Conociendo a la «generación selfie»: Conferencia OCLC EMEARC, Madrid 2016

Los pasados días 1 y 2 de marzo OCLC celebró en Madrid la reunión anual de su Consejo regional EMEA. ¿Qué significa eso exactamente? OCLC es una cooperativa sin ánimo de lucro que tiene como fin compartir tecnología, investigación e ideas innovadoras en el ámbito de las bibliotecas. EMEA significa «Europe – Middle East – Africa» y es uno de los tres consejos reginales que componen la base de OCLC, junto al los consejos de las Américas y Asia/Pacífico.

Miembros de la OCLC y su división en consejos regionales.

Miembros de la OCLC y su división en consejos regionales.

Aunque la organización para la que trabajo no es miembro de OCLC, no podía dejar pasar la oportunidad de asistir a esta reunión con profesionales altamente cualificados del sector, y menos cuando la reunión se celebraba bajo el título The selfie generation: their digital lives, social spaces and education needs. Uno de los mayores retos de la bibliotecas hoy en día es atraer y retener a los jóvenes.

El programa prometía dos días llenos de charlas inspiradoras y la verdad es que no defraudó. Estaba dividido en Breakout Talks, que tenían lugar paralelamente y mostraban iniciativas interesantes de diversos países, y Plenary Sessions, que reunían a tod@s l@s participantes y trataban temas más generales. Una de las sesiones más comentadas y también más polémicas fue la que estuvo a cargo del jóven emprendedor Luis Iván Cuende. En su charla hizo hincapié en lo (según su opinión) retrógrado del sistema educativo actual, que no permite a los alumnos investigar el mundo a su manera y según sus intereses. Él mismo comenzó a aprender a programar por su cuenta a los 12 años, y a los 15 años ya tenía su propia empresa y fue nombrado el mejor hacker de Europa. Para él, las universidades podrían ser sustituidas por bibliotecas, ya que los contenidos se pueden encontrar online y sólo hace falta un lugar de reunión y discusión.

Claro que no todos los jóvenes de hoy son prodigios como Luis Iván. Pero sí es cierto, y esto fue un tema repetido, que los jóvenes se acercan a la información de manera distinta: no ven la necesidad de concentrarse estudiando durante horas cuando pueden acceder al conocimiento que necesitan en minutos y confían más en la opinión de miles de internautas que en la de de reputados profesores. Y esto ocurre cada vez más también con personas de más edad. Recomiendo que echéis un vistazo al estudio Digital Visitors and Residents que proporciona muy interesantes datos sobre los usos de redes sociales entre estudiantes y profesores.

Evan Carmichael durante su presentación en el EMEARC 2016.

Evan Carmichael durante su presentación en el EMEARC 2016.

Muchas de las charlas (por lo menos a las que yo asistí, motivada por mi interés personal y profesional en las redes sociales) presentaban experiencias sobre el uso de redes sociales como Instagram o Facebook, o incluso la creación de redes sociales propias para motivar a niños y jóvenes a interaccionar con las bibliotecas. Ester Omella refirió su experiencia en la Bibliotecas de Barcelona, Houeida Kammourie-Charara de la Universidad del Libano no tuvo reparos en contarnos todo lo que no funcionó cuando lanzó la página Facebook de su biblioteca, y Natalia Arroyo pintó un panorama no muy prometedor del uso de las redes sociales por parte de las bibliotecas públicas del estado en España.

Especialmente emocionante para mi fue la sesión de los llamados Lightning Talks, en los que varias bibliotecas locales presentábamos proyectos que destacaban especialmente por su componente digital o de redes sociales. Focos, nervios, micrófonos, un cronómetro que se acercaba inmisericorde a los cinco minutos… ¡y al final el público votaba al favorito! Fue una experiencia genial.

Estas son sólo unas breves pinceladas de dos días intensos e inspiradores que propiciaron encuentros e ideas y me permitieron volver a mi trabajo cotidiano más inspirada. Es verdad que la cuota de asistencia para los dos días fue algo cara (200€ para no-miembros), pero el resultado obtenido, por lo que a mi se refiere, indudablemente mereció la pena.

Como siempre, no dudéis en dejar vuestros comentarios, reflexiones y preguntas.