Querido José Luis La Torre Merino

Lamentablemente, el sábado día 13 de enero nos llegó la triste noticia del fallecimiento de José Luis La Torre Merino, un gran profesional de la archivística, un gran docente y un gran compañero.

Como profesional de los archivos, su actividad se centró en el ámbito de los archivos estatales, en el Archivo General de la Administración al comienzo de su andadura profesional y, posteriormente, como Subdirector del Archivo Histórico Nacional y Vocal de la Junta de Calificación, Valoración y Exportación de Bienes de Patrimonio Histórico Español, como especialista en las áreas de Archivos, Documentos y Patrimonio documental.

En el marco de esta actividad,  desarrolló una importante labor en la formación de los futuros archiveros de Iberoamérica y ejerció una función divulgadora en diferentes congresos y reuniones de carácter científico en los que participó como ponente y conferenciante.

Esta actividad investigadora y divulgadora ha quedado plasmada también en sus numerosos estudios y publicaciones de gran relevancia para el campo de la archivística como su manual Metodología para la identificación y valoración de fondos documentales, escrito en colaboración con Mercedes Martín-Palomino y Benito.

Como profesor del Departamento de Biblioteconomía y Documentación de la Universidad Carlos III impartió las siguientes asignaturas dentro de la Diplomatura, la Licenciatura y el Grado de Información y Documentación: Paleografía y Diplomática, Historia de las Instituciones, Archivística, Gestión de documentos.

Así mismo, en estudios de postgrado, fue profesor del Master de Archivos, Gestión de Documentos y Continuidad Digital y del Máster en Bibliotecas y Patrimonio Documental.

Como profesional curioso e inquieto de una profunda honestidad intelectual, estuvo atento siempre a los aspectos novedosos de su área de conocimiento. Muestra de ello es su contribución como profesor del MOOC: Introducción a la caligrafía y paleografía en archivos hispanos medievales y modernos de esta misma universidad, una innovadora experiencia de aprendizaje que se inscribe dentro de los postulados de las Humanidades Digitales y busca la combinación de Caligrafía y Paleografía.

El perfil que acabo de esbozar avala que era un profesional brillante y riguroso, era también un magnifico docente al que los alumnos adoraban pero, sobre todo, era una persona de una gran calidad humana, generosa y vitalista, siempre con una sonrisa, siempre tan cordial…

Es muy doloroso para mí hablar de José Luis en pasado. Todos los recuerdos que tengo de él son gratos así como todos los comentarios que me llegan de otros compañeros que inciden en su generosidad y su sentido de la amistad.

Querido José Luis, te vamos a echar muchísimo de menos, recordaremos siempre tu alegría de vivir.

Un abrazo para su mujer y sus hijas.

4 comentarios Escribir un comentario

  1. Imposible no llorar… Dos oportunidades tuve de tratar a José Luis, primero como alumna en la Escuela Iberoamericana de Archivistas, luego como colegas en un encuentro en Perú. Su sonrisa, su generosidad, su llaneza, su levedad.
    En Perú, estuvimos en Tarapoto una ciudad de la selva donde fue uno más, uno más entre nosotros, uno más entre la gente, su sencillez era el marco de su sapiencia.
    Sus charlas académicas siempre dejaron huella, era un hombre también generoso con su conocimiento
    Estando en Lima, paseamos, caminamos, charlamos y por casualidad escuche una llamada que recibió de su casa, de su familia, aunque me alejé discretamente, su voz se escuchaba y he de confesar que finalmente puse atención …y disfruté escuchar a un esposo y un padre tan amoroso, concentrado en esa llamada, que al terminar había vuelto aun más grande y más plena su sonrisa.
    Por todo ello, la tristeza, porque hombres como él deberían siempre llegar a los 100 años

  2. Una persona maravillosa que me regaló un fantástico viaje en los tesoros de sus amados archivos… Nunca olvidaré ese día, uno de los más emocionantes de mi vida! Buen viaje José Luis…

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