Ante una nueva y extraordinaria oportunidad

Los cambios que afectan a las bibliotecas y sus profesionales son más profundos de lo que pensamos o podemos imaginar. La irrupción de las TIC está modificando rápidamente todos los elementos que configuraban una biblioteca.

En primer lugar, las TIC están cambiando su contenido esencial: la información. Si antes la biblioteca era un lugar en donde se organizaban, gestionaban y ordenaban los libros en soporte papel y se facilitaba su acceso de forma gratuita mediante la biblioteca pública, ahora esta información empieza editarse en soporte digital y electrónica. Los recursos de información, concepto que substituye al de libros, no están ya físicamente en la biblioteca. Los miles y variados recursos de información digital que las bibliotecas contratan, elaboran o facilitan a los ciudadanos no están entre sus paredes sino en grandes ordenadores ubicados en otros centros a miles y miles de kilómetros. A estos se les ha añadido los recursos que se pueden acceder mediante un buscador como Google. Por lo tanto la información es digital y global.

En segundo lugar las TIC están modificando también el entorno de la biblioteca. Cuando el usuario, el lector, el ciudadano acude a la biblioteca, entra por la puerta física y virtual con un ordenador portátil, un teléfono móvil, una IPED, etc. El nuevo lector entra a la biblioteca ya conectado a Internet. Y esto significa que debemos empezar rápidamente a adaptar y diseñar un nuevo entorno para el. Debemos cambiar todos los espacios, instalaciones, mobiliarios, señalización y servicios bibliotecarios. Debemos transformarlo casi todo, como si cambiáramos de negocio y debiéramos vender otro producto. Incluso debemos avanzarnos a las necesidades futuras de los nuevos usuarios. Las bibliotecas deben ser atractivas a los ciudadanos, deben conseguir ser el nuevo centro de acceso y aprendizaje a la información cultural digital mundial. Las bibliotecas mas modernas que se están construyendo actualmente en el mundo, sorprendentemente es ahora cuando se están construyendo más, se están diseñando como grandes, personalizados y atractivos espacios en donde el componente de la tecnología es el eje principal. “Learning commons”, “Information commons”, “CRAI” etc. ofertas diversas de instalaciones y servicios integrados en donde el centro es el usuario que se conecta a una nueva cultura digital.

Y en tercer lugar las TIC están modificando obviamente a los mismos bibliotecarios y bibliotecarias. Todas las técnicas aprendidas y asociadas a la documentación impresa han dejado de tener sentido, ya que la información es y será digital. Por lo tanto deberemos aprender nuevas técnicas, nuevas profesiones, nuevas aptitudes y nuevas habilidades, ahora, relacionadas con la información electrónica y digital y con un nuevo usuario presencial y virtual. Y esto pasa por aprender nuevos conocimientos y prácticas asociadas a la nueva biblioteca tecnológica y digital. Conocimientos informáticos a todos los niveles, conocimientos nuevos de gestión de edificios, conocimientos de recursos humanos, conocimientos de nuevos servicios digitales, etc. Debemos empezar ya en el nivel que sea y cuanto antes. Pero todo no lo podremos hacer solos y los bibliotecarios deberemos trabajar junto a otros profesionales cualificados. Por primera vez la nueva biblioteca no deberá ni podrá construirse solo con bibliotecarios y bibliotecarias. Necesitamos informáticos, expertos en redes, diseñadores de multimedia, pedagogos, psicólogos, sociólogos, economistas, maestros, etc. Diferentes profesionales y expertos en el nivel y medida para trabajar conjuntamente en este nuevo proyecto conjunto: construir una nueva biblioteca al servicio del acceso a la información y la cultura digital.

Estamos y tenemos una nueva y extraordinaria oportunidad que no podemos desaprovechar.

Diego Martínez, Vicegerente de Servicios universitarios de la Universidad Politècnica de Catalunya. UPC, participa en las X Jornadas de Gestión de la Información.