Resumen del pre-evento La cultura de los datos abiertos en el marco del IODC

Los temas de la reutilización de información del sector público (RISP) y el Open Data han entrado en nuestras vidas desde julio de 2015 —entrada en vigor de la ley que amplía el RISP al ámbito cultural— y en este 2016 con la celebración en Madrid de la Conferencia Internacional de Datos Abiertos (IODC). Me refiero a las vidas de las instituciones culturales públicas: bibliotecas (incluidas las universitarias), archivos y museos.

opendata

SEDIC incluyó en su programación formativa un curso online en febrero de 2016 para abordar el tema y luego impartió un curso a medida en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid. Como resultado del ofrecimiento a colaborar con Red.es para la difusión del IODC surgió la oportunidad de dar apoyo en la organización de un pre-evento de dicha Conferencia en la Biblioteca Nacional de España. Bajo el título de La Cultura de los Datos Abiertos. La reutilización de la información en el sector cultural se reunían dos Ministerios, el de Industria, Energía y Turismo, a través de Red.es, y el de Cultura, Educación y Deporte, a través de la Subdirección de Archivos Estatales y la propia Biblioteca.

Crónica del pre-evento

El pre-evento arrancó con la perspectiva de los datos abiertos y su reutilización desde el punto de vista económico, por parte de Francisco Javier García Vieira, Director de Servicios Públicos Digitales de Red.es. El estudio del sector infomediario, es decir, las empresas que reutilizan datos procedentes tanto del ámbito público como privado para crear productos y servicios de valor añadido, indica que está en pleno crecimiento. El catálogo nacional de iniciativas de datos abiertos, datos.gob.es, permite conocer los datasets y redireccionar a la fuente de los mismos, dentro de la iniciativa Aporta que Red.es promueve en colaboración el Ministerio de Hacienda y de Administraciones Públicas. En relación con el sector cultural, el reconocimiento de las especificidades del mismo ha llevado a Red.es a financiar iniciativas de digitalización y de apertura de datos a través de proyectos con el Ministerio de Defensa en relación a su patrimonio cultural y con la Biblioteca Nacional de España.

A continuación tuvo lugar la mesa redonda que abordó la reutilización y datos abiertos de la información cultural en Europa presentando diferentes perspectivas sobre el tema. Marie-Véronique Leroi, del Ministerio de Cultura y Comunicación francés, explicó cómo en Francia se ha articulado un proyecto interministerial, Etalab, que ha contado con la participación del Ministerio de Cultura para coordinar la política de reutilización de datos abiertos en la Administración pública francesa. Los datos públicos abiertos culturales gratuitos y reutilizables más interesantes tras una consulta pública se clasificaron en tres categorías: los datos económicos y estadísticos, los metadatos de obras culturales y las imágenes y copias digitales de obras en dominio público.

La perspectiva que ofrecieron Rossella Caffo de la Asociación Michael Culture y Pablo Uceda, ambos vinculados al proyecto Europeana, fue la variedad de enfoques y aplicaciones en el ámbito comunitario para la apertura y reutilización del patrimonio cultural, destacando las ventajas y casos de éxito de las instituciones que permiten no sólo la reutilización de los datos, sino también de las imágenes. Sin olvidar la importancia que ha tenido el proyecto Europeana, la apertura de datos que plantea el International Open Data Charter (Carta Internacional de Datos Abiertos) continúa siendo un reto para las instituciones culturales. La reutilización puede venir condicionada por las distintas licencias existentes, incluyendo lo dispuesto en cada marco legislativo nacional, lo que complica aún más sin una adecuada estandarización internacional. El multilingüismo también fue abordado como una cuestión muy importante a tener en cuenta en la aplicación de estándares para poder asegurar la interoperabilidad de los datos.

Datos abiertos_mesa europea I

En la mesa redonda que también moderó César Iglesias la perspectiva española se centró en los aspectos de la reutilización de información del sector público, tras una breve exposición sobre el marco normativo español. Los participantes expusieron los proyectos de digitalización y de reutilización en sus respectivos ámbitos (bibliotecas, museos y archivos). Los representantes de Biblioteca Nacional (José Luis Bueren), Coordinación Bibliotecaria (Julio Cordal), Archivos Estatales (Blanca Desantes) y Museos Estatales (Reyes Carrasco) aportaron matices a la sesión anterior. Se destacó que la reutilización no es equiparable a la gratuidad y que el esfuerzo de las instituciones culturales para facilitar la reutilización requiere un trabajo multidisciplinar, debe ser sostenible y revertir en la propia institución. Frente al open data, el acceso abierto es una alternativa válida para divulgar el conocimiento y llegar a una gran variedad de usuarios así como para enlazar contenidos de distintas disciplinas y salvar los impedimentos (aspectos legales y usos comerciales, entre otros). La reutilización de los datos permite que la colaboración con otras instituciones enriquezca nuestros propios datos, mejore su calidad y que se cree valor en otros sectores como la educación, el turismo, la investigación.

Datos abiertos_mesa perspectiva nacional

La sesión de tarde permitió conocer de primera mano las reflexiones y principales líneas de trabajo de varios casos de éxito en proyectos Open Data nacionales. En primer lugar intervino Alfonso Sánchez, Jefe de Área de la Subdirección General de Archivos Estatales, quien repasó las aportaciones que el portal de archivos españoles (PARES) ha realizado en el terreno de la difusión del patrimonio histórico documental español, que en su versión 2.0 permite la sindicación de contenidos con varios canales RSS.

El joven ingeniero de la empresa Open Data Aragón, José Subero Munilla, se refirió a la importancia de ser abiertos con la cultura y como ser reutilizadores de los propios datos ayuda a valorarlos y mejorarlos, y a partir de ahí, ampliar las opciones de servicios a terceros para llegar a constituirse en una plataforma. Por su parte, Marcos García, recordó algunas actuaciones formativas y de colaboración generadas en Medialab-Prado para contribuir a la difusión de la filosofía Open Data, con proyectos como «Datos público-datos en público» o un nuevo proyecto «culturameter.net», un prototipo de indicadores de rendimiento para cultura. Seguidamente la directora de la biblioteca de la Fundación Juan March, Paz Fernández, hizo un recorrido por la gestión de los datos en la institución, pionera en los servicios bibliotecarios de datos. La Fundación cuenta con varios datasets que permiten hacer comparativas de datos de programación cultural, analítica de los visitantes o recomendaciones de datos enlazados en la web; también mencionó proyectos novedosos como partituras musicales virtualizadas.

Desde Zaragoza, Jesús Tramullas, profesor en el Departamento de Biblioteconomía y Documentación, intervino en calidad de representante del proyecto Wikidata (desde 2012) y sintetizó las claves de lo que definió como verdadero Open Data: los propios editores de Wikipedia etiquetan de forma semántica los datos, es decir, es colaborativo, apoya a Wikipedia y no solo asegura la trazabilidad, sino que también ofrece información del uso de los datos abiertos. Por su parte, Juan Alonso, de Tecnilogica, impresionó al auditorio con «El juego filarmónico de Haydn», un proyecto que reutiliza una partitura original de un minueto del compositor austríaco propiedad del conde de Santa Rosa, un aristócrata español, custodiada en la Biblioteca Nacional y que reproduce mediante un algoritmo matemático el juego de componer minuetos tirando un dado. La reutilización de los datos posibilita la recreación digital del juego filarmónico y que cualquier persona interesada pueda crear su propio minuto.

En último lugar, Daniel Vila Suero, como responsable técnico del proyecto datos.bne.es de la Biblioteca Nacional, descifró las principales prestaciones de este portal de datos que gracias al esquema FRBR (requisitos funcionales de los registros bibliográficos) propone al usuario un nuevo modo de acercarse a las colecciones y recursos de la Biblioteca Nacional de España, con enlaces a ejemplares digitalizados, a todo tipo de soportes y con toda la información disponible en los fondos. La conferencia de cierre estuvo a cargo de Carlos Barrabés, fundador de Barrabés Internet. En su charla desgranó múltiples claves que dan idea de la importancia que tendrán los datos en el desarrollo de la sociedad en los próximos años.

Algunas conclusiones

Las conclusiones del pre-evento fueron expuestas el 6 de octubre en el marco de la sesión Data+Culture en el IODC. Desde una perspectiva institucional y ante las dificultades para aplicar en la práctica, por un lado, las obligaciones legales y por otro, entender los retos del Open Data, mi presentación destacó las siguientes ideas clave, en general compartidas:

  • Ofrecer contenido online no es suficiente para reivindicar una política de open data.
  • Datos abiertos y reutilización de información del sector público no son sinónimos.
  • No todos los datos procedentes del ámbito cultural pueden abrirse.
  • La apertura de datos es el resultado de una combinación de decisiones estratégicas, legales, técnicas y operativas dentro de las instituciones culturales.
  • El sector de las Bibliotecas, Archivos y Museos (BAM) tiene diferentes estándares de catalogación lo que dificulta la interoperabilidad de los datos y su apertura.

Hay aspectos sobre los que no hay acuerdo. En el ámbito cultural, ¿cuáles son los datos en bruto susceptibles de apertura y por tanto de reutilización sin restricciones? ¿Puede ser el acceso abierto una alternativa para los fondos protegidos por el derecho de autor, para garantizar la reutilización en usos no-comerciales y para respetar la integridad de la obra? La compensación económica de la apertura de los datos mediante financiación procedente de otras fuentes no siempre es una realidad, especialmente en países donde la cultura depende exclusivamente de una mermada financiación pública.

En definitiva, la Carta Internacional de Datos Abiertos requiere una aplicación que se adapte a las especificidades del ámbito cultural. Pero las instituciones culturales deben prepararse para este reto porque el Open Data ha llegado para quedarse y si no se abren perderán relevancia en el futuro.