Mensaje de Navidad

Queridos compañeros:
Es Navidad. Termina una etapa y, como siempre, hacemos balance y comprobamos que hemos recogido cosas buenas y malas, que hemos dejado atrás preocupaciones que tal vez no merecieron tanto, que hubo sorpresas agradables y amargos descubrimientos, que algún amigo ya no está. Como siempre.
Como profesionales de la información, cerramos el año con sentimientos contradictorios. Vivimos en una sociedad que evoluciona a gran velocidad y el motor del cambio es la información. Está en nuestras manos el gestionarla y distribuirla, garantizar el acceso y acreditar su calidad. Somos, por tanto, un sector fundamental para un mundo en desarrollo. Pero tememos que ese mundo nos supere. Que, como agua, el conocimiento se nos escape de entre las manos, que fluya por canales que no manejamos, que la veamos perderse. Que no estemos seguros de ser tan necesarios.
Y es cierto que atravesamos un momento clave para nuestra profesión. Y que tenemos que renovar nuestras funciones. Pero no es menos verdad que nunca, en toda la historia de la humanidad, ha habido más información, más acceso al saber, más flujo de ideas. ¿Cómo nos vamos a sentir perjudicados? Somos los garantes de que estos caminos no se cierren, ¿qué más podemos pedir?. Aunque haya sombras, ante nosotros se abre un camino lleno de posibilidades y somos responsables de tantas cosas de valor que, sin miedo a ser soberbios, podemos considerarnos imprescindibles. ¿Qué nos importa que no todos lo sepan apreciar?
Por eso, ante un año nuevo que tantas páginas nos ofrece por escribir, miremos hacia adelante y, sin ningún temor, hagamos lo que mejor sabemos hacer: nuestro trabajo cotidiano. Será suficiente.
Es Navidad. Muchas felicidades.
documenéame 



21 de Diciembre de 2007 a las 11:55 am
Me ha parecido un detalle y una reflexión muy acertada. Felicidades