Propiedad intelectual, entidades de gestión y el reto de desarrollar un nuevo modelo
Aprovechando la amable invitación de Elisa Prieto y de Luis R. Yunta querría desarrollar una idea que apuntaba el propio Luis en un post anterior. Decía Luis que …el canon por préstamo no debe verse como un hecho aislado, sino dentro de la estrategia general de las entidades de gestión de derechos… y calificaba el debate sobre el canon por préstamo de “polémica baldía”; no puedo estar más de acuerdo en la idea.
En primer lugar, debo aclarar que soy de los que opinan que las entidades de gestión tienen un papel legítimo y necesario en el ámbito de la difusión y la protección de la cultura. Es decir, no es que el sistema sea malo, sino que funciona mal y está llevando peor todavía el cambio a una nueva forma de distribución y acceso a los contenidos culturales. Las licencias “digitales” de CEDRO, entidad de gestión a la que me honra pertenecer, son un claro ejemplo de cómo las entidades de gestión están fallando en incorporarse a esta sociedad llamada “del conocimiento”.
La culpa no es toda de las propias entidades de gestión. Entre otras cosas, opino, con todos los respetos, que les han faltando “adversarios” que tuvieran, como decía Luis, su propia “estrategia general”. Me explico con el ejemplo del “canon” por préstamo, el único sitio donde realmente se podía haber impedido el desarrollo legislativo de este “canon” es Bruselas. En España nos limitamos a aplicar principios que se deciden por los expertos de la Comisión Europea y en las reuniones del Consejo. Al aplicar los principios, si se quiere, se pueden minimizar o retrasar los efectos de aquellas decisiones pero es una batalla perdida de antemano.
¿Qué significa esto? Que los debates a nivel nacional sirven de muy poco si no se hacen con un ojo puesto en Bruselas. Que las iniciativas a un nivel meramente nacional tienen una eficacia muy limitada frente a las desarrolladas y coordinadas a nivel europeo. Que si se quiere debatir el modelo propuesto por las entidades de gestión debe proponerse un modelo alternativo con un marco temporal muy amplio.
¿Cómo queremos acceder al conocimiento dentro de diez años? Las entidades de gestión lo saben, ¿lo sabes tú?
El reto ahora, con la nueva Ley de Propiedad Intelectual y la Ley del Libro es plantear estas preguntas para desarrollar el modelo por el que se quiere apostar. Hay ya muchos trabajos en esta línea, mereciendo destacarse los realizados en torno al acceso abierto, sólo hace falta profundizar en ellos y desarrollarlos.
En el libro Propiedad Intelectual, derechos fundamentales y propiedad industrial, el Dr. D. Miguel Lacruz bajo el título “Las máquinas de entretener, o cómo se hace el Derecho de Autor” hace una recorrido por la evolución del Derecho de Autor como respuesta a los cambios tecnológicos, que recomiendo a todos. El derecho de autor ha sido capaz de reinventarse una y otra vez para acomodar el equilibrio de intereses de los diferentes actores en el mundo de la cultura: entidades de gestión, autores, intérpretes, instituciones culturales y difusores culturales en general.
Esta vez no tiene por qué ser diferente, sólo tenemos que estar todos a la altura del reto.
César Iglesias
Abogado
Díaz-Bastien & Truan, Abogados.
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