Visita SEDIC al Archivo del Banco de España de Madrid. De depósito de dinero a depósito de patrimonio documental

El pasado miércoles 25 de octubre de 2017 visitamos el Archivo Histórico del Banco de España, actividad que fue guiada por las responsables María Inclán y Elena Serrano, a las que quiero agradecer el interesante recorrido que nos ofrecieron.

A través de esta visita pudimos conocer de primera mano esta joya arquitectónica y depósito de unos fondos documentales importantísimos para la cultura española.

El recorriendo comenzó por el ala original del edificio, que es el que transcurre paralelo al Paseo del Prado. En la planta baja nos detuvimos en el tramo del eje central, que corresponde a la entrada principal del monumento que desemboca en la imponente escalera de honor, realizada en mármol de Carrara. Este singular espacio está cubierto por una colorida vidriera -realizada por la empresa alemana Mayer- poblada con figuras alegóricas presidida por la Fortuna. ¡Una lástima que no dejaran hacer fotos y poder compartirlas! La puerta principal con la que conecta esta escalera solo se abre en momentos muy puntuales, como por ejemplo, para la entrada del Rey a actos oficiales.

En este punto las anfitrionas nos contaron la historia del edificio, que está dividida en cuatro capítulos principales correspondientes a sus sucesivas ampliaciones. Su evolución y desarrollo se llega a comprender muy bien gracias a la maqueta que se conserva del monumento en el propio monumento, toda una obra de arte, que María y Elena también nos enseñaron. La realización de la maqueta comenzó cerca de 1930, pero se concluyó hace pocos años, pues recoge todas las fases hasta el estado actual del Banco que hoy comprende toda la manzana. No obstante, en origen (año 1883) la sede se levantó en la calle de Alcalá con vuelta al Paseo del Prado, con arreglo al proyecto de los arquitectos Sainz de la Lastra y Eduardo Adaro, construido sobre el solar que ocupó el palacio del Marqués de Alcañices.

Después, en el año 1927, comenzó la primera ampliación por la calle de Alcalá, que se levantó sobre unas casas que pertenecían al conde de Santamarca. Esta ampliación se trazó a continuación del primer edificio, cuyo exterior sirvió para definir la fachada como una prolongación de la original con mínimas variaciones. Este segundo proyecto fue realizado por el arquitecto del Banco José Yarnoz Larrosa quien, si bien mantuvo la imagen externa del inmueble primitivo, en el interior empleó un lenguaje renovado acorde a la moda Art Decó. De este proyecto es el amplio patio de operaciones, cubierto con una vidriera que si bien sigue directrices clásicas, presenta un diseño geométrico y simplificado, propio de la tendencia modernista del momento.

La segunda ampliación de la sede comenzó en 1969, con un proyecto del hijo del autor de la anterior reforma, Javier Yarnoz Orcoyen. En esta fase, el edificio del Banco se cerró por las calles de los Madrazo y Marqués de Cubas. Por último, en 2003, se inició la cuarta fase del edificio del Banco de España madrileño, con el que se cerraba la manzana en el ángulo de la calle Alcalá con marqués de Cubas, con el proyecto de Rafael Moneo.

Vista área de la manzana donde se ubica el Banco de España, Madrid, Google, captura de 2017.

El Banco de España también custodia un rico patrimonio de bienes muebles, compuesto por esculturas, grabados, mobiliario, pinturas, etcétera. Una parte de él consiste en una serie de retratos de personalidades vinculadas al Banco realizados por Goya, cuadros que tuvimos la suerte de ver. Nos contaron que fue gracias a documentos del Archivo lo que dio pie a localizar e identificar la existencia de los mismos.

La visita continuó con el acceso a los espacios del Archivo Histórico, el cual tuvo como primer archivero nada menos que a Ceán Bermúdez (1749-1829), historiador del arte y coleccionista ilustrado. Los fondos que conserva el Archivo Histórico consisten en documentación relacionada con las actividades del Banco desde su fundación como Banco Nacional de San Carlos. Según queda recogido en su página web: “Los documentos que custodia son de una gran variedad y testimonian aspectos de la historia y actividades del Banco de España y de nuestra historia económica y financiera”.

Elena y María, así como el resto del equipo que se encontraba en el departamento, nos explicaron los últimos proyectos que han podido desarrollar, como la limpieza de un elevado número de ejemplares históricos que destacan por la diversidad de las encuadernaciones, “tema que daría para varias tesis doctorales”. Dado que el Archivo se abrió al público en 1982, es un lugar ideal para desarrollar diversas investigaciones.

El depósito está ubicado en un nivel más bajo y dotado con un alto nivel de seguridad y modernas instalaciones. Entre ellas destacan unos planeros y armarios para fotografías recién instalados que han sido hechos a medida. Entre varios documentos de gran interés, nos mostraron un álbum que recoge imágenes de la sede del Banco de España de Teruel tras la Guerra Civil, edificio que quedó prácticamente destruido por las bombas.

En nuestra visita pudimos conocer una parte muy importante del Archivo del Banco de España en Madrid, pero no la única. Hay otras estancias del edificio que albergan otros fondos del archivo histórico y del general de la institución, por lo que el volumen –y en gran medida la riqueza- de este patrimonio es ingente.

Esta visita ha supuesto para mi un emocionante momento, además de por lo expuesto hasta aquí, porque mi bisabuela fue la primera generación de mujeres que trabajó en el Banco de España; así que a ella le dedico este texto.

Archivo Histórico del Banco de España

Calle Alcalá, 48, 28014 Madrid

 

 

Archivo de la Asociación de la Prensa de Madrid: Expedientes de asociados 1895-2017

El Archivo de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) está compuesto por una rica documentación que abarca desde el año mismo de su fundación, 1895, hasta hoy. Documentación de carácter polivalente, tanto administrativo como histórico, que atestigua y resume más de un siglo de actividad periodística española. Desde fotografías a expedientes de asociados y referencias periodísticas de todo orden, así como documentos médico-administrativos y testimonios personales y colectivos, el rico patrimonio que compone nuestro Archivo es muestra inapreciable de más de un siglo de vida española. Al ser la APM la más importante asociación de periodistas de España y estar vinculada, a través de los años, a las demás agrupaciones provinciales y tener entre sus asociados y directivos a personalidades de relieve nacional e internacional (Francos Rodríguez, Lerroux, Azorín, Chaves Nogales, Cela…entre otros muchos), la documentación que obra en su Archivo es de indudable interés general.

Los documentos a que hacemos referencia se han conservado durante todos estos años aunque con el desorden y deterioro a que han obligado los distintos cambios de sede (la actual es la séptima), el intermedio trágico de una Guerra Civil y la falta de dedicación de personal especializado.

Libro de registro de asociados APM.

Dado el carácter voluntario de la afiliación a las asociaciones de periodistas, muchos no se asociaron nunca. Pero el notable desarrollo de estas asociaciones agrupando a miles de asociados de toda España, es prueba del cambio que va a suceder en el primer tercio del siglo XX.

El archivo asociativo no tuvo buen comienzo: fue casi destruido, como consecuencia del allanamiento y de los destrozos que sufrió el primer domicilio social de la entidad. El censo se inauguró en mayo de 1895, con los primeros 173 asociados, relacionados por orden alfabético. Encabezado por Serafín Adame García del Barrio con el número 1, finalizando con Eleuterio Villalba. Entre los socios fundadores asistentes a la primera reunión, estaba la profesora de la Escuela Normal y escritora, Jesusa Granda, colaboradora de El Globo. Después aparecerían en el censo histórico otras mujeres como María Atocha Osorio, Carmen de Burgos, Concha Espina, Josefina Carabias, etc.

El fondo biográfico de periodistas tenía varias finalidades: administrativa, política, profesional, asociativa e histórica. Según sean las necesidades que muevan la realización de las fichas, los datos solicitados serian unos u otros. En el expediente  de la Asociación de la Prensa solía constar, además de los datos personales de nacimiento, domicilio y lugar de trabajo, el padrón familiar del asociado, ya que toda la familia disfrutaba del servicio médico de la Asociación. Debía incluir una fotografía de toda la familia.

A la Asociación de la Prensa de Madrid podían pertenecer también los administradores de los periódicos, mientras durase su cargo como tales. Los archivos de esta asociación conservan  interesantes datos  sobre el padrón familiar por ejemplo de José Machado Ruiz firmado en Madrid el 5 de marzo de 1929, donde figura el socio, su madre, esposa e hijas y su hermano el poeta Antonio Machado. Sobre las causas de baja más llamativa destaca la de Camilo José Cela, que había ingresado en 1945 como redactor del diario Arriba, siendo expulsado por la Junta directiva en 1952 y readmitido en  mayo de 1979 como asociado de honor.

A lo largo de la historia ha habido diferentes clasificaciones de asociados. Algunas han desaparecido como la de los socios protectores (entre los que figuraban Canovas del Castillo, Cerralbo, Eduardo Dato…) personas que habían contribuido al mantenimiento de la Sociedad mediante una aportación económica o una colaboración continuada. La Asamblea General, a propuesta de la Junta directiva, podrá nombrar socios de mérito a personas o entidades que hayan destacado en el ejercicio del periodismo o que se hayan distinguido por su colaboración con la profesión periodística (Francisco Ayala, José Luís Sampedro, Gregorio Salvador, Mario Vargas Llosa). La categoría siguiente está compuesta por los asociados de honor con una permanencia en la asociación de cincuenta años, asociados “Vitalicios A” con cuarenta años, “Vitalicios B” con treinta años, asociados de 28 años en activo con algún tipo de prestación que tienen una cuota inferior, asociados menores de treinta años en desempleo, asociados en general y preasociados compuesto por ciento dieciocho estudiantes de últimos cursos de licenciatura o grado.

Hay que resaltar la generosidad de muchos de nuestros asociados que han colaborado con la donación de documentos que no son de fácil acceso. Pretendemos que nuestro Archivo sea un referente en  historia del periodismo nacional como corresponde a la Asociación de la Prensa de Madrid.

Un club de lectura de cuento y relato.

Desde 2008 la biblioteca «Manuel Azaña» del Instituto Cervantes de Toulouse propone a sus usuarios un club de lectura de textos cortos: cuento, relato, micro-relato, columnas periodísticas… con una gran aceptación y fidelidad por parte de los participantes quienes todos los años copan las plazas disponibles.

Os preguntaréis ¿Por qué leemos solo cuento?

Desde un principio pensamos que la relativa brevedad del cuento tiene muchas ventajas. Estas, a nuestro modo de ver, son algunas:

  • Ritmo: el comentario mensual de textos cortos permite sincronizar los ritmos de lectura de los participantes. La lectura requiere tiempo y no todos los lectores cuentan con el mismo tiempo libre ya sea el lector jubilado, trabajador a tiempo completo o estudiante. La lectura de dos o tres cuentos de uno o varios autores (entre veinte y treinta páginas como mucho) permite que todos nuestros lectores acudan a nuestro club con la lectura acabada, cosa que no siempre ocurre cuando el texto para comentar es una novela.

 

  • Relectura: el formato corto permite una o más De esta manera, los lectores acuden  a la cita del club bien empapado de la historia y han podido tomar notas sobre la trama, el estilo, el tratamiento de los personajes, el vocabulario… Esa relectura que permite el cuento hace fácil el siguiente punto.

 

  • Comprensión. Recordemos que la nuestra es una biblioteca que da servicio a lectores que, en su mayor parte, no tienen como lengua materna al español. La relectura de los cuentos, más allá de su mayor o menor dificultad lectora, permite al lector trabajar la comprensión y la expresión escrita. Es un magnífico ejercicio para seguir avanzando en el conocimiento y dominio de la lengua.

 

  • Estímulo y continuidad. El conocimiento de un autor a partir de sus cuentos despierta la curiosidad por el resto de su obra. En muchos de sus textos breves encontramos temas, lugares o personajes que reaparecen en el resto de la obra creativa de un escritor. Los cuentos son un aperitivo para incitar a los lectores más ávidos a seguir descubriendo la obra del autor leído, allanando muchas veces el camino hacia la novela.

 

  • Flexibilidad en la participación. El formato permite que los lectores puedan saltarse una sesión sin perder el hilo de los debates y reincorporarse en las mismas condiciones que el resto de participantes.

En todos estos años de andadura, hemos dedicado nuestras sesiones a todo tipo de autores: a Larra, Cela, Edgar Neville, Carmen Laforet, Javier Marías, Manuel Vázquez Montalbán, Ana María Matute, Medardo Fraile o Eloy Tizón. Hemos leído a los grandes cuentistas latinoamericanos: Borges, Rulfo, Cortázar, Onetti, Roa Bastos, Carpentier, Poniatowska, Vargas Llosa, Luis Sepúlveda… Y hemos aprovechado la visita al Instituto Cervantes de Toulouse de autores como Antonio Soler, Carme Riera, Sergi Pàmies, Eduardo Berti o Almudena Grandes para leer alguno de sus cuentos.

En muchos casos para los lectores se trató de repetir el placer de la lectura de unos textos que ya habían sido leídos con anterioridad en francés y que, años más tarde, podían ser descifrados y comentados en la lengua original en la que habían sido escritos.

En algunas de sus sesiones el club ha tenido el privilegio de contar con la presencia de autores establecidos o de paso en Toulouse: el peruano Jorge Cuba Luque, el boliviano Guillermo Ruiz Plaza o el ecuatoriano Huilo Ruales. La distancia no ha sido un impedimento para que autores como Isaac Rosa, Juan Pardo Vidal, Federico Guzmán Rubio, Ricardo Sumalavia o Rodrigo Hasbún  se prestaran a conversar por videoconferencia con sus lectores tolosanos y a contestar a sus preguntas. Para este curso que empieza, volveremos a leer cuentos de Isaac Rosa, Antonio Ortuño, Fernando Aramburu, Guadalupe Nettel, Juan Carlos Onetti, y de otros autores que iremos revelando a lo largo de 2018.

Por último, cabe recordar que el micro-relato o el relato hiperbreve han tenido cabida en su selección de lecturas. Para comentar este tipo de formato, el club de lectura ha establecido una cita anual con la revista Cuentos para el Andén, especialista en la difusión de autores que practican la distancia corta.

Constancia de todas estas lecturas y tertulias se ha dejado en el blog del club de lectura al que esperamos le quede cuento para rato.

Una novata en el WLIC 2017 de la IFLA

IFLA son las siglas de la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas, uno de los principales organismos internacionales representando los intereses de los usuarios de los servicios bibliotecarios y de documentación. Cada año celebra su congreso internacional – este año ha tenido lugar en la ciudad polaca de Wroclaw y he tenido la suerte de poder asistir por primera vez.

Lo primero que impresiona de este congreso es la cantidad de asistentes. En la ceremonia de inauguración, había probablemente unas 3.000 bibliotecari@s provenientes de 5 continentes en la sala central de la Centennial Hall de Worclaw – una imagen muy potente del poder que puede llegar a ejercer nuestro colectivo si trabajamos tod@s junt@s por un mismo objetivo.

El principal mensaje de la IFLA, transmitido una y otra vez por la presidenta saliente, Donna Sheeder, el secretario general, Gerald Leitner, y la flamante nueva presidenta, nuestra querida Glòria Pérez-Salmerón, no podía ser más claro: ¡participa! ¡juntos somos más fuertes! Uno de los platos fuertes del congreso fue el pistoletazo de salida a una votación online a escala mundial para crear una visión global de las bibliotecas que pueda dar paso a acciones concretas para potenciarlas. Podéis participar con vuestro voto aquí: https://www.ifla.org/ES/node/11774

Mi primera impresión fue inmejorable, ya que pude asistir no a uno, sino a dos “caucus” – reuniones más o menos informales según regiones y/o idiomas, que se celebran previamente a la inauguración formal del congreso. El caucus para germano-parlantes fue muy concurrido, muchos colegas de Austria, Suiza y Alemania habían aprovechado la relativamente corta distancia para acudir al congreso. Nos saludó Gerald Leitner. En el caucus para hispano-hablantes me sorprendió la cantidad de entusiastas colegas de Latinoamérica que quisieron viajar a Wroclaw a pesar de la considerable distancia y los costes. Y, por supuesto, allí estaba también la infatigable Glòria, para animarnos a contactar entre nosotros y desarrollar nuevos proyectos.

Si bien los eventos son muchos y las impresiones para una novata como yo pueden llegar a ser abrumadoras, la IFLA destaca por su ambiente relajado y amable. Es muy fácil entrar en conversación con cualquiera, desde la misma presidenta de la IFLA hasta colegas de Zimbabwe o Groenlandia – especialmente si, como yo, se lleva la banderola verde que la identifica a una como “First Timer”, es decir, primeriza. Todos están ansiosos por compartir experiencias y establecer contactos, e incluso yo misma pronto encontré a varias voluntarias que me explicaron la no siempre fácil estructura de esta organización. Y todas las sesiones, incluso los internos de las distintas secciones de IFLA, son abiertas – es muy recomendable acudir a alguna de estas últimas si tenéis interés en participar de forma más activa en IFLA.

Por supuesto, nunca da tiempo a asistir a todas las sesiones interesantes, es una de las partes más estresantes de todos los grandes congresos, y este lo es, y mucho. Entre mis favoritas estuvo una sesión especial para novat@s, la “Newcomers Session”, en la que se proporciona una visión general del congreso y consejos prácticos muy útiles. También disfruté de lo lindo de la sesión abierta de la sección “Continuing Professional Development  & Workplace Learning”. Todos sabemos que los bibliotecarios y archiveros somos fantásticos y hacemos de todo, pero ¿quién nos motiva a nosotros? ¿Cómo compaginar el desarrollo personal y profesional? El formato de charlas cortas de cinco minutos y la posterior discusión en grupos pequeños fue muy refrescante, y salí con muchas ideas nuevas.

Si aún no estáis convencidos de que merece la pena visitar este congreso, os diré también que los eventos sociales organizados por IFLA son fantásticos. La ceremonia de inauguración fue espectacular y muy emocionante, con acróbatas, cantantes y bailarines ofreciendo una panorámica de la historia de la ciudad de Wroclaw. Y el “Encuentro Cultural” no sólo reunió a más de mil bibliotecarios y bibliotecarias bailando el baile tradicional polaco, la polonesa, alrededor de una enorme fuente, sino que contó con tres escenarios y 5 DJs en directo. Para que luego digan que los bibliotecarios son muy serios…

En mi opinión es un evento que cualquier bibliotecaria o bibliotecario debería haber vivido al menos una vez. Eso sí, el siguiente tiene lugar en Kuala Lumpur, ya que el congreso va rotando de continente en continente. Como el cuota para asistir tampoco es barata, así os da tiempo a convencer a vuestras instituciones/vuestras jefas de que financien vuestra participación para la próxima vez que tenga lugar en Europa…

¿TIENES UN PROYECTO?

Que no te paralice la falta de financiación. Cada vez hay más plataformas de crowdfunding o micromecenazgo que te permitirán llevarlo a cabo.

¿En qué consisten? Generalmente, se trata de plataformas Web como GOTEO, VERKAMI, KICKSTARTER, Lanzanos… que facilitan y favorecen el encuentro entre las personas que quieren desarrollar un proyecto y  las personas que quieren contribuir económicamente para su ejecución. En estas plataformas, se puede participar o bien creando un proyecto o bien apoyándolo como mecenas. Son un buen punto de encuentro para creadores y mecenas.

¿Quiénes participan en un proyecto de crowdfunding?  El promotor del proyecto, que es quien pide a la gente la contribución económica, y el  donante o participante que decide, voluntariamente, realizar una donación o hacer alguna tarea enmarcada en el proyecto.

¿Cómo funcionan estas plataformas?  El promotor fija el objetivo económico que necesita alcanzar para llevar a cabo su proyecto así como “la recompensa” o compensación que va a dar a las personas que colaboren. Las personas que quieran colaborar en el proyecto van haciendo aportaciones durante el plazo que se fije, generalmente, entre 6 y 10 semanas, hasta alcanzar el objetivo económico. Si se alcanza, el proyecto se realiza, si no se anula devolviendo a la gente sus aportaciones.

La financiación colectiva, si bien tuvo su origen en la música, se está extendiendo cada vez a más ámbitos: partidos políticos que utilizan el crowdfunding para solicitar la colaboración ciudadana en determinados proyectos, proyectos medioambientales, periodísticos… En el ámbito de la investigación científica, la FECYT (Fundación Española de Ciencia y Tecnología) gestiona Precipita. Algunas universidades, como la de Valencia, que antes contaban con una plataforma propia (UNIEMPREN),  han incluido “Precipita” en su Web. De esta forma, se pueden centralizar todas las investigaciones científicas que necesitan financiación y encontrar personas que quieran impulsarlas  con sus aportaciones económicas. Es una forma de acercar la ciencia a la sociedad y favorecer su participación.

¡Que la falta de financiación no frene tus proyectos!

 

VISITA AL MUSEO ARQUEOLÓGICO REGIONAL DE LA COMUNIDAD DE MADRID

El Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid se ubica en la sede del antiguo convento de Dominicos de la Madre de Dios, en pleno centro histórico de la localidad de Alcalá de Henares. Fundado por Dª Mª de Mendoza en 1567, el edificio pasó a utilizarse cómo cárcel tras la desamortización de la iglesia, a principios del siglo XIX y, desde mediados del XX fue sede de los Juzgados de Alcalá de Henares, quedando abandonado a mediados de los años 70. En 1985 las administraciones afectadas, Ayuntamiento de Alcalá de Henares, Ministerio de Justicia y Comunidad de Madrid, acordaron convertirlo en el nuevo Museo Arqueológico Regional, iniciando las obras de rehabilitación, que finalizaron oficialmente el 25 de mayo de 1999, con su inauguración. Otras fechas de interés en la breve historia de este joven museo son las correspondientes a la inauguración de su exposición permanente, el 6 de junio de 2003, o la coincidente con la apertura del “Patio de cristales”, el 7 de mayo de 2007, lo que ha permitido completar los servicios e instalaciones del museo con una gran sala multifuncional con capacidad para unas 400 personas.

Foto: Mario Torquemada/Museo Arqueológico Regional.

Su magnífica ubicación, junto a espacios tan significativos como el Palacio Arzobispal y la calle de Santiago de Alcalá de Henares, permite su incorporación al circuito turístico de la ciudad, enriqueciéndolo al ofrecer una visita larga y atractiva en cuanto a tiempo y contenidos. Desde su creación y hasta el momento actual, el M.A.R. ha tenido como objetivo primordial la consolidación de la institución a través de dos vías esencialmente. Por un lado, la obtención de unos recursos personales y técnicos mínimos y necesarios para el cumplimiento de las funciones encomendadas, destacándose el conjunto de labores encaminadas a la obtención de una colección bien organizada y documentada. Por el otro, el desarrollo de una programación de actividades, articulada en un ambicioso plan de exposiciones temporales, cursos para arqueólogos y cesión de espacios para reuniones, conciertos y otras manifestaciones culturales. De esta forma, el M.A.R. se ha hecho un hueco en la vida cultural madrileña, a la vez que se ha consolidado como la institución pública más importante relacionada con la Arqueología de la Comunidad de Madrid.

El Museo desarrolla un intenso calendario de actividades que se articulan a partir de una estructuración interna organizada en cuatro áreas de trabajo: Área de Conservación e Investigación –encargada de la ordenación de colecciones, el planteamiento del plan museológico del museo a través de su exposición permanente y la gestión de la documentación y la investigación de los fondos museográficos-, Área de Difusiónpublicaciones y publicidad-. Área de ExposicionesExposiciones temporales– y Área de Administración –recursos de personal y mantenimiento de las instalaciones-.

La visita que se organizó a los socios de SEDIC se diseñó siguiendo el hipotético recorrido de una pieza arqueológica desde que ingresa en los fondos del museo –formando parte de un conjunto de materiales arqueológicos procedentes de la excavación de cualquier yacimiento- hasta su exposición en una vitrina de la exposición permanente del museo.

Así, comenzamos la visita en el interior de las dependencias del Museo –el aula de Seminarios Fernández Miranda-. Miguel Contreras Martínez –arqueólogo encargado de la gestión de las colecciones del museo- y Concepción Huebra –Bibliotecaria del museo- fueron los anfitriones de este recorrido que se inició con un breve exposición sobre las formas de ingreso de fondos y la política de incremento de fondos procedentes de las intervenciones arqueológicas en el territorio de la Comunidad de Madrid. El recorrido continuó visitando el taller de restauración del museo, donde el restaurador encargado –Javier Casado- enseñó materiales y procesos utilizados en el tratamiento de los fondos.

Se pudieron ver distintas piezas, en diferentes procesos de trabajo. También se hizo un breve recorrido explicativo por los aparatos, herramientas y productos utilizados durante el tratamiento de las piezas en el museo. De aquí se pasó a la sala de investigadores donde se pudo explicar el protocolo para acceder y estudiar los fondos del museo. Es un espacio importante en la vida del museo y genera una actividad destacada no sólo de cara al estudio de la colección, sino como parte de la difusión de los fondos fuera de la institución en forma de artículos y libros.

Tras el paso por las áreas de restauración y de investigadores, y de manera análoga al recorrido de una pieza de los fondos del museo, la visita se dirigió a la biblioteca; el lugar de referencia de la documentación generada en el museo y también el departamento fundamental donde se ordenan las publicaciones no sólo de intervenciones y piezas del museo, sino también de la bibliografía especializada necesaria para acercarnos y contextualizar cualquier hallazgo.

La Biblioteca “Emeterio Cuadrado”, inaugurada en febrero de 2006, debe su nombre al ingeniero y arqueólogo D. Emeterio Cuadrado quien donó en el año 2001, 1.500 volúmenes de su biblioteca personal que se incorporaron al fondo bibliográfico inicial.

Especializada en arqueología, paleontología, museología y patrimonio histórico está dirigida principalmente a investigadores, arqueólogos y estudiantes universitarios. Su colección bibliográfica reúne fondo antiguo, obras de referencia, monografías y publicaciones periódicas nacionales e internacionales además de las publicaciones propias del Museo: catálogos de las exposiciones temporales, la guía del Museo Arqueológico Regional, manuales de los Cursos de formación permanente para arqueólogos y la serie Zona arqueológica.

El catálogo en línea puede consultarse a través de la web del museo y su horario es de lunes a viernes de 9:30 a 20.30 horas.

La visita a la biblioteca se completa con una breve exposición de recursos que completan su oferta y la integran en la vida del museo. El acceso desde sus puestos al Catálogo de Yacimientos Arqueológicos de la Comunidad de Madrid por parte de investigadores debidamente autorizados y al registro documental de las intervenciones arqueológicas completan la atractiva oferta de esta biblioteca especializada.

Foto: Mario Torquemada/Museo Arqueológico Regional.

La visita finalizó en las puertas de la exposición permanente del museo, donde se hizo una breve introducción a la misma y se cerró el recorrido que puede hacer  una pieza, tomando como ejemplo la emblemática cerámica que inicia la exposición –el Vaso de las Carolinas-, un magnífico ejemplar de cuenco calcolítico con una decoración interior en forma de friso de ciervos y soles, motivo del que se ha sacado el emblema del Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid