El pasado día 14 de octubre de 2021, SEDIC reanudó la actividad de las visitas guiadas a las que tan acostumbrados estamos, considerando el interés que despiertan los archivos, los centros de documentación, los museos y bibliotecas. En esta ocasión, la literatura se ha unido a ese interés de la mano de El Capitán Alatriste, donde la realidad y la ficción se entremezclan gracias a un importante soporte documental.

 

Fuente: perezreverte.com

 

La citada obra, escrita por Arturo y Carlota Pérez Reverte, cuenta las aventuras Diego Alatriste y Tenorio, soldado de los Tercios Viejos, espadachín a sueldo y mentor de Íñigo Balboa, que es la voz narrativa. Aunque a nadie se le escapa que el citado capitán es ficción, ha pasado a personaje real en la vida de los lectores de novela histórica y de capa y espada, una vez que la irrealidad se une a personajes célebres y conocidos de la época, el Siglo de Oro, como es el propio rey Felipe IV, el Conde Duque de Olivares, Quevedo, el príncipe Carlos de Inglaterra, el Duke de Buckingham…, así como damas, caballeros, soldados y gente del pueblo. Y, sobre todo, cuando se traslada a espacios conocidos, como es, en este caso, la ciudad de Madrid.

La visita se ha desarrollado por las calles y lugares que los personajes citados frecuentaron. Se partió de la Plaza de Oriente, frente al Palacio Real -antes Alcázar Real-, junto a la figura ecuestre del rey Felipe IV (realizada en bronce, composición del florentino Pedro Tacca), monarca joven cuando llegó al trono con un reinado longevo donde muchos acontecimientos socioeconómicos y políticos se sucedieron, algunos con poco éxito. No obstante, su mirada de bronce está dirigida hacia donde nunca se ponía el sol. Y el sol tuvo una gran presencia durante el paseo-histórico-literario.

 

Felipe IV. Foto cedida por Carmen Arroyo Martín

La segunda parada fue frente al Real Monasterio de la Encarnación, más conocido por Convento de la Encarnación, fundado por la reina Margarita de Austria, esposa de Felipe III, a principios del siglo XVII, habitado por monjas agustinas recoletas,  donde las damas de la alta nobleza quedaban guardadas de honra, o bien, para la reflexión sobre la conveniencia de un futuro matrimonio; en cualquier caso, la mayoría eran moradoras por obligación más que por vocación.

En la Plaza de Isabel II, hoy también conocida como Plaza de la Ópera, se ha hecho la tercera parada. La historia de la Plaza empieza en el medievo, cuando era más bien un terreno arenoso por donde pasaban varios arroyos y donde se edificó una fuente con siete caños, dando el nombre a la plaza de Caños del Peral. Dicha fuente abastecía a la parte más noble de la ciudad y su representación eran siete pilas con sus correspondientes caños.

Fuente: Wikipedia

En la actualidad los restos de la fuente se conservan en el Museo de los Caños del Peral, un museo gratuito que se puede visitar una vez que se accede a la estación del metro de Ópera, aunque en la plaza se exhibe una reproducción.

Fuente: Museos metro de Madrid

Siguiendo por la calle del Arenal -que en el siglo XVII se creó gracias a que se entubó el arroyo del mismo nombre, se construyeron unos lavaderos y un pequeño acueducto para llevar el agua al Alcázar Real- llegamos a la Iglesia de San Ginés, una de las más antiguas de la capital, construida en 1645 sobre restos de una ermita mozárabe y dedicada a San Ginés de Arlés, santo francés. En su archivo se conservan entre otros documentos la partida bautismal de Francisco de Quevedo y el acta de matrimonio de Lope de Vega, por citar solo los relacionados con personajes vinculados al Capitán Alatriste.

Rodeando la iglesia por la parte este está el Pasadizo de San Ginés, donde se encuentran establecimientos típicos para comer y descansar, no así antaño que fue cementerio de gentes de mal vivir. En la fachada de uno de ellos nos saluda la imagen de Alonso Contreras, militar, corsario y escritor español, (este último gracias al empuje de Lope de Vega). Al parecer, Arturo Pérez Reverte se inspiró en Contreras para crear a su Capitán Alatriste.

La Casa de las siete Chimeneas es también nombrada en el texto de Reverte: “Entrarán en Madrid a caballo, solos, la noche de mañana viernes… así que lo más seguro parece aguardarlos cerca de su punto de destino, que es la casa de las Siete Chimeneas…”.  La citada casa data del siglo XVI y es obra del arquitecto Antonio Sillero para Pedro de Ledesma, secretario de Antonio Pérez, y cuenta la leyenda que las siete chimeneas representan los siete pecados capitales y que, además, en este lugar estuvo recluida a una hija ilegítima de Felipe II cuyo espíritu todavía la habita. Lo cierto es que desde entonces fue residencia de nobles o sede de instituciones. Sita en la Plaza del Rey, desde hace varias décadas es una de las sedes del Ministerio de Educación y Cultura, siendo declarada bien de interés cultural en 1995.

Seguimos el recorrido hasta la Calle Mayor, también conocida en la época del capitán como calle de la carnicería, no precisamente porque hubiera establecimientos de esta categoría, sino porque las damas dejaban al descubierto su “carne” sacando una mano por la ventanilla del carruaje, algo que encandilaba a muchos; tal es el caso de Íñigo Balboa cuando ve por primera vez a Angélica Alquézar.

Otro de los puntos fue la Plaza Mayor, lugar emblemático hoy y entonces, por donde discurría casi toda la actividad del momento: procesiones, tiendas de buen vestir, platerías, mercado, teatro, festejos taurino y autos de fe. En definitiva, la plaza era el corazón de la ciudad, rodada de casas y soportales por donde el capitán paseaba en compañía de Saldaña, el alguacil. En la actualidad, tal vez, se habrían detenido a saborear el típico bocadillo de calamares.

Plaza Mayor hoy. Foto cedida por Carmen Arroyo Martín

 

Terminó el recorrido histórico-literario en la Plaza de la Provincia, donde se ubica el Palacio de la Santa Cruz, que fuera cárcel de la Corte y sede de las Escribanías de Provincia.

Aunque al inicio de la visita se comentó que no era preciso haber leído las aventuras del famoso capitán para recorrer los lugares por donde anduvo, como profesionales de las bibliotecas y los libros recomendamos su lectura, disponible on line, o ver de la película completa.  Luego, que cada cuál opine.

En definitiva, la actividad ha tenido muy buena acogida por la importancia que tiene para los socios y amigos compartir un tiempo, formativo y lúdico a la vez. Ha sido estupendo poder vernos después de mucho tiempo.

 

Pilar del Campo Puerta

Pilar del Campo Puerta

Investigadora independiente

SEDIC
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