Moodle, más que una plataforma de formación
Beatriz García Rodríguez
Como hemos podido observar, en las diferentes intervenciones de este mes dedicado a la formación, Moodle, como plataforma de formación de libre distribución, está extendiéndose rápidamente.
Evaluando qué tiene Moodle de especial, podemos hablar de su carácter libre, el enfoque, su diseño y desarrollo basados en lo que se denomina “pedagogía construccionista social”, además de una creciente comunidad de “moodlers”, usuarios que aportan experiencia y la comparten formando a otros. Me gustaría llamar la atención sobre la relevancia que tiene en el “construccionismo” el hecho de que el aprendizaje es particularmente efectivo cuando se construye algo que debe llegar a otros.
¿Por qué no utilizarlo para algo que no sea formación pero que necesite de ese “llegar a otros”?
Cada día se trabaja más en grupos de trabajo, incluso muchas empresas fomentan la integración de entornos virtuales en los que sus empleados comparten conocimientos, experiencias, anécdotas particulares, agenda,…
No se trata de formación, pero sí de llegar y comunicarse con otros.
Moodle nos facilita la labor en varios aspectos:
Tanto el grado de competencia en TIC de los participantes en cuanto a habilidades comunicativas, de gestión de contenidos y de la información generados por cada uno, técnicas y disciplinas, como de los medios físicos desde los que se conecten, es decir el diseño de la plataforma en términos de accesibilidad, no necesitan ser de igual nivel, ni de similares características, ya que Moodle se adapta tanto como el entorno que lo desarrolle necesite.
No todas las plataformas virtuales permiten la interacción de manera eficaz entre sus usuarios teniendo estos niveles de competencia en TIC diferentes.
Respeta tanto el desarrollo de la entidad virtual individual, como la colectiva, ya que cada participante puede tener su avatar personalizado, su descripción personal, sus contactos, así como un blog personal relacionado con su labor, al que tendrán acceso el resto de participantes de la plataforma.
En los grupos de trabajo y en las empresas se tiende a tener jerarquías de participación o incluso a integrar en diferentes proyectos, diferentes modos de trabajar: en unos todos los participantes tienen los mismos privilegios, mientras que en otros hay un orden establecido con diferentes niveles, roles, de participación. En este sentido con Moodle encontramos privilegios de acceso seguros y flexibles, aunque al ser una plataforma desarrollada para la formación tengamos que adaptarnos a que estos roles se llamen profesor, alumno, administrador, etc
Y no debemos olvidar la posibilidad de crear tantos grupos de trabajo, usuarios, como se necesiten dentro de la misma plataforma, sin necesidad de crear diferentes entornos de trabajo.
El trabajo colaborativo necesita apoyarse en herramientas que favorezcan la colaboración virtual a través de redes y estrategias de resolución de problemas y de trabajo por proyectos. Tendrán herramientas de comunicación sincrónica (chat, audioconferencia, videoconferencia, visualización de aplicación compartida, etc.) y asincrónicas (foros de debate, listas de distribución, correo electrónico, tablón de noticias, calendario, RSS, etc.) para facilitar la comunicación y el trabajo cooperativo entre los usuarios.
Hemos hablado hasta ahora de la comunicación y la colaboración, y no podemos olvidarnos de los otros dos pilares del trabajo en grupo: el almacenamiento de la información y de los contenidos creados y la gestión de los mismos; y la evaluación tanto de la efectividad del propio trabajo, como la toma de decisiones en grupo. Moodle dispone de la posibilidad de integrar bases de datos, portfolios, archivos de diferentes formatos, repositorios de enlaces, de documentos, de imágenes, wikis, etc. y permite crear cuestionarios, ratios, clasificaciones, informes, etc
M. Cole y P. Griffin comentaron: “Pensar es siempre y en todas partes la interiorización de los medios, modos y contenido de las actividades de comunicación que existen en la cultura en la que hemos nacido”.
Moodle está en continua expansión y desarrollo. A día de hoy, mientras estáis leyendo estas líneas, en alguna parte alguien está perfeccionando el sistema para informar desde la plataforma a sus usuarios a través de sms (uno de las últimos recursos desarrollados desde las Islas Canarias); en otra parte alguien investiga cómo introducir mapas interactivos con google maps u otra herramienta similar, a través de los cuales tener localizados a los diferentes colaboradores del grupo o clientes de la empresa, etc.
Se trata de una plataforma viva, en continuo desarrollo y que necesita ser interiorizada para sacar el mayor provecho del trabajo colaborativo a través de la misma.
Sin perder el norte del origen de Moodle: la formación y la educación online; nos encontramos con una plataforma muy adecuada para el trabajo en comunidades virtuales, sin renunciar a la comodidad de las nuevas tecnologías.
Tema del mes de junio 2009: Formación virtual
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El objetivo docente fundamental es que el alumno conozca y se capacite en el manejo de las diversas herramientas y servicios de información y comunicación que el actual nivel tecnológico de la sociedad actual, a la que pertenece, pone a su disposición. En este sentido, los métodos de aprendizaje activo y colaborativo se muestran idóneos para alcanzar dicho objetivo (Freire, 2008) 


