Mujeres y bibliotecas móviles

Hoy 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, publicamos este post como homenaje a las mujeres que han dedicado su trabajo y esfuerzos a difundir la lectura en condiciones diferentes a las habituales: utilizando unas bibliotecas particulares, las bibliotecas móviles. Se muestran tres ejemplos, aunque hay muchos más, seleccionados por la innovación que supuso crear este tipo de bibliotecas haciendo frente a la escasez de recursos económicos y a las dificultades para poder trasladar libros e información a pesar de las condiciones geográficas. Cada uno de los proyectos pertenece a una época diferente: uno comenzó a finales del siglo XIX, otro a principios del XX y el último, que se inició a finales del S XX, aún continua.

  • Dos mujeres, Gratia Alta Countryman y Clara Baldwin , fueron las que promovieron las bibliotecas ambulantes en el estado de Minnesota. Gratia Alta Countryman propuso en 1893 la creación de bibliotecas itinerantes, basadas en las ya existentes en Nueva York, compuestas por lotes de 25-50 libros que se llevarían a diferentes instituciones donde se dejaban durante seis meses para ser consultadas por el público. Sin embargo, en la legislatura de 1895 a 1897 no se llevó a cabo este proyecto de ley. Fueron los clubes de mujeres de los condados de Hennepin, Duluth, Mankato, y Rochester los que organizaron bibliotecas itinerantes privadas según esta propuesta, que se establecieron en hospitales, fábricas, minas, prisiones e incluso en un parque público.

    Minnesota hibbing.

    Ante el éxito de estas bibliotecas se aprobó en 1899 un proyecto de ley de apoyo a las bibliotecas itinerantes en Minnesota. Se aprobaron 12 sucursales y una biblioteca móvil en forma de camión para llevar lecturas a los barrios periféricos. Se designó una Comisión de la Biblioteca Pública del Estado para supervisar el proyecto y se contrato a Clara Baldwin bibliotecaria de la Minneapolis Public Library para gestionar el programa

    Así, en 1918 comienza a prestar servicio la biblioteca móvil que, con base en Hibbing, se dirigía a las áreas rurales. Fue la primera en Estados Unidos con cabina en la que los usuarios podían entrar y elegir los libros de las estanterias, lo curioso de ella es que tenía estufa de leña y carbón y asientos pora 6 personas. permaneció en servicio hasta 1952.

 

  • Biblioteca móvil a caballo. Un grupo de mujeres montadas a caballo, pertenecientes al Programa Pack Horse desarrollado en Estados Unidos entre los años 1936-1943, llevaban lecturas a los habitantes de las zonas rurales más apartadas de los Montes Apalaches. Recorrian caminos abruptos de las montañas que sólo eran practicables a lomos de caballos.

    Este Programa perseguía la creación de empleos, en un momento en el que e Estados Unidos estaba sumido en una gran depresión, auspiciados por la Works Progress Administration (WPA). Los fondos del WPA financiaban sólo el salario de las bibliotecarias; los fondos bibliotecarios lo integraban libros usados y revistas excluidas de escuelas, iglesias y bibliotecas de poblaciones del este de Kentucky. Las propias bibliotecarias preparaban materiales como recurso adicional para la colección de libros que llevaban: libros de recuerdos realizados con recortes de revistas y periódicos, recopilación de anécdotas y recetas locales.

    Además de llevar cultura y entretenimiento a zonas remotas y de difícil acceso, leían a los enfermos y a las personas que no podían leer.

    Horse woman library with books jorse woman library kentacky

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Se han editado dos libros basados en este proyecto:

Down Cut Shin Creek The Pack Horse Librarians of Kentucky Hathi Appeit y Jeanne Cannella Schimitzer HaperCollins 2001 ISBN: 9780060291358 64 p.

Down Cut Shin Creek The Pack Horse Librarians of Kentucky Hathi Appeit y Jeanne Cannella Schimitzer HaperCollins 2001 ISBN: 9780060291358 64 p.

La Señora de los libros Heather Henson il, David Small ISBN: 978-84-261-3785-2 26 x 21 cm 40 páginas

La Señora de los libros
Heather Henson
il, David Small
Editorial Juventud
ISBN: 9788426137852
26 x 21 cm 40 páginas

  • Teolina Higueras jefa de la biblioteca BP 151 “Edwing Langdon” de la Comuna de Quemchi en Chiloe, Chile creó el programa BiblioLancha, en 1995, como proyecto de fomento lector para satisfacer las necesidades lectoras de las personas que habitan en las islas del Archipiélago de Chiloé, zonas de difícil acceso. Para motivar y potenciar el hábito lector creó un premio al mejor lector que consistía en llevar al premiado de gira cultural por el continente. En 2008 el programa se realiza con la lancha de la “ruta médica” de tal modo que además de recibir servicios sanitarios se prestan libros. Actualmente además de llevar libros realizan actividades como cuentacuentos, teatro, títeres y visionado de película

    Adrián Barría es el encargado de fomento lector de la bibliolancha se dirige a las escuelas y recorre las casas ofreciendo libros

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Estas mujeres han sido autenticas heroínas creando bibliotecas, luchando para que sus proyectos siguieran adelante y viesen la luz con el único fin de satisfacer las necesidades lectoras y culturales de personas que viven en zonas alejadas de centros urbanos.

Mª Isabel Sánchez García

Documentalista. Actualmente trabaja como bibliotecaria en el Servicio de Bibliobuses de Comunidad de Madrid.