Post-scriptum sobre FESABID

Recientemente leí un mensaje en el foro iwetel de Estefanía Aguilar que ofrecía una sugerencia sobre la estructura y organización del congreso de FESABID así como un retrato de la escasa participación en este tipo de eventos de los profesionales que trabajan en centros privados.

No quiero detenerme aquí en la cuestión relativa a la formación técnica de los documentalistas, que ha centrado el debate en este foro, sino más bien a la aportación que, desde el ámbito privado, se ofrece al desarrollo de la profesión en su conjunto.

Me sentí especialmente reflejada en las palabras de Estefanía ya que mi trabajo se desarrolla en un centro privado (un despacho de abogados) y, al igual que ella, pienso que nuestra visibilidad en la profesión es muy baja, no sólo porque podamos representar a un porcentaje más o menos numeroso sino por nuestra escasa participación en debates y en la literatura profesional.

Sin ir más allá de mi propia experiencia, debo reconocer que muchas veces dudo de si una exposición sobre mi trabajo podría tener interés, ya que se trata de un ámbito muy especializado, en el que la cooperación se limita a las relaciones personales con otros documentalistas y cuyos servicios no salen nunca del ámbito de la propia empresa.

Meditando sobre este particular después de leer el mensaje de Estefanía, he llegado a la conclusión de que la mejor aportación que podemos hacer se encuentra precisamente en la divulgación de nuestra experiencia, sea más o menos modesta o innovadora y, eso sí, cuando no entre en conflicto con la obligación de confidencialidad o los intereses de nuestros empleadores.

Y para ello me remito a mi propias actuaciones cada vez que evalúo la asistencia a un evento profesional pues siempre miro con interés si hay alguna ponencia en mi ámbito y acudo a su exposición siempre que puedo; primero, porque la compartición de experiencias es una fuente continua de aprendizaje (lo que nos parece muy obvio para nosotros puede no habérsele ocurrido a otro) y segundo, porque también desde el ámbito privado se puede cooperar, crear redes informales de centros y ofrecer a nuestros compañeros un poco de nuestro trabajo (pues estoy convencida que todos los que trabajamos en el ámbito privado somos usuarios exhaustivos de las bibliotecas del ámbito público)

Por ello, compañeros, os animo a salir de vuestros centros y compartir experiencias (aunque también yo me tendré que aplicar esta receta!!)

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  1. Estoy completamente de acuerdo en todo. Me siento muchas veces como en una isla….En Fesabid no creo que hubiera mucha gente del ámbito privado y cuando alguien me preguntaba donde trabajo se quedaban sorprendidos….Quizá a Fesabid no le interesa abrir tanto el espectro profesional….o quiza no somos un grupo representativo…..o simplemente que siempre nos parece que no es interesante lo que tenemos que contar…..a quien le interesa el trabajo de un documentalista en una empresa metalurgica? Seguro que suena aburrido!!!

  2. Como tú indicas, Lara, nos encontramos casi como en islas (yo tardé bastantes años en conocer y contactar con gente que trabajara en el mismo sector que yo) y de ahí lo importante que nos demos a conocer.
    Mi impresión es que el sector privado de la información se está desarrollando cada día más pero seguimos sin poner en común nuestras experiencias, sin crear estándares consensuados, sin crear grupos de trabajo…
    Sea a través de los colegios, de las asociaciones o de los eventos profesionales hay que empezar a participar.

    Además, cómo no va a ser interesante el trabajo de un documentalista en una empresa metalúrgica?? Si presentas una ponencia en el próximo congreso, yo seguro que voy 😉