Siete domingos rojos, un ejemplo de la importancia de reflejar el año de la edición original

Cuando se realizan estudios bibliométricos se utiliza la fecha recogida en las citas bibliográficas, cuando puede no corresponderse necesariamente con la fecha en la que se redactó o publicó originalmente una obra. Igualmente, los catálogos recogen la fecha del ejemplar que se está describiendo, sin aportar generalmente datos sobre la fecha de la primera edición. El dato puede no ser baladí, y también resulta relevante saber si la reedición de una obra va acompañada o no de revisión de datos.

En general, este problema parece propio de los libros científicos, pero en ocasiones también afecta a las obras literarias, que pueden tener cambios en su contenido en función de la fecha de edición. Un ejemplo curioso de esto es la novela Siete domingos rojos.

Portada de Siete Domingos Rojos, Prensas Universitarias de Zaragoza Ramón J. Sender escribió esta obra originalmente en 1932. La historia narra una huelga general en protesta por la muerte de tres obreros por la polícia. La novela tiene un marcado interés para analizar la evolución ideológica de Sender durante su juventud, entre el anarquismo y el comunismo. Pero lo interesante del caso es que en los años setenta, el autor realizó dos nuevas versiones, que modificaron sustancialmente la novela, de acuerdo también a su propia evolución ideológica. Primeramente realizó una versión que fue editada en Argentina en 1970 (Ed. Proyección), y reeditada con algunos cambios en 1973, 1975 y 1976. Pero en 1974 se editó en Barcelona (Ed. Destino) una nueva versión conocida también con el título de Las tres sorores. La nueva revisión introduce profundos cambios de contenido y estilo, motivados quizás por el descontento de Sender con algunos elementos de la anterior edición, pero probablemente buscando también una versión más apta para pasar la censura que aún existía en España. Así pues, se trata de una misma obra, que tiene al menos tres versiones radicalmente diferentes en su contenido, además de otros pequeños cambios en algunas de las reediciones. Personalmente me quedo con la versión «argentina», su carácter polifónico, dando voz a diferentes personajes, le da una viveza que se perdió en la última reescritura de la novela.

Portada de Siete Domingos Rojos, Virus Editorial En los últimos años se han producido nuevas ediciones. El problema es saber cuál de las tres versiones se está reeditando. Prensas Universitarias de Zaragoza ha editado la obra original de 1932, mientras que Virus Editorial (Bilbao) creo que ha reproducido la versión editada en los setenta en Argentina. Digo «creo», pues el registro de estas obras en los catálogos no aporta este dato esencial. El problema se traslada igualmente a las traducciones, ¿cómo saber cuál de las versiones del autor se está traduciendo?

Sería aconsejable que, en casos similares a éste, los registros de los catálogos aporten una información que resulta relevante sobre todo para juzgar diferentes versiones de una misma obra.