No es malo vivir en las nubes…

El cloud computing.

El incremento de información y los avances de las tecnologías han generado que cada vez más servicios (software y equipamiento) se obtengan o ejecuten a través de Internet. La instalación física de aparatos y programas informáticos en una institución, oficina o en un domicilio particular se ha reducido en aras del acceso al producto mediante una conexión a Internet, a través de una virtualización de la acción.

Thinking_cloud

A finales de octubre se celebró en León la quinta edición de ENISE. Este año la cita tuvo como lema “Hacia una sociedad conectada más confiable”, con el objeto de abarcar tres cuestiones que son de interés fundamental en estos momentos: la protección de las infraestructuras críticas, el Cloud Computing y la seguridad de los dispositivos móviles, bajo la estructura habitual de sesiones plenarias y talleres tecnológicos. En total asistieron 648 profesionales del sector.
Durante toda la sesión plenaria se concretaron objetivos que deben ser seguidos tanto por empresas, como por las Administraciones, como por los prosumidores.

Desde ENISE se animó para que las empresas e instituciones incrementen el uso del cloud para optimizar resultados, tanto la relación interna y externa, la prospectiva, la eficiencia, etc. Ya que, no van a tener tecnología para desarrollar su negocio en un futuro próximo. Pero para que se produzca la transformación deben solventarse necesidades y marcarse unas bases; tanto a nivel regulatorio, aspectos estructurales, económicos, técnicos como la estandarización, usabilidad y escalabilidad, como a nivel de actuaciones e incluso procedimientos rutinarios.

El cloud no es el futuro, es el presente, está siendo usado y disfrutado a diario por todos los internautas a pie de calle, mediante el acceso al correo electrónico, redes sociales, etc., como las grandes corporaciones.
Otro punto debatido giró en torno a las variantes del cloud: privado, público e hibrido y cual debe ser la elección más efectiva para una organización. En su estudio sobre las predicciones cloud para 2011 en el mercado europeo (IDC European Cloud Predictions 2011), la consultora IDC indica que los modelos de cloud híbrida, se convertirán en la norma durante estos primeros años de adopción.

Pero el tema del día y eje central de la mayoría de los ponentes fue la seguridad, la privacidad y confidencialidad del cloud. La confianza que deposita la nube, tanto para la gestión diaria de la organización como para los internautas debe afianzarse. La “susceptibilidad” que genera el nuevo estado es normal, pero hay que comprender que existen similitudes entre el método tradicional y el cloud:

– Tradicionalmente los datos o información se situaban en un cluster, en un data center físicamente visible. Ahora, los servidores están en otra parte, pero existen. A los cuales es posible acceder desde cualquier parte conectado a la red.
– “Si mi proveedor se cae me quedo sin servicio”. Es una de las preguntas más comunes. Las caídas no son por el cloud, son debidas a caídas de la electricidad, por el data switching.
– Los cortafuegos son necesarios, como en los métodos tradicionales.
– Pero, ¿Qué hay de nuevo? Claridad de servicios, reducción de costes, las caídas son menores que los servicios tradicionales, la gestión de la capacidad ha cambiado de forma drástica (al instante, si necesitas cualquier modificación lo generas desde tu propio aparato, sin llamadas telefónicas como en el caso tradicional). Los recursos de computación son infinitos, las aplicaciones son a la carta, reducción del tamaño de los archivos, etc.

Las ideas más clarificadoras de ENISE fueron que los sistemas tradicionales de seguridad se deben adaptar a la sociedad de la información. Las soluciones a la seguridad deben ser creativas, fáciles de usar y que ayuden al cliente.

Juan José Prieto Gutiérrez
Miembro del Grupo Web 2.0 de SEDIC

Gerente de SEDIC