Wikipedia: ¿control de autoridades de la Web semántica?

Logo de WikipediaWikipedia, la enciclopedia libre es el primer proyecto específicamente nacido desde y para la web que ha desarrollado un sistema de control de autoridades para el acceso a su contenido. Esto es realmente destacable. Primero, porque denota una preocupación por proveer al usuario de un acceso cómodo, fiable y organizado a la información, lo que es, sin duda, una clara apuesta por la calidad del producto. Y segundo, porque su modelo de normalización terminológica no procede de un ámbito profesional bibliotecario-documentalista, sino de los propios usuarios que alimentan la enciclopedia (wikipedistas) y que son los que, en definitiva, adoptan las decisiones sobre lo que debe ser un término admitido o no admitido en su comunidad.

Wikipedia normaliza los títulos (entradas) de sus artículos. Esto hace que esos elementos funcionen como verdaderas autoridades de su sistema de información. Las entradas pueden ser nombres de persona, nombres de entidad, lugares geográficos, títulos de obras, o materias; es decir, todos aquellos elementos de información que tradicionalmente se consideran susceptibles de ser sometidos a un proceso de normalización. Para la creación de autoridades, los wikipedistas disponen de una serie de reglas que aparecen recogidas en el manual denominado Naming conventions, teniendo cada edición de la enciclopedia el suyo propio (en el caso de la edición española, dicho manual se denomina Convenciones de títulos).

Como cualquier otro sistema de control de autoridades, el de Wikipedia lo conforman, por una parte, una serie de elementos y procedimientos que lo hacen posible técnicamente y, por otra, lo rigen unos principios básicos de normalización. No puede decirse que los elementos y procedimientos usados por Wikipedia para controlar autoridades sean novedosos, ya que, con distintos nombres y con algunas diferencias en su método, son muy parecidos a los que se emplean en el ámbito de la Documentación: entradas normalizadas, hatnotes, redirecciones, desambiguaciones, véase también, etc. Sin embargo, sí que son novedosos los principios que rigen la determinación y redacción de las autoridades, ya que se apartan por completo de la normativa aplicada tradicionalmente por los documentalistas a los catálogos y bases de datos. El consenso en la adopción de las reglas normativas, la búsqueda de la naturalidad, la simplicidad y el sentido común en la expresión de las autoridades, y el empleo del idioma del usuario y del orden directo en la redacción de las mismas son algunos de los principios radicales que definen este modelo.

En breve aparecerá un trabajo, del que soy autor, en el que se analiza comparativamente el control de autoridades bibliotecario-documental y el de Wikipedia. Las conclusiones que arroja este estudio sobre la coherencia y solidez del modelo de Wikipedia son rotundas y ponen en entredicho las supuestas bondades del control de autoridades tradicional, un modelo que, a ojos de hoy, se muestra esclerotizado por el peso de la tradición y por una escasa o nula adaptación a la tecnología.

Mientras que en el terreno de las autoridades, el mundo bibliotecario se entretiene, a paso de tortuga, estableciendo las bases que han de regir la creación de un fichero de autoridades virtual internacional (VIAF), otros, una vez más, nos ganan terreno de cara a nuestra presencia en Internet. Y es que las propuestas de futuro actuales para Internet pasan por el uso de ontologías para hacer una red más inteligente que conduzca al procesamiento automático y a lo que se ha venido a denominar web semántica. Es en la consecución de esa web semántica donde Wikipedia, gracias al enorme potencial y alcance de su modelo de autoridades, podría jugar un papel fundamental como conector y organizador de información, en detrimento de los proyectos de ficheros de autoridades bibliotecarios.

Los documentalistas deberíamos dejar de creernos los dioses del Olimpo de la normalización. Tendríamos que abandonar un rato la compañía del egocéntrico Zeus y mirar sin prejuicios que otras formas de normalización extra-documentales son posibles y, es más, altamente eficaces. A veces, los árboles no nos dejan ver el bosque. Y sólo viendo el bosque, podemos valorarlo en su justa medida, ejercer la sana autocrítica. Eso permitirá rectificar prácticas caducas o erróneas, desapolillar normativas y situarse donde verdaderamente las necesidades de información de los usuarios del siglo XXI lo exigen.

Jesús Jiménez Pelayo
Asesor-Coordinador Biblioteca Virtual de Andalucía

Tema del mes de octubre 2008: Wikipedia, wikis y herramientas de conocimiento social