Visita a la Biblioteca de Ciencias de la Salud del Hospital Clínico San Carlos: más de 50 años apoyando la asistencia, docencia e investigación sanitaria.

El Hospital Clínico San Carlos es uno de los hospitales más grandes de Madrid, con una larga tradición universitaria vinculada a la Universidad Complutense de Madrid. En la puerta G del edificio nos recibía Manuel Espantaleón, responsable de la Biblioteca desde hace 40 años.

Entrada biblioteca profesional Hospital Clínico San Carlos

Mientras nos dirigía a través de los pasillos del Hospital hasta la Biblioteca, Manuel nos comenta que el Hospital tiene dos bibliotecas, la Biblioteca Profesional especializada en Ciencias de la Salud y la Biblioteca de Pacientes y Empleados de acceso al libro y la lectura. Nosotros nos dirigimos a la Biblioteca Profesional, especializada en Ciencias de la Salud y que tiene la función de apoyar la asistencia, docencia e investigación que se realiza en el Hospital. Sus usuarios potenciales son el personal sanitario que trabaja en el hospital: médicos, personal de enfermería, fisioterapeutas, psicólogos, etc.

Manuel Espantaleon Agreda, responsable de la Biblioteca profesional

En la Biblioteca, Manuel, nos hace una breve  historia del Hospital Clínico San Carlos que daría más tarde origen a su biblioteca. El origen del actual Hospital Clínico San Carlos,  se inicia con la creación  del Real Colegio de Cirugía de San Carlos en 1787 mediante dos Reales Cédulas de Carlos III dictadas en 1780 y 1787, se ubica en el interior del entonces denominado Hospital General, en el que ya existía una biblioteca, y que estaba situado en la calle Santa Isabel, de Madrid. En 1830 se traslada desde el Hospital General al nuevo Hospital Clínico en la calle Atocha, que en 1843 se transformaría en Facultad de Medicina y Cirugía de la Universidad Central. En 1927 comienzan las obras en las Huertas de la Moncloa para edificar una nueva Facultad de Medicina y un nuevo Hospital Clínico que se construirá en el Cerro del Pimiento. Tras su destrucción, en la guerra civil, el Hospital se reconstruye inaugurándose en 1965 en su actual ubicación ocupando una superficie de 175.000 metros cuadrados. La Biblioteca se traslada del Hospital de Atocha a su lugar actual en 1963, siendo denominada “Biblioteca de Médicos” que se establecerá en su modalidad de biblioteca especializada.

Recepción de la Biblioteca del Hospital Clínico San Carlos

Manuel, nos explica como la  biblioteca especializada en ciencias de la salud del Hospital Clínico San Carlos ha evolucionado en estos últimos años paralela al desarrollo de las tecnologías de información y del uso de Internet. Iniciaron los cambios de formato de su colección inicialmente con las bases de datos que pasaron de papel al cd-rom y después de acceso en línea vía Internet.  Luego siguieron con el eje fundamental de sus materiales bibliotecarios, las revistas científicas y más tarde los libros.  Pero no solo su colección se ha ido adaptando a los nuevos tiempos, además, sus servicios se han ido adecuando a las nuevas demandas de los usuarios. Los usuarios necesitan asesoría, no solo en el acceso a los recursos de información de calidad, también, en la gestión de la información, en la valoración curricular, la creación de perfiles, etc.

Presentación de la Biblioteca virtual del Hospital Clínico San Carlos

Para mostrarnos como es el acceso a los recursos electrónicos, su colección y servicios,  nos dirigimos a una sala donde podríamos ver en una pantalla como era el acceso a la información a través del portal de la Biblioteca Virtual  mediante ejemplos prácticos.

En medicina, los libros tienen una gran obsolescencia (generalmente 5 años) por esa razón, las últimas ediciones de los libros electrónicos son un buen recurso para sus usuarios, que pueden enlazar con otros textos, con imágenes, con vídeos, etc.  y además descargarlos en pdf, las imágenes en power point, etc.

También nos mostró como hacer búsquedas en las bases de datos más importantes de medicina del mundo como es MEDLINE a través de PubMed (base de datos de la Biblioteca Nacional Americana. NLM) accesible en línea, cuyos resultados (citas bibliográficas), enlazan con la biblioteca y si están suscritos son accesibles y si no, te permiten solicitarlo por medio del Servicio de Obtención de Documentos de la Biblioteca. Este servicio es uno de los servicios más importantes y utilizados por los usuarios, ya que es imposible tener en la colección todo el material que necesitan y se publica en el mundo.

Antiguos cd-rom de la base de datos Medline

Regresamos al espacio físico de la biblioteca, que está compuesta por una amplia sala de lectura donde hay estanterías con colección de publicaciones periódicas científicas. La sala de lectura se accede por una puerta situada al lado de un gran mostrador de recepción y atención al usuario.  Frente al cual tienen un pequeño apartado de libros antiguos expuestos.

Tienen también una gran sala de ordenadores para los usuarios (el acceso a la actual biblioteca virtual se realiza mediante ordenadores o dispositivos móviles), una sala para trabajo en grupo, y los despachos de trabajo técnico. En la sala de lectura y de ordenadores nos asomamos pero no pudimos entrar ya que estaban ocupadas por usuarios estudiando. La biblioteca tiene en el sótano (2 plantas por debajo), un archivo conectado directamente por medio de un ascensor de uso único para el Servicio, en el que se conserva el fondo antiguo, tanto en  formato papel como cd-rom, microfichas, periódicos, etc.

Ascensor y exposición de libros antiguos

Las estanterías del fondo antiguo están formadas por compactos y luego una zona de estanterías en forma exagonal que contiene grandes joyas bibliográficas con más de dos siglos de antigüedad. Esta zona de fondo antiguo ayudó a los visitantes a conocer de primera mano la evolución de las bibliotecas de ciencias de la salud que antes nos había explicado Manuel Espantaleon,  ya que pudimos ver de primero mano los cd-rom utilizados, lectores de microfichas, revistas científicas y periódicos desde mediados del siglo XX, etc.

Fondo antiguo de la Biblioteca: lectores microfichas, compactos, periódicos antiguos, etc.

A la visita vinieron a darnos la bienvenida y agradecernos nuestra presencia, el  Profesor José Luis Álvarez Sala, Decano de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense, Catedrático y Jefe de Servicio de Neumología, el Profesor Elpidio Calvo Manuel, que es Vicedecano de la Facultad de Medicina y Jefe de Servicio de Medicina Interna y el Dr. Luis Ortega Medina que es Presidente de la Comisión de Docencia, Director de la Docencia del Hospital y Jefe de Servicio de Anatomía Patológica. Ellos como representantes del Hospital y de la Facultad de Medicina querían transmitirnos en primera persona  el gran valor que tenía para el Hospital la Biblioteca profesional tanto para su función asistencial, investigadora y especialmente para la docencia, narrándonos sus experiencias y evolución desde sus tiempos como Médicos Residentes.

Además, consideran que el éxito de su biblioteca se debía en gran parte, no solo al apoyo Institucional con el que habitualmente ha contado, o a la magnífica colección atesorada, si no sobre todo al personal de la biblioteca y muy especialmente a la persona que la ha dirigido todos estos años.  A la visita asistimos compañeros de otras bibliotecas hospitalarias de Ciencias de la Salud, los cuales confirmamos el valor de esta biblioteca y su personal no solo para su propia institución si no además, para el resto de bibliotecas de ciencias de la salud, ya que han sido un referente de colaboración y cooperación con el resto de compañeros.

 

La visita finalizó con un pequeño regalo en forma de libros que nos había dejado la Biblioteca de Pacientes y Empleados del Hospital Clínico San Carlos, la cual tendremos que visitar próximamente.

 

Blanca San José Montano

 

 

Curadores de datos, un rol para bibliotecarios en equipos de datos multidisciplinares

Luis Martínez Uribe

Asistimos a una revolución digital que está transformando la sociedad de una manera profunda a una velocidad vertiginosa. Los últimos avances tecnológicos datifican prácticamente todos los ámbitos de nuestras vidas capturando y explotando analíticamente nuestros comportamientos. En este contexto, muchas profesiones sufrirán importantes cambios y evoluciones, otras tantas desaparecerán por completo.

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Las bibliotecas, los archivos y los profesionales de la información tenemos ante nosotros el gran reto de adaptarnos a una realidad cambiante de producción y consumo de información digital de manera masiva. Es imprescindible que prepararemos a nuestros futuros profesionales para permitirles adoptar un papel destacado en la gestión y uso de la información digital. El camino a seguir nos lo muestran los avances tanto en el mundo académico como en el sector privado.

En revistas de investigación académica proliferan los artículos de transdisciplinas con nombres en inglés como Computational Archival Science, Data Curation, Research Data Management, Data Science o Big Data aplicadas a la información y los servicios de bibliotecas. Estas nuevas especialidades defienden la importancia de la labor de las bibliotecas con datos empleando una amalgama de conocimientos en gestión de la información, en computación, en matemáticas y en estadística. Algunos de los planteamientos que estas nuevas disciplinas promulgan incluyen:

  • Considerar las fuentes bibliográficas o documentales que ya se gestionan en bibliotecas más allá de los registros, como conjuntos completos de datos especializados, enriquecidos y curados que pueden representar una fuente de interés para la investigación.
  • Permitir un tipo de consumo masivo de los contenidos difundidos a través de repositorios y colecciones digitales con el uso de herramientas que permitan explorar documentos textuales mediante el procesado de lenguaje natural o las imágenes, los videos y los audios con inteligencia artificial.
  • Potenciar la aplicación del análisis de redes sociales para codificar la información e identificar las relaciones entre los materiales permitiendo la utilización de una analítica visual para detectar patrones o comunidades de elementos afines.
  • Explorar el uso de técnicas estadísticas avanzadas como el aprendizaje de máquinas o las redes neuronales para clasificación de documentos e información permitiendo cierto nivel de catalogaciones automáticas.

En el sector privado, organizaciones de todo tipo empiezan a formar equipos multidisciplinares con una variedad de perfiles profesionales capaces de gestionar y explotar los datos. La finalidad de estos equipos es principalmente apoyar la toma de decisiones basadas en datos, generar valor e innovar. Entre los perfiles con los que cuentan estos equipos están:

  • los ingenieros de datos que ponen en marcha y mantienen sistemas en la nube para almacenar, preservar, acceder y analizar los datos.
  • los científicos de datos que analizan los datos y les aplican modelos estadísticos para realizar predicciones o clasificar información.
  • los visualizadores de datos que con mapas, líneas de tiempo, gráficos de redes e infografías cuentan historias y comunican los resultados visualmente.

En definitiva, la experiencia del sector académico nos dicta que necesitamos especialistas que hagan que nuestras colecciones de datos de bibliotecas puedan ser accedidas, reutilizadas, analizadas y curadas con las herramientas y los métodos actuales. A la vez, debemos de encontrar un hueco en los equipos de datos multidisciplinares que se forman en las empresas.

Existe un perfil que representa la evolución natural de los trabajos clásicos realizados por profesionales de la información, el curador de datos. Los profesionales con este perfil son competentes en el manejo de una cantidad de datos ingente, son expertos en la normalización y transformación de datos así como el acceso y reutilización de datos de diversas fuentes. Su trabajo resulta fundamental para que el resto de los consumidores de datos puedan contar con unos datos de la mayor calidad posible.

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El curso online de Open Refine planificado del 1 al 23 de Febrero pretende impulsar este perfil de profesionales dedicados a la curación de datos dotando a los asistentes de un manejo avanzado de una potente herramienta para trabajar con datos de manera masiva.

SEDIC publica nuevo documento de trabajo titulado “Gestión Documental aplicada a plantas industriales”

Gestión Documental aplicada a plantas industriales

Sedic inicia en el año 2011 la colección de Documentos de Trabajo para difundir el conocimiento profesional entre sus socios, con un doble objetivo: sintetizar la información básica sobre  temas de actualidad e interés y dinamizar la aplicación inmediata entre nuestros profesionales.  Durante estos año se han publicado cuatro documentos y en este mes de Diciembre, llega el quinto sobre  Gestión Documental aplicada a plantas industriales, realizado por Vanesa Verdugo Sanz. Vanesa es responsable de gestión documental y del conocimiento de ACCIONA ingeniería y con un amplia experiencia en formación  en materia de gestión documental aplicada a plantas industriales (Document Controller). Nadie mejor para introducirnos en este trabajo a través de su prólogo escrito por la propia autora y que os facilitamos:

“Siempre que sepamos gestionarla, la información es poder y de ahí la importancia de este cuaderno de trabajo que hará de puente entre el profesional de la gestión de la información y el sector de la ingeniería industrial.

La gestión de información se ha convertido en un foco importante en la sociedad actual y, como no podía ser menos, en el mundo empresarial.

En lo que respecta a la gestión de la información en el ámbito de las plantas industriales, se convierte en un tema complejo por la casuística del entorno que rodea a la construcción de un conjunto de este tipo.  Hay que tener en cuenta que para la construcción de una planta industrial se necesitan centenares de personas  que participen en el proyecto en lugares generalmente inhóspitos desde distintos puntos geográficos y, por lo tanto, husos horarios distintos, generando miles de documentos.

Ser capaz de controlar la documentación e información de uno de estos entornos, hace del gestor de información una figura clave en un proyecto y, por lo tanto, una posición con gran proyección de futuro.

Teniendo en cuenta que en la bibliografía española no existe demasiada literatura al respecto, este documento facilitará al lector interesado en la gestión de la información en el mundo industrial la oportunidad de acercarse a un complejo mundo,  a través de una serie de claves imprescindibles para controlar esta disciplina. Disfrútenlo.”

El Documento de trabajo está dividido en dos partes principales: aspectos organizativos de un proyecto (fases, organización, planificación, control de costes y activación) y gestión documental en proyectos industriales (normativa, necesidades, estructura, flujos, nomenclatura, matriz, figura Document Controller). Los socios de Sedic, pueden ya descargarse el Documento de trabajo Gestión Documental aplicada a plantas industriales y el resto de profesionales no asociados interesados podrán acceder a él, 6 meses después de su presentación.

Como dice la autora, disfrutarlo!

* Para acceder a la descarga, es necesario iniciar sesión en la parte privada de la Web de SEDIC. 

Visita SEDIC al Archivo del Banco de España de Madrid. De depósito de dinero a depósito de patrimonio documental

El pasado miércoles 25 de octubre de 2017 visitamos el Archivo Histórico del Banco de España, actividad que fue guiada por las responsables María Inclán y Elena Serrano, a las que quiero agradecer el interesante recorrido que nos ofrecieron.

A través de esta visita pudimos conocer de primera mano esta joya arquitectónica y depósito de unos fondos documentales importantísimos para la cultura española.

El recorriendo comenzó por el ala original del edificio, que es el que transcurre paralelo al Paseo del Prado. En la planta baja nos detuvimos en el tramo del eje central, que corresponde a la entrada principal del monumento que desemboca en la imponente escalera de honor, realizada en mármol de Carrara. Este singular espacio está cubierto por una colorida vidriera -realizada por la empresa alemana Mayer- poblada con figuras alegóricas presidida por la Fortuna. ¡Una lástima que no dejaran hacer fotos y poder compartirlas! La puerta principal con la que conecta esta escalera solo se abre en momentos muy puntuales, como por ejemplo, para la entrada del Rey a actos oficiales.

En este punto las anfitrionas nos contaron la historia del edificio, que está dividida en cuatro capítulos principales correspondientes a sus sucesivas ampliaciones. Su evolución y desarrollo se llega a comprender muy bien gracias a la maqueta que se conserva del monumento en el propio monumento, toda una obra de arte, que María y Elena también nos enseñaron. La realización de la maqueta comenzó cerca de 1930, pero se concluyó hace pocos años, pues recoge todas las fases hasta el estado actual del Banco que hoy comprende toda la manzana. No obstante, en origen (año 1883) la sede se levantó en la calle de Alcalá con vuelta al Paseo del Prado, con arreglo al proyecto de los arquitectos Sainz de la Lastra y Eduardo Adaro, construido sobre el solar que ocupó el palacio del Marqués de Alcañices.

Después, en el año 1927, comenzó la primera ampliación por la calle de Alcalá, que se levantó sobre unas casas que pertenecían al conde de Santamarca. Esta ampliación se trazó a continuación del primer edificio, cuyo exterior sirvió para definir la fachada como una prolongación de la original con mínimas variaciones. Este segundo proyecto fue realizado por el arquitecto del Banco José Yarnoz Larrosa quien, si bien mantuvo la imagen externa del inmueble primitivo, en el interior empleó un lenguaje renovado acorde a la moda Art Decó. De este proyecto es el amplio patio de operaciones, cubierto con una vidriera que si bien sigue directrices clásicas, presenta un diseño geométrico y simplificado, propio de la tendencia modernista del momento.

La segunda ampliación de la sede comenzó en 1969, con un proyecto del hijo del autor de la anterior reforma, Javier Yarnoz Orcoyen. En esta fase, el edificio del Banco se cerró por las calles de los Madrazo y Marqués de Cubas. Por último, en 2003, se inició la cuarta fase del edificio del Banco de España madrileño, con el que se cerraba la manzana en el ángulo de la calle Alcalá con marqués de Cubas, con el proyecto de Rafael Moneo.

Vista área de la manzana donde se ubica el Banco de España, Madrid, Google, captura de 2017.

El Banco de España también custodia un rico patrimonio de bienes muebles, compuesto por esculturas, grabados, mobiliario, pinturas, etcétera. Una parte de él consiste en una serie de retratos de personalidades vinculadas al Banco realizados por Goya, cuadros que tuvimos la suerte de ver. Nos contaron que fue gracias a documentos del Archivo lo que dio pie a localizar e identificar la existencia de los mismos.

La visita continuó con el acceso a los espacios del Archivo Histórico, el cual tuvo como primer archivero nada menos que a Ceán Bermúdez (1749-1829), historiador del arte y coleccionista ilustrado. Los fondos que conserva el Archivo Histórico consisten en documentación relacionada con las actividades del Banco desde su fundación como Banco Nacional de San Carlos. Según queda recogido en su página web: “Los documentos que custodia son de una gran variedad y testimonian aspectos de la historia y actividades del Banco de España y de nuestra historia económica y financiera”.

Elena y María, así como el resto del equipo que se encontraba en el departamento, nos explicaron los últimos proyectos que han podido desarrollar, como la limpieza de un elevado número de ejemplares históricos que destacan por la diversidad de las encuadernaciones, “tema que daría para varias tesis doctorales”. Dado que el Archivo se abrió al público en 1982, es un lugar ideal para desarrollar diversas investigaciones.

El depósito está ubicado en un nivel más bajo y dotado con un alto nivel de seguridad y modernas instalaciones. Entre ellas destacan unos planeros y armarios para fotografías recién instalados que han sido hechos a medida. Entre varios documentos de gran interés, nos mostraron un álbum que recoge imágenes de la sede del Banco de España de Teruel tras la Guerra Civil, edificio que quedó prácticamente destruido por las bombas.

En nuestra visita pudimos conocer una parte muy importante del Archivo del Banco de España en Madrid, pero no la única. Hay otras estancias del edificio que albergan otros fondos del archivo histórico y del general de la institución, por lo que el volumen –y en gran medida la riqueza- de este patrimonio es ingente.

Esta visita ha supuesto para mi un emocionante momento, además de por lo expuesto hasta aquí, porque mi bisabuela fue la primera generación de mujeres que trabajó en el Banco de España; así que a ella le dedico este texto.

Archivo Histórico del Banco de España

Calle Alcalá, 48, 28014 Madrid

Archivo de la Asociación de la Prensa de Madrid: Expedientes de asociados 1895-2017

El Archivo de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) está compuesto por una rica documentación que abarca desde el año mismo de su fundación, 1895, hasta hoy. Documentación de carácter polivalente, tanto administrativo como histórico, que atestigua y resume más de un siglo de actividad periodística española. Desde fotografías a expedientes de asociados y referencias periodísticas de todo orden, así como documentos médico-administrativos y testimonios personales y colectivos, el rico patrimonio que compone nuestro Archivo es muestra inapreciable de más de un siglo de vida española. Al ser la APM la más importante asociación de periodistas de España y estar vinculada, a través de los años, a las demás agrupaciones provinciales y tener entre sus asociados y directivos a personalidades de relieve nacional e internacional (Francos Rodríguez, Lerroux, Azorín, Chaves Nogales, Cela…entre otros muchos), la documentación que obra en su Archivo es de indudable interés general.

Los documentos a que hacemos referencia se han conservado durante todos estos años aunque con el desorden y deterioro a que han obligado los distintos cambios de sede (la actual es la séptima), el intermedio trágico de una Guerra Civil y la falta de dedicación de personal especializado.

Libro de registro de asociados APM.

Dado el carácter voluntario de la afiliación a las asociaciones de periodistas, muchos no se asociaron nunca. Pero el notable desarrollo de estas asociaciones agrupando a miles de asociados de toda España, es prueba del cambio que va a suceder en el primer tercio del siglo XX.

El archivo asociativo no tuvo buen comienzo: fue casi destruido, como consecuencia del allanamiento y de los destrozos que sufrió el primer domicilio social de la entidad. El censo se inauguró en mayo de 1895, con los primeros 173 asociados, relacionados por orden alfabético. Encabezado por Serafín Adame García del Barrio con el número 1, finalizando con Eleuterio Villalba. Entre los socios fundadores asistentes a la primera reunión, estaba la profesora de la Escuela Normal y escritora, Jesusa Granda, colaboradora de El Globo. Después aparecerían en el censo histórico otras mujeres como María Atocha Osorio, Carmen de Burgos, Concha Espina, Josefina Carabias, etc.

El fondo biográfico de periodistas tenía varias finalidades: administrativa, política, profesional, asociativa e histórica. Según sean las necesidades que muevan la realización de las fichas, los datos solicitados serian unos u otros. En el expediente  de la Asociación de la Prensa solía constar, además de los datos personales de nacimiento, domicilio y lugar de trabajo, el padrón familiar del asociado, ya que toda la familia disfrutaba del servicio médico de la Asociación. Debía incluir una fotografía de toda la familia.

A la Asociación de la Prensa de Madrid podían pertenecer también los administradores de los periódicos, mientras durase su cargo como tales. Los archivos de esta asociación conservan  interesantes datos  sobre el padrón familiar por ejemplo de José Machado Ruiz firmado en Madrid el 5 de marzo de 1929, donde figura el socio, su madre, esposa e hijas y su hermano el poeta Antonio Machado. Sobre las causas de baja más llamativa destaca la de Camilo José Cela, que había ingresado en 1945 como redactor del diario Arriba, siendo expulsado por la Junta directiva en 1952 y readmitido en  mayo de 1979 como asociado de honor.

A lo largo de la historia ha habido diferentes clasificaciones de asociados. Algunas han desaparecido como la de los socios protectores (entre los que figuraban Canovas del Castillo, Cerralbo, Eduardo Dato…) personas que habían contribuido al mantenimiento de la Sociedad mediante una aportación económica o una colaboración continuada. La Asamblea General, a propuesta de la Junta directiva, podrá nombrar socios de mérito a personas o entidades que hayan destacado en el ejercicio del periodismo o que se hayan distinguido por su colaboración con la profesión periodística (Francisco Ayala, José Luís Sampedro, Gregorio Salvador, Mario Vargas Llosa). La categoría siguiente está compuesta por los asociados de honor con una permanencia en la asociación de cincuenta años, asociados “Vitalicios A” con cuarenta años, “Vitalicios B” con treinta años, asociados de 28 años en activo con algún tipo de prestación que tienen una cuota inferior, asociados menores de treinta años en desempleo, asociados en general y preasociados compuesto por ciento dieciocho estudiantes de últimos cursos de licenciatura o grado.

Hay que resaltar la generosidad de muchos de nuestros asociados que han colaborado con la donación de documentos que no son de fácil acceso. Pretendemos que nuestro Archivo sea un referente en  historia del periodismo nacional como corresponde a la Asociación de la Prensa de Madrid.

Un club de lectura de cuento y relato.

Desde 2008 la biblioteca «Manuel Azaña» del Instituto Cervantes de Toulouse propone a sus usuarios un club de lectura de textos cortos: cuento, relato, micro-relato, columnas periodísticas… con una gran aceptación y fidelidad por parte de los participantes quienes todos los años copan las plazas disponibles.

Os preguntaréis ¿Por qué leemos solo cuento?

Desde un principio pensamos que la relativa brevedad del cuento tiene muchas ventajas. Estas, a nuestro modo de ver, son algunas:

  • Ritmo: el comentario mensual de textos cortos permite sincronizar los ritmos de lectura de los participantes. La lectura requiere tiempo y no todos los lectores cuentan con el mismo tiempo libre ya sea el lector jubilado, trabajador a tiempo completo o estudiante. La lectura de dos o tres cuentos de uno o varios autores (entre veinte y treinta páginas como mucho) permite que todos nuestros lectores acudan a nuestro club con la lectura acabada, cosa que no siempre ocurre cuando el texto para comentar es una novela.

 

  • Relectura: el formato corto permite una o más De esta manera, los lectores acuden  a la cita del club bien empapado de la historia y han podido tomar notas sobre la trama, el estilo, el tratamiento de los personajes, el vocabulario… Esa relectura que permite el cuento hace fácil el siguiente punto.

 

  • Comprensión. Recordemos que la nuestra es una biblioteca que da servicio a lectores que, en su mayor parte, no tienen como lengua materna al español. La relectura de los cuentos, más allá de su mayor o menor dificultad lectora, permite al lector trabajar la comprensión y la expresión escrita. Es un magnífico ejercicio para seguir avanzando en el conocimiento y dominio de la lengua.

 

  • Estímulo y continuidad. El conocimiento de un autor a partir de sus cuentos despierta la curiosidad por el resto de su obra. En muchos de sus textos breves encontramos temas, lugares o personajes que reaparecen en el resto de la obra creativa de un escritor. Los cuentos son un aperitivo para incitar a los lectores más ávidos a seguir descubriendo la obra del autor leído, allanando muchas veces el camino hacia la novela.

 

  • Flexibilidad en la participación. El formato permite que los lectores puedan saltarse una sesión sin perder el hilo de los debates y reincorporarse en las mismas condiciones que el resto de participantes.

En todos estos años de andadura, hemos dedicado nuestras sesiones a todo tipo de autores: a Larra, Cela, Edgar Neville, Carmen Laforet, Javier Marías, Manuel Vázquez Montalbán, Ana María Matute, Medardo Fraile o Eloy Tizón. Hemos leído a los grandes cuentistas latinoamericanos: Borges, Rulfo, Cortázar, Onetti, Roa Bastos, Carpentier, Poniatowska, Vargas Llosa, Luis Sepúlveda… Y hemos aprovechado la visita al Instituto Cervantes de Toulouse de autores como Antonio Soler, Carme Riera, Sergi Pàmies, Eduardo Berti o Almudena Grandes para leer alguno de sus cuentos.

En muchos casos para los lectores se trató de repetir el placer de la lectura de unos textos que ya habían sido leídos con anterioridad en francés y que, años más tarde, podían ser descifrados y comentados en la lengua original en la que habían sido escritos.

En algunas de sus sesiones el club ha tenido el privilegio de contar con la presencia de autores establecidos o de paso en Toulouse: el peruano Jorge Cuba Luque, el boliviano Guillermo Ruiz Plaza o el ecuatoriano Huilo Ruales. La distancia no ha sido un impedimento para que autores como Isaac Rosa, Juan Pardo Vidal, Federico Guzmán Rubio, Ricardo Sumalavia o Rodrigo Hasbún  se prestaran a conversar por videoconferencia con sus lectores tolosanos y a contestar a sus preguntas. Para este curso que empieza, volveremos a leer cuentos de Isaac Rosa, Antonio Ortuño, Fernando Aramburu, Guadalupe Nettel, Juan Carlos Onetti, y de otros autores que iremos revelando a lo largo de 2018.

Por último, cabe recordar que el micro-relato o el relato hiperbreve han tenido cabida en su selección de lecturas. Para comentar este tipo de formato, el club de lectura ha establecido una cita anual con la revista Cuentos para el Andén, especialista en la difusión de autores que practican la distancia corta.

Constancia de todas estas lecturas y tertulias se ha dejado en el blog del club de lectura al que esperamos le quede cuento para rato.