas como lugares de encuentro, de aprendizaje, de inspiración y creación de conocimiento que sirva de motor de transformación.

¿Cómo se practica la actitud lúdica? Siendo proactivos, replanteándose objetivos, empatizando con los usuarios, lanzando ideas en forma de prototipo, testando, midiendo y sobre todo teniendo en cuenta las expectativas de los usuarios.

Pero hay algo sobre los juegos que es fundamental no olvidarse: nos hacen felices. Mihaly Csíkszentmihályi, uno de los pioneros en el estudio de la felicidad, afirma que «la gente realmente es feliz durante un estado de conciencia llamado estado de flujo Flow». En ese estado estamos tan concentrados en una actividad que el tiempo se para. Pero para llegar a ese estado debe existir un desafío con unas reglas ni demasiado exigentes para nuestras habilidades que conseguirán frustrarnos, ni demasiado simples que nos aburran.

La diversión, según Nicole Lazzaro en su The 4 Keys 2 Fun, se puede abordar de varias formas para generar emociones que hagan que la experiencia sea divertida y significativa:

  1. Diversión compleja, la que hace que disfrutemos solucionando problemas, superando retos, dominando ciertas habilidades o planteando estrategias. En las bibliotecas se puede trabajar este tipo de diversión con las personas que buscan un lugar de aprendizaje.
  2. Diversión sencilla, la que ejerce de vehículo a la imaginación, la que nos hace disfrutar de la fantasía, la creatividad y de todo lo que tiene que ver con explorar. En las bibliotecas se puede trabajar con todos aquellos espíritus libres que buscan lugares de inspiración y creación.
  3. Diversión seria, la que se realiza para dar sentido y valor social o como terapia. En las bibliotecas puede ir dirigida a todas las personas a las que les gusta ayudar y buscan lugares para compartir.
  4. Diversión social, es la que hace que disfrutemos con experiencias en las que están involucradas otras personas. Las bibliotecas como lugares de encuentro y cooperación pueden ofrecer espacios para las personas que disfruten con dinámicas de competición, trabajo en equipo o reconocimiento social.

La diversión, las motivaciones, las emociones, los tipos de jugadores, la narrativa, los mecanismos de los juegos, todo lo que tenga que ver con la experiencia del jugador durante la interacción con el sistema son aspectos que se estudian en gamificación.

En el curso Gamificación para bibliotecas, que voy a impartir en SEDIC —el primero que se imparte en español para profesionales del sector—, nos pondremos las gafas ludificadoras para ver los desafíos a los que nos enfrentamos en las bibliotecas con una mirada diferente, como si fuésemos un diseñador de juegos, intentando crear un entorno que motive a las personas a actuar y les haga implicarse.

Entrevistas a profesionales: Yolanda Gaviro, documentalista en El Objetivo, de Ana Pastor

Continuamos en el blog de SEDIC con la ronda de entrevistas a socios. En esta ocasión responde a nuestras preguntas Yolanda Gaviro Conde, que trabaja como documentalista en el programa El Objetivo, de Ana Pastor (Globomedia) y es graduada en Información y Documentación.

foto_yolandagc

Yolanda Gaviro, documentalista en el programa de televisión El Objetivo, de Ana Pastor.

¿En qué sectores has trabajado hasta el momento actual?

Todos los trabajos que he tenido como documentalista han sido en el sector audiovisual.

¿Cómo te has preparado para acceder a tu puesto de trabajo actual (formación especializada, oposiciones, etc.)?

Hice la Diplomatura en Biblioteconomía y Documentación y al terminar empecé a trabajar en TVE y después en el diario El País como documentalista. Luego estuve tres años en el paro, y durante ese tiempo aproveché para hacer el Curso de Adaptación al Grado, formación por la cual entré haciendo prácticas de documentalista en el programa Zapeando y, después de unos meses, pasé al puesto actual, trabajando como documentalista en El Objetivo de Ana Pastor.

¿En qué consiste tu trabajo actual/diario?

El día a día en el departamento de documentación consiste en realizar las búsquedas que los redactores nos solicitan. Tenemos una agenda que tenemos que ir preparando con todos los actos previstos por días, documentar todo lo que recibimos y archivarlo en la base de datos, además de transcribir el programa emitido el domingo, tanto guión como videos y colas emitidos.

¿Qué les dirías a aquellos/as profesionales que quieran trabajar en este sector?

Hay que reconocer que el sector no está en su mejor momento, pero si realmente te gusta trabajar en él hay que intentarlo, formarse para ello y luchar por lo que te gusta.

Entrevistas a profesionales: Zuriñe Piña, document controller en WorleyParsons

Zuriñe Piña Landaburu es Doctora en Ciencias de la Documentación y trabaja como document controller en WorleyParsons, una importante empresa australiana de ingeniería, en el área de Advisian, que se encarga de la consultoría. Zuriñe ha respondido a algunas de las preguntas de SEDIC sobre su profesión.

foto_zurinepina¿En qué sectores has trabajado hasta el momento actual?

Llevo tres años trabajando en el ámbito de la ingeniería: dos en el sector de Oil & Gas y ahora mismo estoy en el ámbito de la consultoría, trabajando en proyectos de energías renovables. Empecé de becaria y, poco a poco, he podido obtener un puesto estable.

¿Cómo te has preparado para acceder a tu puesto de trabajo actual (formación especializada, oposiciones, etc.)?

Para acceder a este trabajo he tenido que obtener el Grado en Información y Documentación y he obtenido el Máster en Documentación, BIbliotecas y Archivos. El Doctorado lo obtuve este año, pero creo que también me vendrá muy bien para el trabajo. También ha sido necesario obtener un nivel muy alto de inglés.

 ¿En qué consiste tu trabajo actual/diario?

Me encargo de la gestión, revisión, entrega y envío de la documentación. Es documentación técnica, de ingeniería, vendedores y gestión. También me encargo de mantener actualizado el sistema de gestión documental, tanto online como la base de datos. Otro aspecto de mi trabajo es el control de calidad: en los proyectos suele haber una normativa de calidad de la documentación, y es labor de los documentalistas asegurarse de los documentos la siguen en todo momento.

¿Qué les dirías a aquellos/as profesionales que quieran trabajar en este sector?

Mi primer consejo es que aprendan inglés y, si es posible, otro idioma más. También es importante que tengan una buena base informática, con sistemas de gestión documental como Alfresco o similares. Lo ideal sería tener un nivel C1 de inglés, y si es necesario, les recomiendo clases particulares o incluso estancias en el extranjero. También es importante que puedan certificar ese nivel mediante títulos oficiales, ya que el concepto «buen nivel de inglés» puede ser muy relativo.

A los estudiantes les recomiendo que no esperen a las prácticas profesionales o a acabar la carrera para empezar a tener experiencia laboral. Que aprovechen las becas, las prácticas o cualquier alternativa que se les presente, porque el gran handicap de los recién graduados es la falta de experiencia. También les animo a que sean curiosos y abiertos de mente, porque hacen falta documentalistas en los sectores más insospechados, y que estén dispuestos a aprender de cualquier alternativa que se les presente.