Navidad 2008
Queridos compañeros:
Otra vez más, llegamos a final del año y nos encontramos envueltos en uno de los rituales más poderosos de todos los que se celebran en el mundo. Son fiestas que, por diversos motivos, nos alcanzan a casi todos, y ritos que, bajo una advocación u otra, se han venido celebrando desde época inmemorial. Tiempo de repasar el año que termina y hacer planes para el que entra. Es el mejor momento: los días ya no harán sino crecer y la semilla está sembrada.
En SEDIC también despedimos el año haciendo revisión de los últimos doce meses. Y el balance es positivo. SEDIC ha crecido en todos los aspectos -¡en época de crisis!-; sus actividades han tenido incluso más éxito del previsto; hay más participación de los socios; hemos mejorado la presencia en el ámbito profesional. Es raro que no se cuente con SEDIC para que forme parte de cualquier foro profesional, para que aporte su experiencia en programas de desarrollo o para que exprese su opinión en los procesos de cambio. Poco a poco, SEDIC se ha convertido en marca de calidad y centro de referencia. Y estamos contentos.
Navidad es también el tiempo de acercarnos a los demás y, con más sinceridad que rutina, desearles paz y felicidad. En estos días recuperamos la memoria de la infancia, nos acercamos a amigos y familiares, buscamos el calor de lo más próximo y terminamos por encontrar el perfil humano. También lo hemos hecho en SEDIC. Sólo que, en este año que termina, ha sido Navidad a lo largo de doce meses. En SEDIC ha primado la preocupación por la faceta más humana de los profesionales. Y a esta tarea hemos consagrado las actividades más relevantes, la mayor parte el tiempo, una considerable cantidad de recursos. A esta cuestión se dedicaron las X Jornadas de Gestión de la Información, muchas discusiones del blog, varios programas de formación y algunos grupos de trabajo. Y siguiendo las trazas de la parte más humana de la profesión, se convocó y falló el III Premio SEDIC para reconocer a las bibliotecas rurales. El esfuerzo ha merecido la pena.
Hoy, ya Navidad, miro hacia atrás y veo doce meses muy ricos. Y de entre todo el tejido de actos, programas, celebraciones, conferencias, reuniones, convocatorias, discusiones y demás, hay tres momentos que destacan con especial intensidad. Los tres tienen que ver con la vertiente más humana: la elección de la entrada sobre Saad Eskander como “Mejor post del año”; la entrega del Premio Cervantes a Juan Gelman; y la del III Premio SEDIC a las Bibliotecas rurales. Sólo por haberlo vivido, todo mereció la pena.
Feliz Navidad.
Rosario López de Prado
Presidenta de SEDIC
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