¿TIENES UN PROYECTO?

Que no te paralice la falta de financiación. Cada vez hay más plataformas de crowdfunding o micromecenazgo que te permitirán llevarlo a cabo.

¿En qué consisten? Generalmente, se trata de plataformas Web como GOTEO, VERKAMI, KICKSTARTER, Lanzanos… que facilitan y favorecen el encuentro entre las personas que quieren desarrollar un proyecto y  las personas que quieren contribuir económicamente para su ejecución. En estas plataformas, se puede participar o bien creando un proyecto o bien apoyándolo como mecenas. Son un buen punto de encuentro para creadores y mecenas.

¿Quiénes participan en un proyecto de crowdfunding?  El promotor del proyecto, que es quien pide a la gente la contribución económica, y el  donante o participante que decide, voluntariamente, realizar una donación o hacer alguna tarea enmarcada en el proyecto.

¿Cómo funcionan estas plataformas?  El promotor fija el objetivo económico que necesita alcanzar para llevar a cabo su proyecto así como “la recompensa” o compensación que va a dar a las personas que colaboren. Las personas que quieran colaborar en el proyecto van haciendo aportaciones durante el plazo que se fije, generalmente, entre 6 y 10 semanas, hasta alcanzar el objetivo económico. Si se alcanza, el proyecto se realiza, si no se anula devolviendo a la gente sus aportaciones.

La financiación colectiva, si bien tuvo su origen en la música, se está extendiendo cada vez a más ámbitos: partidos políticos que utilizan el crowdfunding para solicitar la colaboración ciudadana en determinados proyectos, proyectos medioambientales, periodísticos… En el ámbito de la investigación científica, la FECYT (Fundación Española de Ciencia y Tecnología) gestiona Precipita. Algunas universidades, como la de Valencia, que antes contaban con una plataforma propia (UNIEMPREN),  han incluido “Precipita” en su Web. De esta forma, se pueden centralizar todas las investigaciones científicas que necesitan financiación y encontrar personas que quieran impulsarlas  con sus aportaciones económicas. Es una forma de acercar la ciencia a la sociedad y favorecer su participación.

¡Que la falta de financiación no frene tus proyectos!

 

Jefa de Procesos e Información Especializada en la Biblioteca de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid. Miembro de la Junta Directiva de SEDIC

1 comentario Escribir un comentario

  1. Como punto a favor para la confianza de los posibles mecenas en este tipo proyectos yo añadiría que no se les realiza ningún cobro hasta que el proyecto finalice. Cuando se hace una aportación, no se cobra al momento, se toma nota para el futuro.
    Así, si el proyecto no consigue apoyos suficientes y se cancela, no es necesario devolver dinero a nadie.

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