El pasado 7 de febrero, tuvimos el placer de recibir en la Biblioteca del Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid a un grupo de bibliotecarias pertenecientes a SEDIC, organización a la que nos honramos en pertenecer. Agradecemos el interés por acercarse a una biblioteca perteneciente a un colegio profesional, pues es una oportunidad de dar a conocer la institución y visibilizar sus servicios. Dentro del orbe bibliotecario, los colegios profesionales constituyen una rareza, puesto que sus bibliotecas son en realidad bibliotecas privadas, centradas en un ámbito de conocimiento concreto, con una alta especialización. En el caso de la Biblioteca del ICAM,  podría definirse como biblioteca especializada y biblioteca patrimonial. Por la naturaleza de sus fondos, es una biblioteca eminentemente jurídica, cuya finalidad es apoyar a los colegiados y colegiadas en su desempeño profesional. Esa fue la misión original por la que se creó la Biblioteca en 1852 (el pasado año cumplimos 170 años), en el entendimiento de que una profesión como la abogacía necesitaba del reciclaje y la formación continua, condiciones que siguen vigentes en la actualidad. Biblioteca patrimonial, pues es depositaria de un importante acervo bibliográfico y documental, no se olvide que somos Biblioteca y Archivo Histórico.

Ese patrimonio bibliográfico, cuyo germen fue el catálogo  primigenio de  1852, formado gracias a las donaciones de libros de los colegiados de la época, en la actualidad foramn parte del Fondo Antiguo, más de 25.000 volúmenes que el año pasado pudimos dar a conocer en la I Jornada de Patrimonio Bibliográfico de la Comunidad de Madrid, con una ponencia titulada La Biblioteca del Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid: 170 años de una biblioteca patrimonial (puede verse el video de la jornada completa en YouTube[1]). A través de distintas actividades, intentamos difundir este trascendental legado para conocimiento de colegiados y colegiadas, y de la ciudadanía en general, por medio de ediciones facsimilares o promoviendo exposiciones que saquen a la luz este patrimonio bibliográfico y documental. Nuestro Repositorio del Patrimonio Documental del ICAM[2] da buena cuenta de ello, porque en él, además de las series documentales digitalizadas de nuestro Archivo Histórico, puede encontrase también la Biblioteca Histórica Digital, con una buena muestra de ese patrimonio bibliográfico que anteriormente hemos citado.

Pero la Biblioteca del ICAM es, sobre todo, una biblioteca viva, de alta especialización, que encuentra su sentido en el apoyo constante a los colegiados y colegiadas, complemento necesario de una profesión de amplio espectro como es la abogacía en la actualidad. Desde la práctica forense o la defensa de oficio, hasta la investigación, pasando por el asesoramiento, la consultoría o la función pública. Importantes derechos constitucionales se ven comprometido en ello. Para todo ello, la información precisa, el conocimiento jurídico, depositado en múltiples soportes, encontramos acomodo en la Biblioteca Colegial. No somos ajenos a la evolución de las últimas tecnologías en cuanto a la gestión de la información, hoy ya bajo los parámetros de la gestión del conocimiento. En este sentido, cobra un especial interés el carácter interdisciplinar tanto de los servicios como del personal de la Biblioteca, donde se complementan bibliotecarios, abogados y documentalistas.

La Biblioteca del ICAM quiere constituirse en punto de referencia de las   bibliotecas jurídicas madrileñas. En ese empeño estamos: ser una biblioteca útil, para nuestros colegiados y para la ciudadanía.

 

[1] https://www.youtube.com/watch?v=MwRvg8-aJ9o&t=7s

[2] https://patrimoniodocumental.icam.es/es/inicio/inicio.do

José Mario Barabino Ballesteros

José Mario Barabino Ballesteros

Responsable de la Biblioteca y Archivo Histórico del Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid