Datos Abiertos y reutilización de la información en los archivos

Los pasados días 7 y 8 de noviembre tuvieron lugar las dos sesiones de la Jornada Técnica Archivos Abiertos, organizada por la Subdirección General de Archivos y Gestión Documental de la Comunidad de Madrid. El tema elegido este año fue la Reutilización de la Información en el Sector Público en los archivos. Según la Ley 37/2007, de 16 de noviembre, sobre reutilización de la información del sector público, modificada por la Ley 18/2015, la reutilización de la información del sector público, (RISP), consiste en el uso por parte de personas físicas o jurídicas, de los datos generados y custodiados por los organismos del sector público, con fines comerciales o no. las mencionadas leyes provienen del cumplimiento de la directiva europea 2003/98/CE. La publicación en junio de una nueva directiva europea, 2019/1024, hacen preveer más modificaciones en un futuro cercano.

Sobre esta situación legislativa, y de cómo afecta a los archivos de carácter público, habló Blanca Desantes en la primera ponencia del jueves 7 de noviembre. Uno de los aspectos relevantes es el contenido en el punto 4.2.3 de la Comunicación europea 2014/C 240/01, que recoge la excepcionalidad que los archivos, museos y bibliotecas universitarias suponen en la legislación general sobre reutilización de la información en el sector público, RISP de ahora en adelante. De ahí, que la ponente incidiese en la necesidad de crear estrategias comunes, por ejemplo en el establecimiento de licencias, o sobre el tratamiento de la información de carácter personal.

Las ponencias de Luis Fernando Ramos y Montserrat García trataron sobre las oportunidades de negocio y económicas derivadas de la reutilización de datos tanto para empresas privadas como públicas. Pueden suponer una oportunidad para el establecimiento de nuevas iniciativas y perspectivas de uso de datos, información, que van más allá de las fórmulas tradicionales en el sector público. Adoptar una visión más mercantilista como la de conocer nuestro entorno para saber enfocar nuestro servicio/producto y establecer colaboraciones con el sector privado.

Finalizada la parte teórica del día, los siguientes ponentes se enfocaron en dos casos concretos, el Portal de Datos Abiertos de la Comunidad de Madrid presentado por Guillermo Hernández y Aragón Open Data expuesto por Julián Moyano. El portal de Datos Abiertos madrileño es de los últimos de su clase, su creación se remonta a abril de este año y en palabras de Hernández apenas ha sido publicitado. Uno de los principales retos es el de la falta, por parte de muchos trabajadores públicos, de una cultura de compartir su información/datos con otros, ya sean ciudadanos o compañeros de otro departamento. Existen reticencias. No hay que compartir o poner a disposición de todos la información porque lo diga la ley RISP o la de transparencia, sino porque es útil y mejora los procesos administrativos.

Aragón Open Data lleva más tiempo implantando. Ha conseguido su vinculación con el portal de archivos aragonés, DARA, con buenos resultados. Abrir datos genera beneficios, también económicos. Uno de los retos es el de la normalización, hacer las normas es fácil, lo complicado es cumplirlas.

Una vez finalizadas las ponencias, fue el turno de la mesa redonda, que generó un acalorado debate sobre el pago de los servicios públicos.

El viernes comenzó con Elena Sánchez que presentó el proyecto Bnelab de la Biblioteca Nacional así como ejemplos prácticos de lo que se puede hacer con los datos recopilados. Georreferenciación de patrimonio fotográfico, actividades colaborativas con el público como Comunidad BNE o iniciativas destinadas a un sector concreto como @chefBne.

A continuación Julio Cerdá pasó a explicar el sistema de información implantado en el Archivo Municipal de Arganda del Rey e incidió en la necesidad de reinvincar un papel más beligerante y activo por parte de los archiveros como actores fundamentales en los proyectos de reutilización y transparencia de la información. Los archivos siempre han estado abiertos y ahora es momento de centrarse en las tareas técnicas que permitan la reutilización e intercambio de la información.

Tras esta intervención Ana López introdujo los conceptos de web semántica e intercambio de datos desde el punto de vista archivístico. De los distintos sistemas de normalización para la información archivística como CNEDA, o como se está llevando, ahora mismo, la incorporación de los datos archivísticos a Europeana a través del Archives Portal Europe y no como hasta ahora, directamente, con el fin de conseguir una mejor normalización y contexto de la información de los archivos. Estos datos además pueden convertirse en datos enlazados abiertos de forma simple.

La utilidad de los datos abiertos en la Gobernanza fue el tema de la última ponencia del día. Isabel Medrano expuso la necesidad de determinar qué tipos de datos son los que más interesan en nuestra organización para mejorar el funcionamiento así como que los datos pueden ayudar a mejorar la comprensión de algo tan simple como el Cuento de la Caperucita Roja, o crear nuevos sistemas cooperativos de modelado de la información urbanística, cómo BIM, o crear aplicaciones de IA que leen documentos en escritura cortesana como Carabela. Los datos, nos conectan con la sociedad.

En la última mesa redonda se debatieron aspectos sobre la gestión de datos: la transversalidad y cooperación con otros profesionales tan dispares del ámbito archivístico como los antropólogos sociales o la incorporación a las plantillas de nuevos profesionales como la de analista de datos.

En definitiva los datos son como afirman los organizadores el nuevo petróleo del siglo XXI. Aún no hemos visto todo el potencial de la reutilización de la información y de su papel impulsor en los archivos

Artículo elaborado gracias a los tuiteros y tuits redactados con las etiquetas:

#jtarchivosabiertos2019
#jtarchivosabiertos

María Jesús Serrano

Archivera

2 comentarios Escribir un comentario

  1. «con fines comerciales o no» curiosa puntualización, en cualquier caso, entiendo que todos esos datos deban estar sujetos a las correspondiente políticas de privacidad y uso, aunque muchos de ellos se recopilaran en una época en la que no se estaba regulando de la misma manera que se hace hoy, con lo que nos podemos encontrar con algún problema de índole legal. no creo sea algo tan sencillo como que cualquier organismo público pueda disponer y hacer uso, ni mucho menos hacer públicos, de determinada información tan alegremente.
    la nueva era del big data nos devora a todos sin tener muy claro donde nos estamos metiendo…

  2. Esta claro que lo mejor es juntarnos y debatir sobre la «época en la que no se estaba regulando de la misma manera que se hace hoy, con lo que nos podemos encontrar con algún problema de índole legal» hasta la extenuación para no solucionar nada, pero darnos cuenta lo que sabemos y lo listos que somos. Como siempre, buscar problemas a todo para no hacer nada

Deja un comentario