Esto no ha hecho más que empezar

Javier Celaya

A lo largo de los últimos años se han publicado multitud de artículos a favor y en contra del impacto de las nuevas tecnologías en el fomento de la lectura y la escritura. Por un lado, hay expertos que aseguran que estas tecnologías alejan a los chavales de los libros, que empobrecen el lenguaje al utilizar en estos soportes frases muy cortas para comunicarse, que reducen el vocabulario debido a los mensajes cortos, etc. Por otro lado, encontramos otras voces que nos señalan que las nuevas tecnologías aportan una hiperestimulación y una concentración en los chavales que pueden ser muy beneficiosas si se aplican correctamente a procesos de aprendizaje. Estos expertos también indican que nuestros jóvenes escriben y leen más que nunca en blogs, wikis y redes sociales, y que son capaces de llevar a cabo varias tareas, a través de múltiples medios digitales, de forma simultánea.

Aunque todavía no existen estudios con evidencias científicas que demuestren la eficacia de las nuevas tecnologías a la hora de fomentar la lectura y la escritura, sí podemos afirmar, sin embargo, que toda aquella actividad que tenga o conlleve un elemento electrónico tiene asegurado un interés inicial por parte de los jóvenes y adolescentes. En vez de pasarnos todo el día diciendo que las nuevas tecnologías reducen el lenguaje y alejan los libros de los chavales, ¿por qué no utilizamos los medios electrónicos para atraer su curiosidad hacia el contenido de los libros y para fomentar el placer de leer?

A las nuevas generaciones les encanta crear vídeos caseros y colgarlos en la Web, descargarse música para escucharla en su MP3, intercambiar fotografías en redes sociales como Flickr o Picasa y escribir sobre sus experiencias personales en redes sociales como Myspace, Culturízame, Tuenti o Facebook. Estas herramientas electrónicas han dejado de ser tan sólo un pasatiempo hace ya mucho tiempo, al convertirse en los principales canales de comunicación e información de las nuevas generaciones. ¿Por qué los bibliotecarios escolares no ayudan a los chavales a crear un vídeo con los personajes de un libro con los que se puedan identificar y de esta manera atraer su atención? ¿Por qué los editores no graban el primer capítulo de sus libros en un archivo MP3 para que puedan descargárselo en la Red y compartirlo con sus colegas? ¿Por qué los libreros no fomentan las conversaciones sobre libros en blogs y redes sociales? A través de estas tecnologías podemos crear espacios de lectura y escritura más cercanos a su manera de comunicarse, lo que motivará su placer por leer en el futuro todo tipo de textos en todo tipo de soportes.

Los avances tecnológicos de los últimos años han provocado tal transformación en la sociedad civil que su impacto en el fomento de la lectura y la promoción del libro será irreversible. Si los hábitos de lectura y escritura están experimentando una transformación histórica debido a la irrupción de la Web 2.0, entonces también deberíamos reflexionar sobre cómo cambiar el enfoque de los planes de fomento de la lectura. Esta nueva etapa nos brinda una oportunidad única para impulsar estrategias de comunicación que nos permitan testar nuevas formas y soportes que fomenten el placer de leer.

Cada día más lectores toman decisiones de lectura y compra de libros orientados o motivados por la información que encuentra en la Web. A través de las conversaciones que tienen lugar en blogs, wikis y redes sociales, las personas se recomiendan libros y autores, critican aquellos aspectos que no les gustan, etc. Muchos profesionales del sector del libro piensan que estas nuevas redes sociales no son más que un lugar donde los chavales intercambian opiniones, pero muchos se sorprenderían si supieran que las personas con edades comprendidas entre los 25 y los 40 años son los principales usuarios activos de la Web 2.0.

Las innovaciones siempre empiezan con una primera experiencia. Por este motivo, esperamos que la lectura de los artículos que forman parte del ciclo ¿Una sociedad sin lectores? ayude a los bibliotecarios, editores y libreros a entender mejor los beneficios de las nuevas tecnologías sociales y, les anime a incorporarlas en sus planes de fomento de la lectura y la promoción del libro.

Javier Celaya
(Javier Celaya es socio fundador del Portal Cultural Dosdoce.com y autor del blog Comunicación Cultural).