Fin de semana de bibliotecas, arte y… gastronomía en Vitoria-Gasteiz

El pasado viernes 26, recién terminada la Jornada sobre Biblioteca 2.0 que tuvo lugar en la Biblioteca Nacional, nos montamos en el autobús camino de Vitoria-Gasteiz para pasar unos días de diversión e intercambio con compañeros de profesión.

Nuestro objetivo era visitar la Biblioteca del Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo, Artium, que fue reconocida el año pasado con el premio SEDIC a la calidad e innovación de centros bibliotecarios de museos de arte. Su responsable, Elena Roseras, nos recibió con los brazos abiertos y nos mostró las instalaciones del centro y el estupendo trabajo de difusión que realizan desde él.

Entrada a ARTIUM

Entrada a Artium.

Aparte de actividades como tertulias de películas, club de lectura o exposiciones, me pareció muy interesante el fondo de cómics que está desarrollando el centro, que incluye un buen número de personajes clásicos aparte de títulos actuales muy conocidos. Este centro aboga por acercarse al usuario en general al mismo tiempo que presta servicio a los especialistas en arte. Todo ello con el deseo de ampliar el alcance de la labor del museo y hacer que salga de las paredes del Centro.

Luis en la biblioteca de Artium

Luis Rodríguez Yunta hojeando un libro de la Biblioteca.

Artium nos regaló también el paladar con un suculento desayuno (reflejo de la estupenda cocina que caracteriza esta ciudad y todo el País Vasco y de la que también disfrutamos visitando sus tabernas y degustando los pintxos “nouvelle cuisine” que nos dejaron encantados a todos. Les recomiendo la “espuma de idiazabal” o la “tempura de bacalao” por enumerar sólo un par), para terminar con una visita guiada por algunas de las exposiciones que alberga actualmente el museo.

A pesar de ir un poco pillados de tiempo no quisimos dejar la ciudad sin visitar algunos de sus monumentos emblemáticos como la Iglesia de San Miguel Arcángel o la catedral de Santa María, impresionante en su actual situación de restauración. En una visita entre andamios de hierro pudimos ver las “tripas” del templo y todas sus lápidas abiertas que podrían acongojar a más de uno si no hubiera sido a plena luz del día. En esos momentos, la verdad sea dicha, más susto dábamos nosotros mismos por el casco que teníamos que llevar puesto (no se han incluido fotos en este apartado para no herir susceptibilidades 🙂

Después de visitar el impresionante pórtico de la iglesia de Laguardia, nuestro viaje finalizó con una visita a las Bodegas de Marqués de Riscal para contemplar el recién estrenado hotel, obra del arquitecto Frank Gehry (que desgraciadamente sólo puede ser contemplado desde la distancia que muestra esta foto. Tendremos que esperar a aumentar nuestra fortuna para poder alojarnos en alguna de sus suites exclusivas)

Hotel en las bodegas Marqués de Riscal

Hotel en las Bodegas Marqués de Riscal.

Como veréis, más de uno no se pudo sustraer a la compra de un vinillo para el viaje de vuelta :-).

Myriam y yo no pudimos escapar al fotógrafo indiscreto

Myriam Martínez y yo misma no pudimos escapar al fotógrafo indiscreto.

Uff! al leer ahora este post me parece increible que en dos días pudiéramos hacer tantas cosas!

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  1. Hemos inventado el ocio express documental. Nos llevamos documentación impresa (el excelente catálogo de la exposición de Patricia Piccinini en Artium, un trabajo realmente impactante) y documentación embotellada (los vinos hay que catarlos, hablar de ellos es tontería).

  2. Me alegro, Luis, de que vieras mi ciudad y te gustara. Qué pena que yo estuviera a 700 km. Desde Murcia, un saludo.