Entrevista a José Crespo, responsable del bibliobús escolar de Zamora

José Crespo González es bibliotecario del Bibliobús escolar de Zamora, y además de bibliotecario. es conductor del bibliobús. Lleva cultura, fomenta el hábito lector de los alumnos de 26 centros públicos de enseñanza rurales, proporciona servicios de préstamo individual y colectivo e información bibliográfica, recursos documentales a alumnos y profesores, les prepara dossieres y documentos. A través de esta entrevista conoceremos el trabajo de un bibliotecario de bibliobús que trabaja en zonas amenazadas por la despoblación.

  • Recientemente, la Asociación de Profesionales de Bibliotecas Móviles ha reconocido tu trayectoria personal y tus esfuerzos por dignificar la profesión con unos de los Premios ACLEBIM a las Bibliotecas Móviles de 2019 ¿Qué ha significado para ti este galardón?

Una satisfacción enorme, con la emoción que me embarga viniendo del colectivo de profesionales de bibliotecas móviles, pero con la debida prudencia, sabiendo que en cada puesto de trabajo estamos librando batallas, y por tanto un reconocimiento de estas características te eleva la autoestima a cotas insospechadas. A su vez, es una oportunidad para visibilizar y dignificar aún más la labor bibliotecaria que realizamos

  1. ¿Cuántos años llevas como bibliotecario, y cuántos en el Bibliobús Escolar de Zamora?

Comencé en 1983 como bibliotecario, trabajando los primeros siete años en un bibliobús de ruta y desde el año 1990 pasé al bibliobús escolar añadiendo la conducción del mismo a cada centro de enseñanza programado.

    1. ¿Cuáles son tus funciones en el Bibliobús Escolar?

Como bibliotecario ejerzo las funciones de atención al alumnado y profesorado de los centros educativos a los que asisto cada día y también la de transportar el bibliobús a los mismos, con las siguientes responsabilidades: préstamo (programa de gestión bibliotecaria Absys), selección de novedades, exposición de libros, selección y preparación de lotes de aula, orientación bibliográfica y recursos documentales, programación y preparación del fondo del libro, formación de usuarios al alumnado y asesoramiento sobre la organización de la biblioteca del centro escolar. Además, conduzco el bibliobús al centro escolar programado con la correspondiente observación mecánica para su correcto funcionamiento, siendo esta función completamente compatible con la de bibliotecario en este diseño de trabajo, si bien para realizar las mismas se exige una mayor capacitación, responsabilidad, dedicación y esfuerzo.

  1. No cabe duda de la relevante función de los bibliotecarios de bibliobús, ¿crees que es preciso mejorar su consideración profesional, al menos en el entorno que conoces? ¿con qué medidas? ¿cuál es tu experiencia?

Por supuesto que hay mucho margen de mejora para dignificar y unificar la categoría de bibliotecario en el bibliobús. Por lo que yo conozco, para un mismo puesto de la categoría de bibliotecario se ha habilitado a personal con estudios primarios en contraposición que para ese mismo puesto se realiza con categorías equivalentes a la de director/a de biblioteca y que es en realidad la persona responsable quien dirige la biblioteca móvil. Entre medias de estos extremos existe una amalgama de variedad de categorías que no se ajustan a la realidad.

Por consiguiente, para el puesto de bibliotecario de bibliobús (independientemente si se conduce, que sería un plus añadido), se debería definir un perfil unificado para la categoría, que no es otro que la de la titulación universitaria superior de Grado de Información y Documentación, requisito imprescindible que se debe exigir o al menos las equivalentes a esa titulación sin menospreciar a los que tienen una titulación universitaria superior y que en el momento de incorporarse a los bibliobuses no existían las actuales, tal y como ocurrió en todas las bibliotecas de España a los que tienen cierto grado de antigüedad.

Ser bibliotecarios de bibliobuses tiene connotaciones especiales, bien sea por la mayor cercanía con los usuarios, por la climatología, por el riesgo y hasta por temas fisiológicos (risas). Fidelizamos usuarios con nuestras recomendaciones por la mayor implicación que supone el saber escuchar cuando sube al bibliobús, y lo emocional del contacto directo que a veces llega a traspasar de lo profesional a lo personal, más si cabe aún en este mundo, que los hábitos sociales de comunicación están cambiando por las nuevas tecnologías

Mi experiencia de momento no está siendo todo lo positiva que pretendía, en mi caso, he planteado una reclamación laboral para dignificar la profesión y pasar a depender, (en lugar de una empresa de carácter privado con subvención nominativa de la Diputación)  de alguna de las administraciones públicas como en el resto de España, para que se reconociera  la titulación  universitaria, por las funciones que realizamos y valores que transmitimos los bibliotecarios de bibliobuses, además de mi caso particular ejerciendo la doble función de bibliotecario y la de transportar el bibliobús. La Inspección Laboral actuó de oficio, pero solamente para transcribir lo que dictaba la Dirección del Centro Provincial Coordinador de Bibliotecas del que dependo, que negaba la evidencia, sin llegar a contrastar la propia Inspección con el personal de la empresa o con los centros educativos donde se realiza la labor bibliotecaria y también sin presentarse in situ en el propio bibliobús, en definitiva inspeccionar, hacer su labor en terreno. La consecuencia de ello ha sido el fallo de la jueza, recogiendo únicamente la versión oficial del tema; si bien, en este momento estamos en un proceso de recurso de suplicación.

  1. Como bibliotecario que asiste a los centros educativos del medio rural que visitas ¿Cuál es el valor que le das a tu labor bibliotecaria de cada día en la lucha contra la despoblación?

Los bibliobuses han sido los observadores de primera fila de la despoblación que padecemos, que veníamos advirtiendo y que parece estar tan de moda de moda ahora que saltan todas las alarmas. No obstante, nos satisface contribuir como centro de reunión, como centro social, es el servicio cultural más estable del municipio donde asiste el bibliobús, en algunos el único y por tanto un derecho fundamental de todo ciudadano por el acceso a la cultura y recogido en la Constitución española, al nivel de la Sanidad, Educación y las comunicaciones físicas y tecnológicas como asentamiento de la población

  1. Según eso, ¿piensas que las bibliotecas, en cualquiera de sus formas, hasta qué punto son necesarias en los planes que se planteen en favor de la repoblación?

Yo no concibo un núcleo de población sin un acceso a una biblioteca móvil o estable, elevándolo como servicio público imprescindible, en definitiva, donde hay biblioteca hay vida. Por ello todas las medidas contra la despoblación, a parte de las económicas, tienen que ir acompañadas de las culturales para el asentamiento de la población y la dignificación de su existencia cotidiana.

La riqueza de un país se mide por su conocimiento y en ese conocimiento tienen que ver mucho las bibliotecas, por tanto, un país culto es un país rico. Para ello hay que concienciar a los poderes públicos que invertir en bibliobuses para llegar a toda la población no es ni un gasto ni una subvención, sino una inversión, brillante si se tiene en cuenta el alto retorno de la inversión. 

  1. Estamos seguros de que tus usuarios te adoran ¿puedes contarnos algún ejemplo de cómo te lo vienen demostrando hasta ahora?

Mi objetivo como bibliotecario es dar el mejor servicio, dentro de mis posibilidades y conocimientos, a través de los recursos documentales para hacerles su vida más feliz y que les sirva para ser más críticos y proyectarse. Pero al final es de ellos/as de quienes recibo más satisfacciones, sobre todo cuando terminan su etapa escolar y los encuentro en la calle o en su trabajo, cuando con confianza y sinceridad me agradecen los recuerdos por su paso en el bibliobús, por pequeños detalles que sean. Lo mismo ocurre con el profesorado, la relación profesional se va convirtiendo en relaciones de amistad. Además de la sorpresa que significa recibir tantas muestras de cariño, a raíz de la concesión del premio Aclebim, con mensajes muy emotivos donde dejan constancia lo especial que fue en su vida mi intervención.

  1. ¿Te gustaría añadir algo que no hayamos comentado?

Quiero incidir en que toda persona, por vivir en el territorio nacional, tiene derecho a la cultura según lo marca la Constitución y que el bibliobús en el mundo rural, en la mayoría de los casos, es el servicio cultural más estable que durante el año  tiene la localidad donde asiste el mismo, por tanto las Administraciones deberían tomar nota para acercar la cultura donde un usuario necesitara este servicio. En este momento hay varias Comunidades Autónomas y muchas ciudades carentes de este servicio.

También me gustaría señalar la necesidad del consenso a la hora de convocar las plazas de bibliotecarios, con la titulación universitaria y perfil antes requeridos, y que se traslade la misma problemática a la bibliotecas municipales rurales, donde ejercen como directores/as de biblioteca nuestros compañeros con nuestras mismas funciones e implicaciones,  y que no consintamos a quienes, por no incrementar los presupuestos, no tengan la sensibilidad necesaria con la profesión y nos hagan ver que solo ejercemos para prestar documentos mecánicamente sin ninguna otra responsabilidad, con un “para eso vale cualquiera”.

Por último, agradecer a Aclebim y en la persona de Roberto Soto, como su presidente y alma mater, por la persistencia y perseverancia, por dar visibilidad a los bibliobuses, desde que su idea comenzó a fraguarse en una reunión en 1992 a petición suya, para formalizarse como asociación nacional en 1998.

Entrevistado

Entrevistadora

Documentalista. Actualmente trabaja como bibliotecaria en el Servicio de Bibliobuses de Comunidad de Madrid.

Documentalista. Actualmente trabaja como bibliotecaria en el Servicio de Bibliobuses de Comunidad de Madrid.

2 comentarios Escribir un comentario

  1. desconocía este servicio, o mas bien complemento a los medios de muchos centros que no pueden disponer de su propia biblioteca, y me parece un concepto super interesante, introduce a los peques, o refuerza quizá, su interés por la lectura y en modo de funcionamiento de lo que es una biblioteca, los responsabiliza de sus solicitudes de préstamo y seguro que les hace mas amena la jornada en el cole el día que toca visita!
    y me encantan los comentarios finales, le deseo una larga y feliz andadura! un concepto que debería exportase lo mas posible a toda España.

  2. ¡Qué buena entrevista! Un altísimo nivel profesional, con un gran trasfondo humano. En cada palabra Jose Crespo deja entrever su pasión por el trabajo, por las cosas bien hechas, por el afán de mejorar cada día y de dignificar la profesión. Sin duda, los bibliotecarios vocacionales como él son los que ponen este oficio en lo más alto. La democratización de la cultura es llevada a su máxima expresión con el afán que pone Jose en cada kilómetro que recorre para llevar la lectura hasta el último rincón en el que haya un posible lector.
    Ese gran cuerpo alberga una enorme humanidad y unos conocimientos y experiencia profesional que hacen de él el mayor merecedor del premio de ACLEBIM.
    ¡Enhorabuena, compañero!

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