Gamificar es una actitud, ¿quieres practicarla?

Según el diseñador de juegos Jesse Schell «un juego es una actividad para resolver problemas desde una aproximación lúdica» y de eso trata la gamificación, de ponerse las gafas lúdicas y enfocar los problemas reales desde otro punto de vista.

Fue el escritor argentino Borges quién dijo: «somos lo que leemos, y nuestro cerebro se transforma literalmente a través de los textos que introducimos en nuestra mente». Pues bien, hay estudios que revelan que los juegos cambian a las personas, que las personas que juegan son más flexibles y adaptables, que son expertas en resolver problemas.

¿Y cómo es un diseñador de juegos? Es una persona que principalmente se centra en la experiencia de disfrute del jugador durante la interacción con el sistema y ello implica conocer en profundidad aspectos como la diversión, la empatía, las emociones y la psicología cognitivo-conductual y del aprendizaje. Su foco está en los jugadores, diseñando mecanismos que consigan que el jugador mantenga un determinado comportamiento hasta superar el reto planteado.

Con la gamificación nos ponemos las gafas de un diseñador de juegos y aplicamos esos mecanismos para que las personas aprendan, para que realicen y mantengan determinados comportamientos que les ayuden a solucionar problemas/desafíos en entornos como el de la educación, la salud, el marketing o los recursos humanos.

Las bibliotecas también tienen un desafío: el de conseguir que el mayor número posible de sus usuarios potenciales se acerquen a ellas como lugares de encuentro, de aprendizaje, de inspiración y creación de conocimiento que sirva de motor de transformación.

¿Cómo se practica la actitud lúdica? Siendo proactivos, replanteándose objetivos, empatizando con los usuarios, lanzando ideas en forma de prototipo, testando, midiendo y sobre todo teniendo en cuenta las expectativas de los usuarios.

Pero hay algo sobre los juegos que es fundamental no olvidarse: nos hacen felices. Mihaly Csíkszentmihályi, uno de los pioneros en el estudio de la felicidad, afirma que «la gente realmente es feliz durante un estado de conciencia llamado estado de flujo Flow». En ese estado estamos tan concentrados en una actividad que el tiempo se para. Pero para llegar a ese estado debe existir un desafío con unas reglas ni demasiado exigentes para nuestras habilidades que conseguirán frustrarnos, ni demasiado simples que nos aburran.

La diversión, según Nicole Lazzaro en su The 4 Keys 2 Fun, se puede abordar de varias formas para generar emociones que hagan que la experiencia sea divertida y significativa:

  1. Diversión compleja, la que hace que disfrutemos solucionando problemas, superando retos, dominando ciertas habilidades o planteando estrategias. En las bibliotecas se puede trabajar este tipo de diversión con las personas que buscan un lugar de aprendizaje.
  2. Diversión sencilla, la que ejerce de vehículo a la imaginación, la que nos hace disfrutar de la fantasía, la creatividad y de todo lo que tiene que ver con explorar. En las bibliotecas se puede trabajar con todos aquellos espíritus libres que buscan lugares de inspiración y creación.
  3. Diversión seria, la que se realiza para dar sentido y valor social o como terapia. En las bibliotecas puede ir dirigida a todas las personas a las que les gusta ayudar y buscan lugares para compartir.
  4. Diversión social, es la que hace que disfrutemos con experiencias en las que están involucradas otras personas. Las bibliotecas como lugares de encuentro y cooperación pueden ofrecer espacios para las personas que disfruten con dinámicas de competición, trabajo en equipo o reconocimiento social.

La diversión, las motivaciones, las emociones, los tipos de jugadores, la narrativa, los mecanismos de los juegos, todo lo que tenga que ver con la experiencia del jugador durante la interacción con el sistema son aspectos que se estudian en gamificación.

En el curso Gamificación para bibliotecas, que voy a impartir en SEDIC —el primero que se imparte en español para profesionales del sector—, nos pondremos las gafas ludificadoras para ver los desafíos a los que nos enfrentamos en las bibliotecas con una mirada diferente, como si fuésemos un diseñador de juegos, intentando crear un entorno que motive a las personas a actuar y les haga implicarse.

Entrevistas a profesionales: Yolanda Gaviro, documentalista en El Objetivo, de Ana Pastor

Continuamos en el blog de SEDIC con la ronda de entrevistas a socios. En esta ocasión responde a nuestras preguntas Yolanda Gaviro Conde, que trabaja como documentalista en el programa El Objetivo, de Ana Pastor (Globomedia) y es graduada en Información y Documentación.

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Yolanda Gaviro, documentalista en el programa de televisión El Objetivo, de Ana Pastor.

¿En qué sectores has trabajado hasta el momento actual?

Todos los trabajos que he tenido como documentalista han sido en el sector audiovisual.

¿Cómo te has preparado para acceder a tu puesto de trabajo actual (formación especializada, oposiciones, etc.)?

Hice la Diplomatura en Biblioteconomía y Documentación y al terminar empecé a trabajar en TVE y después en el diario El País como documentalista. Luego estuve tres años en el paro, y durante ese tiempo aproveché para hacer el Curso de Adaptación al Grado, formación por la cual entré haciendo prácticas de documentalista en el programa Zapeando y, después de unos meses, pasé al puesto actual, trabajando como documentalista en El Objetivo de Ana Pastor.

¿En qué consiste tu trabajo actual/diario?

El día a día en el departamento de documentación consiste en realizar las búsquedas que los redactores nos solicitan. Tenemos una agenda que tenemos que ir preparando con todos los actos previstos por días, documentar todo lo que recibimos y archivarlo en la base de datos, además de transcribir el programa emitido el domingo, tanto guión como videos y colas emitidos.

¿Qué les dirías a aquellos/as profesionales que quieran trabajar en este sector?

Hay que reconocer que el sector no está en su mejor momento, pero si realmente te gusta trabajar en él hay que intentarlo, formarse para ello y luchar por lo que te gusta.

Entrevistas a profesionales: Zuriñe Piña, document controller en WorleyParsons

Zuriñe Piña Landaburu es Doctora en Ciencias de la Documentación y trabaja como document controller en WorleyParsons, una importante empresa australiana de ingeniería, en el área de Advisian, que se encarga de la consultoría. Zuriñe ha respondido a algunas de las preguntas de SEDIC sobre su profesión.

foto_zurinepina¿En qué sectores has trabajado hasta el momento actual?

Llevo tres años trabajando en el ámbito de la ingeniería: dos en el sector de Oil & Gas y ahora mismo estoy en el ámbito de la consultoría, trabajando en proyectos de energías renovables. Empecé de becaria y, poco a poco, he podido obtener un puesto estable.

¿Cómo te has preparado para acceder a tu puesto de trabajo actual (formación especializada, oposiciones, etc.)?

Para acceder a este trabajo he tenido que obtener el Grado en Información y Documentación y he obtenido el Máster en Documentación, BIbliotecas y Archivos. El Doctorado lo obtuve este año, pero creo que también me vendrá muy bien para el trabajo. También ha sido necesario obtener un nivel muy alto de inglés.

 ¿En qué consiste tu trabajo actual/diario?

Me encargo de la gestión, revisión, entrega y envío de la documentación. Es documentación técnica, de ingeniería, vendedores y gestión. También me encargo de mantener actualizado el sistema de gestión documental, tanto online como la base de datos. Otro aspecto de mi trabajo es el control de calidad: en los proyectos suele haber una normativa de calidad de la documentación, y es labor de los documentalistas asegurarse de los documentos la siguen en todo momento.

¿Qué les dirías a aquellos/as profesionales que quieran trabajar en este sector?

Mi primer consejo es que aprendan inglés y, si es posible, otro idioma más. También es importante que tengan una buena base informática, con sistemas de gestión documental como Alfresco o similares. Lo ideal sería tener un nivel C1 de inglés, y si es necesario, les recomiendo clases particulares o incluso estancias en el extranjero. También es importante que puedan certificar ese nivel mediante títulos oficiales, ya que el concepto «buen nivel de inglés» puede ser muy relativo.

A los estudiantes les recomiendo que no esperen a las prácticas profesionales o a acabar la carrera para empezar a tener experiencia laboral. Que aprovechen las becas, las prácticas o cualquier alternativa que se les presente, porque el gran handicap de los recién graduados es la falta de experiencia. También les animo a que sean curiosos y abiertos de mente, porque hacen falta documentalistas en los sectores más insospechados, y que estén dispuestos a aprender de cualquier alternativa que se les presente.

tULEctura

Hace un par de años, me llamó la atención una iniciativa que se estaba llevando a cabo en la Universidad de León: un club de lectura potenciado desde esta universidad pero abierto a toda la sociedad. Luego, me enteré de que la impulsora y coordinadora del proyecto, Ana María Rodríguez Otero, técnico de la Biblioteca General San Isidoro, era una persona a la que yo conocía, a través de amistades comunes. Hablé con ella para pedirle información sobre el tema. Recordando aquella conversación, me planteé hacerle una entrevista para publicarla en el blog de SEDIC y compartir esta interesante iniciativa.

La dirección del blog en el cual se refleja toda la actividad del club es tULEctura.

lectura¿Qué es tULEctura?

Es el espacio de la Universidad de León, alojado en el portal de la Biblioteca, dedicado a la lectura. En él se da cuenta de todas las actividades que llevamos a cabo para el fomento de la habilidad lectora y supone a la vez un punto de encuentro y participación para todos los seguidores.

¿Por qué ese nombre?

Es un juego: el término está compuesto por la palabra «lectura», el acrónimo de la Universidad de León y el posesivo «tu» como indicativo de implicación directa y cercana con el acto lector.

¿Cuándo  y cómo se fundó el club de lectura?

En noviembre de 2012 la Universidad de León firmó un convenio de adscripción a la Red Internacional de Universidades Lectoras (RIUL). La biblioteca impulsó y lideró desde el primer momento las propuestas de la RIUL. Asumimos como propios los objetivos de la red y comenzamos nuestras actividades en el curso 2013-2014.

Los clubes de lectura tienen un amplio arraigo en las bibliotecas públicas, no así en las universitarias.

Es cierto, tal vez no se consideraban necesarios, puesto que en el nivel de estudios superior se daba por supuesta una comprensión lectora elaborada (crítica y valorativa). Pero la realidad es que hace tiempo que se vienen detectado graves deficiencias en  esta competencia que es básica como herramienta transversal de formación. Plantear un club de lectura en la universidad, guiado por expertos,  ofrece la posibilidad de ir aprendiendo a profundizar en la lectura de un texto tanto como el lector desee.

¿Cómo se estructura el club de lectura de la ULE?

El club de lectura de la Universidad de León tiene el reconocimiento de Curso de Extensión Universitaria y está codirigido por el Departamento de Filología Hispánica y la Biblioteca. El programa consta de cuatro lecturas, cada una de las cuales se aborda en tres encuentros: guía a la lectura, impartida por un experto en el autor o la obra propuesta, coloquio de los socios y, finalmente, visita del autor.

¿Puedes citar alguno de los autores que os han visitado?

Tenemos la satisfacción de haber contado con las visitas de autores de tanta calidad como José Corredor-Matheos, Alberto Chimal, Juan Pedro Aparicio, Marta Sanz o Fernando Iwasaki, por nombrar solo a algunos de ellos. Los encuentros entre escritores y socios-lectores son particularmente gratificantes para ambas partes.

¿Habéis sido los pioneros en la universidad española en la creación de este tipo de clubes?

Desde luego no en los objetivos que perseguimos, pero tal vez sí en la manera de abordarlos: de forma abierta, gratuita y plenamente colaborativa dentro y fuera de la institución; proponemos todo tipo de textos, no solo literarios;  utilizamos además el soporte y  los recursos tecnológicos de la  ULE para difundir el contenido de nuestros encuentros, por lo que cualquier persona desde cualquier parte del mundo  puede acceder y aportar  sus comentarios como un contertulio más. Un buen ejemplo de esto es la dinámica de participación del club de lectura «Leemos Juntos» que llevamos a cabo con el servicio provincial de bibliobuses de la Diputación de León: el conocimiento que se genera en el propio acto de encuentro con el autor, además de emitirse en streaming, se graba, se edita y se aloja en el repositorio digital acceso abierto de la ULE, BULERIA.

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¿Organizáis actividades también fuera de la universidad?

Nuestras acciones responden a los objetivos de promoción y fomento de la lectura y la escritura en la Universidad, tal y como nos comprometimos al formar parte de la RIUL. Pero además colaboramos solidariamente con el compromiso de responsabilidad social de la ULE abriendo nuestra programación de forma gratuita a cualquier persona interesada en la lectura y la escritura.  Pretendemos conectar a la comunidad universitaria con la sociedad a la que pertenece y en la que está incluida. Por ello nos implicamos con otras instituciones en actividades conjuntas y abrimos también la colaboración al patrocinio de los eventos por parte de las empresas.

¿Habéis colaborado con otras universidades?

La pertenencia a la RIUL nos vincula de alguna manera a todas las universidades de la red. La organización conjunta de algunas actividades con el CEI-3 abre igualmente nuestras acciones a los tres campus del proyecto. Además, el pasado mes de julio, junto con la Asociación Española de Scrabble, nuestra biblioteca y la de la Universidad de Granada, además de otros colaboradores, organizaron el Campeonato de España de Scrabble. Este campeonato tuvo el reconocimiento del Ministerio de Cultura, que lo incluyó en las actividades del V Centenario de Cervantes y fue difundido en las redes sociales del Instituto Cervantes.

¿Se organizan más actividades relacionadas con la lectura?

¡Muchas más! En realidad, el club de lectura es solo una parte del proyecto global tULEctura. Abordamos lecturas de divulgación científica, conferencias, talleres, monográficos en torno a la obra y la figura de escritores (como con la Fundación Miguel Delibes, o la Fundación Antonio Pereira), liberaciones de bookcrossing,  concursos de relatos, fotografía o anagramas. Cada lector puede escoger lo que prefiera.

Entrevistas a profesionales: José Luis García Martínez, jefe del Área de Archivo en el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas

José Luis García Martínez es doctor en Historia del Arte y funcionario del Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos. Desempeña el cargo de jefe del Área de Archivo en el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas (sección Administraciones Públicas). Con él continuamos la serie de entrevistas con la que queremos acercarnos a la realidad profesional de nuestros socios.

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José Luis García Martínez, jefe del Área de Archivos en el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas.

¿En qué sectores has trabajado hasta el momento actual?

He pasado por diferentes archivos, desde los municipales, pasando por el Archivo Histórico Provincial de Cuenca, el Archivo General de la Marina, el del Cuartel General del Ejército y, desde hace seis años, el Archivo Central del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas. Con ello he conseguido una amplia y variada experiencia, ya que he trabajado con documentos de distintas épocas, desde los pergaminos medievales hasta el documento electrónico.

¿Cómo te has preparado para acceder a tu puesto de trabajo actual (formación especializada, oposiciones, etc.)?

Tengo dos licenciaturas, Arte e Historia, y el doctorado en Arte. Esto ha sido muy importante para conocer la documentación muy de cerca. A veces se quiere poner una barrera entre los archiveros y los investigadores. Investigar te permite conocer con más detalle las necesidades y problemas de los usuarios. Por otro lado, la participación en numerosos grupos de trabajo sobre la administración electrónica ha sido una experiencia extraordinaria para estar al día en los profundos cambios que están sufriendo nuestras administraciones públicas.

¿En qué consiste tu trabajo actual/diario?

Desde el Archivo del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas el trabajo que desarrollamos tiene diferentes líneas de actuación. Por un lado estamos trabajando en el diseño de la aplicación Archive, que tiene la vocación de ser el archivo electrónico de las diferentes administraciones públicas españolas, ya que ha sido declarada como un servicio compartido. En un segundo lugar, estamos haciendo un trabajo de coordinación de los archivos de oficina del Ministerio, tanto de los servicios centrales como los de las Delegaciones y Subdelegaciones del Gobierno, Direcciones Insulares y Oficinas de Extranjería. Hemos creado un espacio colaborativo en la Intranet que se está convirtiendo en una herramienta muy útil para coordinar a las distintas sedes de la periferia. En un tercer lugar, estamos elaborando diferentes estudios de valoración de series documentales, ya que la ausencia de espacio disponible, es uno de los mayores problemas que tenemos en los archivos del Ministerio, tanto en los servicios centrales como en los periféricos. Para ello necesitamos eliminar la documentación que no tenga valor histórico o cuya información esté contenida en aplicaciones informáticas.

¿Qué les dirías a aquellos/as profesionales que quieran trabajar en este sector?

Les diría que es un buen momento profesional, ya que los archiveros somos útiles y necesarios para la gestión de la información. Se prevé que en los próximos años se dotarán numerosas plazas. En la actualidad el perfil del puesto de trabajo se debate entre la Historia y el mundo digital. En mi opinión, el archivero debe tener un amplio conocimiento en ambas materias, pues para decidir el futuro de la administración es necesario saber de dónde venimos. ¿Cómo vamos a saber lo que el usuario va a pedir en el futuro si no tenemos un conocimiento amplio sobre nuestro pasado?

Miembros de SEDIC visitan el Museo Postal y Telegráfico y su Biblioteca

El Museo Postal y Telegráfico ofrece a sus visitantes un recorrido a través de la historia de las comunicaciones. Desde la comunicación postal tradicional, a través de la historia del correo, hasta las distintas etapas de la telegrafía y de la telecomunicación en general. Los fondos postales y telegráficos se exhiben en siete salas temáticas: Historia Postal, Filatelia, Uniformes de Correos y Telégrafos, Carteros Honorarios, Telegrafía del siglo XIX, Telegrafía del siglo XX y Telefonía.

Imagen de la visita al Museo

Imagen de la visita al Museo Postal y Bibliográfico.

 

En el mismo edificio se encuentra la Biblioteca, que cuenta con un fondo único y especializado en Correos, Telégrafos y Filatelia y con 84 títulos en 133 volúmenes que forman el fondo antiguo anterior a 1802, disponible para su consulta. Asimismo, cuenta con 145 cabeceras de publicaciones periódicas (revistas) en 1.141 volúmenes.

Entre todos estos títulos, un lugar de honor lo ocupa el Legado del Doctor Thebussem, seudónimo utilizado por Mariano Pardo de Figueroa, primer Cartero Honorario de la historia del correo. Este legado, titulado Papeles Varios-Correos, está formado por 726 documentos relacionados con el correo y la filatelia, todos ellos de gran interés y curiosidad.

Esta semana hemos tenido la satisfacción de recibir en el Museo Postal y Telegráfico a una representación de asociados de la Sociedad Española de Documentación e Información Científica (SEDIC). Son colegas nuestros, profesionales de Archivos, Bibliotecas, servicios de Documentación y Museos.

Durante la visita guiada por las distintas salas del Museo le hemos dado más contenido histórico a nuestras explicaciones, deteniéndonos en los documentos originales. Además han visitado con mucho interés la Biblioteca y ha podido admirar la riqueza de todos nuestros fondos.

Se puede encontrar más información sobre el museo, también sobre visitas concertadas, en su sitio web.

Directora del Museo Postal y Telegráfico

Carmen Alvarez Casanova

Responsable de la Biblioteca del Museo Postal y Telegráfico