Hace un año hablábamos de… Los blogs en la biblioteca 2.0 (V)

Fernando Juárez Urquijo

Imaginad que a un no-blogger le invitan a participar en una mesa sobre blogs… así estaba la profesión hace tan poco tiempo que no tenía ni plantel para llenar una mesa. En fin, pensemos que el motivo era predicar con el ejemplo y se trataba de dar importancia a (cualquier) usuario de la web. Así que cuando hace un año nos reunimos en Fesabid para hablar de blogs no tenía mucho que contar como blogger pero era una invitación que no se podía dejar de lado (vaaaale, antes de que lo digáis vosotros lo digo yo: Santiago, marisco, no ir a la biblioteca unos días… genial; ya se nos ocurriría algo para contar).

La invitación a una biblioteca pública (pequeña) para participar en Fesabid era un indicativo de que estábamos haciendo algo diferente. Habían transcurrido apenas seis meses desde que presentamos una comunicación en el congreso de públicas (Murcia, noviembre 2006) que pasó con más pena que gloria.

Lo que en su momento interpretamos como desinterés era al parecer desconocimiento. Curioso lo de las percepciones, nosotros pensando que lo que contábamos estaba tan superado que nos daba vergüenza cuando en realidad habíamos iniciado un camino experimental que estaba abriendo nuevas formas de entender la biblioteca y la relación con los usuarios.

Fesabid no era ámbito natural de bloggers, tampoco de bibliotecas públicas pequeñas; y allí estabamos todos nosotros sentados en un espacio marginal del evento ante un auditorio “entregado”. Y reconozco que me equivoqué: disfruté aquella experiencia como la culminación de un proceso cuando lo que estábamos viviendo era el inicio de una nueva etapa. No es exagerado afirmar que fue un punto de inflexión (ascendente de momento) para los allí congregados. De aquella mesa surgió un espíritu colaborativo que empezó a dar nuevos frutos (talleres, artículos, incluso incursiones fugaces como blogger) y nos ha permitido abrir caminos para que muchos colegas se animen a transitar por esto de la web social.

De todas formas si hay algo que agradecer a aquella mesa es la oportunidad que nos brindó de dar el salto de lo virtual a lo real: poner voz y facciones a aquellas personas que desde su blog estimularon nuestras actividades es, sin duda, lo más beneficioso de aquella experiencia.

Una última reflexión para cerrar esta disgresión: no sé de que queréis que se hable en el próximo evento (¿alguien tiene enchufe en Fesabis?) pero servidor se apunta.

Fernando Juárez Urquijo
Bibliotecario de pueblo
www.muskiz-liburutegia.org