Por poco que se conozca cómo funciona una biblioteca, resulta evidente que éstas están trabajando cada día con más servicios digitales. El uso de herramientas digitales en el sector de las bibliotecas no es nada nuevo, pero sí que, como en tantos otros sectores, nos encontramos en un momento en que su avanzado estado de implantación nos hace reflexionar sobre qué son o qué no son los servicios digitales, cómo podemos combinar de manera eficaz lo digital y lo presencial o cómo debemos usar unas herramientas tan potentes como son las redes sociales, para así alcanzar los objetivos de nuestras bibliotecas.

Con esta mirada hacia el futuro, la IFLA (International Federation of Librarians Association) y el Goethe Institut han organizado la primera experiencia Emerging International Voices. Un encuentro virtual en el que hemos participado durante todo el mes de octubre 22 jóvenes bibliotecarios de todo el mundo, con el objetivo de formarnos en la vertiente digital de las bibliotecas.

El programa se estructuraba a través de tres ponencias a cargo de personas de referencia en cada uno de sus campos. Las conferencias eran en abierto y podía acceder quien lo desease; además, fueron grabadas y están accesibles en:

 

Más allá del contenido de las conferencias, después de cada sesión, los participantes nos reuníamos con los ponentes y los organizadores, para poder seguir conversando del tema y ampliando algunos aspectos. Como cabía esperar, este espacio fue muy enriquecedor, ya que poder escuchar las experiencias y opiniones de compañeros de la India, Alemania, México, Portugal, Rusia, Israel o Nigeria, entre otros, resultó muy revelador a la hora de conocer la gran diversidad de situaciones bibliotecarias que se dan en el mundo, y al mismo tiempo, cómo partiendo de realidades tan distintas, todos mantenemos una profunda convicción en las bibliotecas como herramientas para la democratización de las sociedades y la mejora de calidad de vida de la ciudadanía.

Por supuesto, uno de los temas ineludibles ha sido la manera en cómo ha afectado la pandemia a cada biblioteca y qué papel han jugado las herramientas digitales como alternativa a algunos servicios presenciales. Una vez más, se pudo constatar la gran diferencia entre regiones y la brecha digital existente, ya que mientras en las bibliotecas universitarias londinenses ya se adquieren más libros en formato electrónico que en papel, en muchas zonas de los países de algunos de los participantes todavía hay serias dificultades para acceder a internet.

Una vez finalizadas todas las sesiones, el programa incluía la redacción de un pequeño artículo en el que constase nuestras reflexiones sobre los temas tratados en el Emerging International Voices. Además, vista la valoración tan positiva que tuvo por parte de los participantes, se nos sugirió desde la organización realizar una sesión extra, con la que pensar de qué forma se puede aprovechar todo este valor generado. Por parte de los compañeros se llegaron a plantearan varias opciones bien desarrolladas con las que continuar en la línea de la colaboración e intercambio de experiencias, de las que la organización tomó nota y seguramente en los próximos meses se materialice en alguna actividad más. Esto ratificó mi percepción de los bibliotecarios actuales y su predisposición a siempre intentar conocer cómo son y qué hacen las bibliotecas de su entorno y por supuesto, cuando se presenta la oportunidad, también las del resto del mundo.

Por mi parte, pienso que más allá de los contenidos tratados, es gratificante para las bibliotecas que organismos como el Goethe Institut cuenten con ellas como sector estratégico y que esta simbiosis con la IFLA haya permitido poner en contacto a bibliotecarios, a los que además del componente gremial, también les une un componente generacional. Desde mi punto de vista, compartir, copiar y adaptar, es clave para la continua formación del personal de un sector tan fragmentado como es el bibliotecario, por lo que experiencias como éstas pueden ser muy útiles, más todavía en el actual contexto de limitaciones en la movilidad.

Pau Banyó Magraner
Biblioteca Municipal de Beniarbeig | Web