Hace un año hablábamos de… 26 de septiembre: Acuerdo Biblioteca Universidad Complutense-Google

El año pasado recogíamos aquí una noticia de gran trascendencia para el proceso de construcción de las bibliotecas digitales: El Acuerdo Biblioteca Complutense-Google para la digitalización de documentos de dominio público. Contábamos con la colaboración de José Antonio Magán, a quien nos dirigimos de nuevo, para interesarnos por la situación actual del proyecto.

Pregunta: ¿Qué valoración hacéis desde la Biblioteca de la Universidad Complutense de los resultados obtenidos hasta el momento a través del acuerdo con Google?

Estamos muy satisfechos con el acuerdo firmado entre la Universidad Complutense y Google. En septiembre del año pasado fuimos la primera biblioteca europea, fuera del ámbito anglosajón, en firmar un acuerdo de colaboración con Google, uniéndonos a las bibliotecas de las universidades de Harvard, Oxford, Stanford, Michigan, California y la Biblioteca Pública de Nueva York. Un año después, las bibliotecas que participan en el Programa Biblioteca de Google son 27, entre las que se encuentran la Biblioteca de Cataluña, y otras tres bibliotecas europeas: la Biblioteca Nacional de Baviera, la Biblioteca de la Universidad de Gante y la Biblioteca de la Universidad de Lausanne. La última biblioteca en incorporarse al proyecto ha sido una biblioteca universitaria japonesa, lo que corrobora que Google Búsqueda de Libros es un proyecto de ámbito internacional en el que vamos a poder encontrar libros en muchos idiomas y procedentes de muchos países. Es una gran experiencia para nosotros el colaborar con Google y las bibliotecas que intervienen en el proyecto. Como señala Mark Sandler en: “Disruptive Beneficence: The Google Print Program and the Future of Libraries”. En: Libraries and Google. William Miller, Rita M. Pellen, editors. Haworth Information Press. 2005,

este proyecto va a producir una expansión impresionante de la democratización del aprendizaje; probablemente el hito más significativo desde la invención de la tecnología impresa, atribuida a Gutenberg en el siglo XV.

Además, este proyecto nos ha servido para hacer un análisis más profundo de nuestro fondo bibliográfico y de su estado de conservación. Se han realizado trabajos previos, se han descrito mejor las colecciones….

Pregunta: En este periodo, ¿cómo habéis percibido el sentir de otras instituciones españolas acerca de este proceso?

La mayor parte de las universidades y otras instituciones nos felicitaron por la firma del acuerdo entre la Universidad Complutense y Google para digitalizar los fondos bibliográficos complutenses que están en el dominio público. Incluso, algunas bibliotecas nos preguntaron como iniciar los contactos con Google para establecer posibles acuerdos. También hemos encontrado algunas críticas, aunque pocas, de algunos sectores de la comunidad bibliotecaria, pero francamente creo que desconocían cuáles son los objetivos del acuerdo de colaboración entre Google y las bibliotecas que intervienen en el proyecto Google Búsqueda de Libros. En general, la actitud de los profesionales del sector ha sido muy positiva.

Pregunta: ¿Cuáles son los principales retos que quedan pendientes para que puedan explotarse plenamente los resultados?

Estamos en el inicio del proyecto y, por tanto, quedan muchos retos pendientes. Nos gustaría animar a otras bibliotecas del ámbito hispano para que firmen acuerdos con Google para digitalizar sus fondos y que podamos encontrar en Internet un número cada vez mayor de libros en español. Otro posible reto sería ampliar el número de obras libres de derechos de autor. Por ejemplo, estudiar las posibilidades que existen para la digitalización de las denominadas “obras huérfanas”. También pienso que sería interesante ampliar el ámbito de nuestro proyecto y digitalizar otro tipo de obras, no sólo libros; por ejemplo mapas, partituras musicales… Cuanto mayor sea el número de obras digitalizadas, accesibles en Internet, sin ninguna duda su uso se incrementará.