El día 8 de marzo se celebra el Día de la Mujer Trabajadora. Además de las consignas dedicadas a la igualdad, eliminando todo tipo de discriminación por razón de sexo, es cada vez más habitual solicitar una mayor visibilización de la labor de las mujeres en todo tipo de sectores laborales. Incluso en el ámbito de las Ciencias de la Documentación, en el que convergen un conjunto de profesiones tradicionalmente feminizadas, se ha adolecido de una escasa visibilidad de la labor de archiveras, bibliotecarias, documentalistas y demás profesionales de la documentación a nivel popular. Por esta razón, resulta de gran interés dar a conocer iniciativas llevadas a cabo por mujeres; no sólo para que obtengan el reconocimiento social y profesional que se merecen, sino también para  inspirar a otras profesionales, sobre todo, a las más jóvenes.

 

En este contexto, podemos destacar la labor de la bibliotecaria y gestora cultural Teolinda Higueras,  que fue una de las “100 Mujeres líderes” del año 2016, según la elección que realiza anualmente el Diario El Mercurio Mujeres Empresarias Es la responsable del proyecto “Bibliolancha”, un servicio de extensión bibliotecaria que acerca la lectura a las comunidades isleñas de Chile. Se trata de comunidades que, por su aislamiento e idiosincrasia económica y social, en muchos casos tienen dificultades para acceder a los libros. No olvidemos que la lectura y la educación son una de las mejores maneras de derribar barreras y dificultades sociales, para la mejora y el desarrollo de las personas y comunidades en riesgo de exclusión. Por su parte, en relación a la situación de la mujer, un libro en las manos de una niña es la mejor herramienta para mejorar su futuro y el de su comunidad.

El proyecto Bibliolancha no ha carecido de dificultades. Creado en el año 1995, fue necesario conocer bien las características de los lugares a los que iban a acercar la lectura para poder organizar un servicio adecuado. Así, Teolinda Higueras tuvo que acercarse a once sectores isleños de la comuna de Quemchi, con una complicada geografía y climas, así como con dificultades de acceso.  Las comunidades que visitó en muchos casos tenían escuelas aisladas y escasas posibilidades de acceso a las bibliotecas.

 

Veintiséis años después, la situación ha mejorado mucho. Con la ayuda de su lancha, llamada “Felipe navegante” en honor al empresario Felipe Cubillos y donado por la Fundación Levantemos Chile, ha conseguido acercar la cultura a las comunidades más aisladas por vía acuática, demostrando la capacidad de las bibliotecas para acercarse a los usuarios de las maneras más diversas y ayudando al desarrollo educativo y cultural de estas comunidades. Su labor ha sido reconocida en su propio país, Chile, donde se dio a conocer en un programa de la Televisión Nacional de Chile y también a nivel internacional, gracias al interés mostrado por la National Geographic.

 

Por supuesto, Teolinda Higueras sabe que no sólo es necesario acercar la lectura a los potenciales usuarios de las bibliotecas; hay que ofrecerles los estímulos mediante distintos tipos de actividades. Para ello, ha organizado una serie de Giras Culturales; por ejemplo, la realizada en el año 2000 alrededor de la figura del escritor Francisco Coloane, en la que los niños y niñas participantes le pudieron conocer. Asimismo, ha dado a conocer las tradiciones locales de su entorno a nivel nacional, con actividades como la exposición de villancicos chilotes en el salón azul de la Biblioteca Nacional, y ha organizado distintas actividades educativas y culturales con escuelas locales.

 

Teolinda Higueras ha demostrado ser una mujer muy interesada en el desarrollo de la comunidad; especialmente, en relación a las comunidades indígenas. Su labor muestra la capacidad de las Ciencias de la Documentación de ayudar no sólo al acceso a la información y a la cultura a todo tipo de usuarios, sino también de mejorar la situación de grupos sociales con dificultades y de desarrollar y dar a conocer las tradiciones y cultura de comunidades indígenas. Esta labor la ha realizado sobre todo en su perfil como gestora cultural, para lo que las bibliotecas pueden servir como escenario perfecto. Así, en la biblioteca de Quemchi, creada con arquitectura tipo palafito y gestionada por ella, se han llevado a cabo iniciativas como la sala Biblio-Arte, donde los artesanos locales pueden exponer, diseñar y vender sus obras. Gracias a ello, sus obras artesanales se han conocido incluso a nivel internacional.

 

Entre los muchos reconocimientos que ha obtenido por su labor, desataca el Premio Chiloe de Extensión cultural 2020 por su trabajo de conservación y puesta en valor del patrimonio arquitectónico y cultural chilote.

 

Este es sólo un esbozo de la labor incansable llevada a cabo por Teolinda Higueras. Sus iniciativas han obtenido el reconocimiento del filántropo y empresario Bill Gates a través de la Fundación Bill & Melinda, que donó el servicio Biblioredes, con ordenadores y acceso gratuito a Internet. Abre tu mundo con ordenadores y acceso gratis a Internet. En definitiva, consideramos que su trabajo es un ejemplo e inspiración para los y las profesionales de la información y la prueba de que, desde nuestra profesión, podemos ser un punto de mejora de la comunidad a la que servimos.

Zuriñe Piña Landaburu
Doctora en Ciencias e la Documentación | + posts