El pasado lunes, 9 de febrero, SEDIC (Sociedad Española de Documentación e Información Científica) presentó en la Universidad Carlos III y en colaboración con el Instituto de Documentación y Gestión de la Información “Agustín Millares Carlo”, el documento de trabajo “Ética y Deontología para Profesionales de la Información”, el número 13 de la colección editada por la Asociación.
El acto de presentación fue inaugurado por Ana Reyes Pacios, catedrática de la Universidad Carlos III, que destacó la pertinencia de la jornada en un contexto global marcado por grandes transformaciones sociales, tecnológicas e institucionales, y señaló que la ética se ha consolidado como un «valor en alza» esencial para la práctica cotidiana de las unidades de información. Asimismo, identificó tres desafíos que justifican la urgencia de este documento: en primer lugar, las bibliotecas y servicios de información no son neutros, su mediación afecta a la equidad, la inclusión y la diversidad; en segundo lugar, la incorporación masiva de tecnologías digitales y sistemas automatizados introduce dilemas sobre transparencia, sesgos y privacidad; y en tercer lugar, la necesidad de mantener las instituciones documentales como espacios de confianza sostenidos por principios éticos.
Por su parte, Rosario López Pérez, presidenta de SEDIC, destacó la importancia del documento como una herramienta orientada a reforzar la toma de decisiones cotidianas y consolidar una cultura ética ante los retos del ecosistema digital y la IA. Para ello se constituye como una guía sistemática que incluye fundamentos teóricos, recomendaciones operativas y casos prácticos diseñados para fomentar el análisis crítico.
Las autoras de la publicación, Paz Fernández Fernández-Cuesta y Margarita Pérez Pulido, fueron las encargadas de profundizar en el documento. Paz Fernández, coautora y fundadora del Grupo de Ética de SEDIC, enfatizó el carácter pedagógico e introductorio del trabajo, que no debe interpretarse como un texto definitivo, sino como una herramienta para concienciar y para ayudar al profesional. Asimismo, destacó que muchos profesionales desarrollan su trabajo y toma de decisiones en pequeñas unidades de información (archivos municipales, bibliotecas de barrio) frente a las grandes infraestructuras universitarias, solos y sin apoyo. Para combatir la vulnerabilidad del profesional ante presiones políticas o institucionales (censura, injerencias), se propone la redacción de políticas escritas y consensuadas.
En este punto, Margarita Pérez Pulido, coautora el trabajo y coordinadora del Grupo de Ética, incidió en la defensa de la ética como una disciplina metodológica, que debe llevarnos, ante un conflicto ético, al análisis de los hechos. El proceso de razonamiento ético debe buscar un equilibrio entre tres esferas morales que a menudo entran en tensión: los valores del individuo, los de la organización y los principios deontológicos del colectivo profesional. Para alcanzar el equilibrio entre estas esferas, el profesional debe apoyarse en dos pilares: normas éticas y ética aplicada.
Se destacó que la inteligencia artificial y los desafíos deontológicos que plantea ocupan un lugar central en la presentación, en línea con las preocupaciones del sector. En este sentido, se identifica el principio de supervisión humana como un nuevo pilar deontológico fundamental, vinculado a la autonomía profesional, que dicta que no se debe dar por válido ningún resultado generado por IA sin una revisión humana crítica. Los ponentes desgranaron múltiples riesgos éticos derivados de la IA generativa y los sistemas automatizados: alucinaciones y veracidad, la necesidad de establecer normas claras para la citación en el uso de IA en la producción académica y profesional, sesgos algorítmicos y su impacto medioambiental, haciendo hincapié en la huella de carbono del entrenamiento y uso de modelos de lenguaje.
El acto se cerró con una reflexión crítica sobre la formación universitaria en España. A diferencia de Periodismo o Comunicación Audiovisual, donde la ética es obligatoria, en los grados de Información y Documentación suele ser optativa o residual, por lo que las autoras reclaman una mayor presencia curricular de la ética para dotar a los futuros egresados de las competencias necesarias para detectar el conflicto ético, analizarlo metodológicamente y resolverlo o, al menos, gestionarlo con integridad.
La presentación subraya que, aunque la tecnología y la IA están redefiniendo las herramientas de trabajo, los fundamentos axiológicos de la profesión (acceso, privacidad, transparencia, servicio) permanecen inalterables.

Carmen Morales Sanabria
Técnico de apoyo en la Dirección General de Comercio, Consumo y Servicios. Vocal en Junta Directiva SEDICTécnico de apoyo en la Dirección General de Comercio, Consumo y Servicios. Vocal en Junta Directiva SEDIC

Blanca San José Montano
Biblioteca Virtual Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid. Dirección General de Investigación y Docencia. Vocal en Junta Directiva SEDIC