Poesía y fuego: Encuentro SEDIC 2018

En una tarde calurosa de otoño… así podría comenzar cualquier poema o relato pero lo que os quiero contar es el encuentro de socios de SEDIC que tuvo lugar el pasado 26 de septiembre en los jardines del Instituto Internacional Americano de Madrid, que agradecemos un año más poder celebrar en sus instalaciones.

El reencuentro con los socios, socias y sus acompañantes es la mejor excusa para poder reunirnos cada año. Una charla agradable que se puede convertir en nuevos proyectos de colaboración, una visita a una biblioteca o archivo o exposición, o simplemente un intercambio de impresiones de cómo se encuentra la profesión.

Yolanda de la Iglesia, presidenta de SEDIC, dio paso a los agradecimientos por la asistencia de al evento. Al finalizar su intervención, apareció en escena el poético, irónico, carismático, enigmático, simpático, misterioso, auténtico, creativo, original, polifacético y agitador de conciencias Gonzalo Escarpa que nos deleitó con su interpretación de los versos que el mismo escribe y quema con el fuego purificador, aquellas palabras que acaba de recitar.

Para refrescarnos contamos con el experto barman que preparo unos excelentes mojitos. Esperamos veros a todos de nuevo el año que viene.

El profesional de la información en el ámbito de la ingeniería industrial

Desde hace ya varios años, el profesional de la información no se limita a los tradicionales trabajos relacionados con la pura documentación, bibliotecas y archivos. Cada vez más empresas necesitan a profesionales para gestionar grandes volúmenes de datos, sobre todo en grandes empresas o en el contexto de las Nuevas Tecnologías. Entre estas empresas, podemos destacar las ingenierías industriales, en las que cada vez más profesionales encuentran su camino; sobre todo, debido a la figura del document controller, que es considerada como un elemento indispensable para el correcto desarrollo de un proyecto.

Esta figura, que cada vez tiene más peso en el mundo laboral, todavía adolece de un escaso reconocimiento en las Ciencias de la Información, sobre todo en países no anglosajones. No existe una gran cantidad de literatura científica al respecto, y la formación relacionada con sus funciones no tiene cabida –al menos por el momento- en el temario de los estudios de Grado y Máster. En consecuencia, los recién graduados se enfrentan al problema de falta de conocimientos y experiencia si desean trabajar en este sector.

Pero, antes de nada, cabría preguntarse: ¿qué es un document controller?
Estamos ante un profesional que suele trabajar bajo la supervisión del Project Manager, y cuya principal responsabilidad consiste en la gestión de la ingente documentación generada a lo largo del transcurso de un proyecto de ingeniería industrial. Esta documentación es muy diversa, ya que incluye la generada por los contratistas y los suministradores, además del equipo de proyecto, sin dejar de lado otros documentos circunstanciales que puedan generarse a lo largo del desarrollo de un proyecto.

Estamos, por tanto, ante una labor de gran interés y responsabilidad para la que es necesaria una formación específica, además de ciertas características personales: por ejemplo, la capacidad de trabajar en equipo y bajo presión, además de habilidades de multitarea y una gran capacidad organizativa. También es habitual que sea el responsable de crear Procedimientos de Control de Documentación y es muy importante que haga un seguimiento de la calidad de la documentación, ya que es el responsable de asegurar que sigue los estándares definidos para el proyecto.

En relación a las habilidades puramente profesionales, debido a que la mayoría de los proyectos se llevan a cabo en el extranjero, es muy importante un nivel alto de inglés: en algunos casos, es necesario un mínimo de un C1. Asimismo, el conocimiento y uso de sistemas de Gestión Documental es absolutamente imprescindible: en España, la plataforma más solicitada para trabajar como document controller es Documentum,
así como Alfresco, que es su versión gratuita. Es un trabajo que requiere un actualización continua; por ejemplo, nuevos sistemas como Aconex –que trabajan en la nube- son cada vez más solicitados. El perfil de document controller es, por tanto, multifacético, multidisciplinar, adaptable y en continuo crecimiento.

A pesar de las buenas perspectivas laborales que ofrece el trabajo de document controller, además de servir de plataforma para desarrollar nuevas habilidades como profesional de la información, es importante poner en perspectiva las dificultades a las que se ha de enfrentar. En primer lugar, el habitual desconocimiento de nuestra profesión por parte de las empresas hace que, a menudo, estos puestos se encuentren cubiertos por personas que no tienen titulación, sobre todo si cuentan con un nivel alto de inglés, que es un requisito imprescindible. Este hecho pone en perspectiva la necesidad de que los profesionales de la información se esfuercen por mejorar tanto el inglés como otros idiomas, no sólo para trabajar en este sector, sino también en otros aspectos del mundo de la empresa privada o incluso en otros países.

El hecho de que existan otros perfiles profesionales que trabajan como document controllers es habitual también en el aspecto tecnológico. Si el profesional de la información no está actualizado o desconoce las herramientas de gestión documental necesarias en este trabajo, es muy probable que su puesto lo lleve a cabo una persona que quizás no está tan preparada desde el punto de vista documental, pero que tiene una excelente preparación informática.

En el aspecto educativo, como hemos señalado, existe una falta de formación universitaria para poder trabajar como document controller. El profesional que esté interesado puede realizar cursos –en SEDIC se han impartido, por ejemplo- pero en los estudios universitarios, como hemos explicado, hay una falta de preparación en este aspecto. En consecuencia, es imprescindible que los planes de estudio se renueven y puedan ayudar a los estudiantes a prepararse para poder hacer frente a los retos del mundo laboral. En este sentido, una formación tecnológica actualizada es imprescindible.

En definitiva, el mundo de las ingenierías industriales es un entorno muy
interesante en el que el profesional de la información puede hacer frente a nuevos retos laborales. Es muy necesario que tenga en cuenta los aspectos antes reseñados, como la preparación tecnológica y los idiomas, pero consideramos que puede ser un lugar en el que ofrecer un valor muy positivo a las empresas. Esperamos que esta concienciación también llegue a ellas y podamos ver cada vez más documentalistas trabajando como document controllers en el mundo de la ingeniería industrial.

Los mejores libros ¿Participas?

Es tiempo de verano, de vacaciones, de tener tiempo libre y dedicarlo a la lectura, de sacar tiempo para aquel clásico que tenias pendiente de leer desde hace tanto tiempo o del libro que acaba de ser publicado.

Te guías por tus gustos, tu instinto, la lista de los más vendidos o las listas de los mejores libros que se publican como:

¿Y tú? ¿Estás de acuerdo con estos listados? Envíanos cuales son para ti los mejores libros de la literatura universal, tienes todo el verano para hacerlo y compartirlo con todos nosotros. Esperamos tu aportación

En recuerdo de José Antonio Portales Gato

En cierta ocasión, José Antonio comentaba que hay un tipo de personas que, se dediquen a lo que se dediquen, siempre lo hacen bien, y totalmente convencido, se incluía a sí mismo en ese grupo. Nadie podía rebatir tal aseveración porque todos los presentes estábamos absolutamente de acuerdo en que él era uno de ellos.

Efectivamente, José Antonio Portales Gato ha sido una de esas personas que marcan, para bien, la vida de los que les rodean. El compromiso, la implicación y la honestidad fueron sus principios fundamentales en su relación con los demás y en su quehacer profesional.

Hace apenas cinco años (2013) que accedía a una jubilación ganada a pulso, después de una trayectoria como bibliotecario en los Bibliobuses de Zamora, no siempre tan dulce como pudiera desprenderse de sus logros, si bien regida por la constancia, el rigor y el amor a sus usuarios.

José Antonio ideó el Bibliobús Escolar de Zamora, por muchos años el único existente en España, y que tan buenos lectores ha logrado entre los niños de los pueblos zamoranos. Aparte de inaugurarlo, se dedicó a él en los dos primeros años de su funcionamiento (1989-1990), los más difíciles, donde fue determinante la apertura de relaciones con los equipos docentes de los colegios visitados, relaciones que siempre trascendieron lo profesional.

El que la Asociación de Profesionales de Bibliotecas Móviles cumpla ahora 20 años se debe a la acción conjunta de unos pocos socios fundadores, entre los que también se encontraba José Antonio. Siempre activo y muchas veces crítico, fue un entusiasta en la defensa de sus posturas, logrando para ACLEBIM la primera web de la Asociación y colaborando en el manual “La Biblioteca Móvil”, publicado por Trea en 2001.

Aunque José Antonio abandonaría ACLEBIM en 2010, la Asociación reconoció la deuda que todos tenemos con él otorgándole el Premio ACLEBIM de Bibliotecas Móviles a su vida profesional. Era una cuestión de justicia, y él así lo entendió, pues disfrutó de ello desde el mismo momento en que recibió la noticia. Recuerdo cómo la publicación del vídeo de la ceremonia de entrega lo consideró como un auténtico “regalo de Navidad”.

Hoy nos toca evocar la memoria de nuestro amigo y compañero, José Antonio Portales Gato, para que todo el mundo conozca cómo se puede hacer tanto en silencio, con la única excusa de cumplir con el deber que se nos supone como servidores públicos. Todo un ejemplo que nunca hemos de olvidar.

Muchas Gracias, José Antonio. Descansa en paz.

Los legados documentales en el Archivo de la Real Academia Española. Nuevos proyectos de difusión

«Lego a la Real Academia Española, en levísimo testimonio de gratitud por haberme honrado tanto llamándome a ella, y como pequeña expresión del grande afecto que la guardé siempre, los objetos, papeles, estudios y cantidades que dejo reseñadas en la adjunta lista escrita en máquina, rogándola que se sirva aceptarlos y con un saludo cordial para mis compañeros. Madrid, 25 de octubre de 1953. A. González de Amezúa [firma y rúbrica]».

Con este texto, plasmado en testamento ológrafo, Agustín González de Amezúa (1881-1956), académico de número y tesorero de la institución, dejaba a la Academia un pequeño tesoro documental y una pieza de escultura para su colección —una maqueta en bronce de la estatua de Menéndez Pelayo que se encuentra en el vestíbulo de la Biblioteca Nacional, del escultor Lorenzo Coullaut Valera— que, según su deseo, debía colocarse, «si es posible, en una pilastra de madera en el salón anterior de nuestras juntas semanales». La pieza se colocó a finales del s. XX en un lugar indudablemente adecuado: presidiendo la biblioteca de académicos.


El legado, que ingresó en la Academia treinta y tres años después de la muerte de nuestro académico, el 10 de julio de 1989, consistía, según el listado original, de:

  1. Tres legajos de papeles y estudios de apuntes autógrafos de Menéndez Pelayo para diferentes obras suyas.
  2. Una correspondencia amorosa de una célebre escritora con un famoso novelista, encerrada en un sobre de cartón con el título «Verlagsanstalt und Crukerei A», muy interesante para la biografía de ambos.
  3. Todo el fichero de mis estudios sobre temas generales de erudición de los siglos XVI y XVII, sobre Lope de Vega y Salas Barbadillo.
  4. Todos los legajos encerrados en unas carpetas de cartas y estudios de erudición míos sobre Lope de Vega, Salas Barbadillo, Historia de la novela en el siglo XVII, Inquisición, Jesuitas, Sala de varios, etc. Hay en ellos una cantidad grande de datos inéditos, especialmente para la Historia de la novela.
  5. Una caja de folletos de varios, que contiene el índice extractado de la inmensa mayoría de los libros de la Sala de raros de la Biblioteca Nacional, con sus signaturas correspondientes.
  6. Una caja en forma de libro con el rótulo «Epistolario», en cuya tapa lleva unas instrucciones especiales cuyo cumplimiento encargo a la Academia.
  7. Correspondencia literaria donde se contienen cartas de Menéndez Pelayo y otros escritores interesantes, contenidas en unas carpetas.

Un trabajo de descripción provisional permitió constatar que faltaban los documentos reflejados en los puntos 5 y 7. El resto fue inventariado en los años 90 y ha sido descrito el presente mes de junio de 2018 en la herramienta de consulta del archivo, legado de Agustín González de Amezúa . La caja en forma de libro lleva el rótulo «Epistolario sentimental» y, según las instrucciones que dejó el legatario, no podrá abrirse hasta pasados setenta años de su muerte; tendremos, por tanto, que esperar al 10 de junio de 2026 para conocer su contenido.

La colección ocupa cinco unidades de instalación y dos ficheros de madera. Los ficheros se encargaron con las cinco mil pesetas en metálico que Amezúa dejó a la Academia «para hacer un mueblecito donde queden instalados los ficheros y los legajos de estudio míos …, rogando a la Academia que lo coloque en cualquiera de los rincones de la casa y lo ponga a disposición de los estudiosos que quieran aprovecharse de estos materiales de trabajo acumulados al cabo de cerca de medio siglo». Las medidas de los dos mueblecitos son 142 x 61,7 x 45,7 cm; cuenta cada uno con dieciocho cajones. Las diecisiete mil quinientas fichas del legado se han instalado en veintitrés de ellos y están a disposición de los investigadores en las dependencias del archivo académico.

El legado se ha estructurado en cuatro divisiones de colección, que han sido descritas de forma completa:

  1. Notas, apuntes y otros documentos de Marcelino Menéndez Pelayo.
  2. Correspondencia de Emilia Pardo Bazán a Benito Pérez Galdós.
  3. Fichas.
  4. Estudios de Agustín González de Amezúa.

Solo se han descrito las unidades documentales simples correspondientes a las treinta y ocho cartas de Emilia Pardo Bazán, que fueron digitalizadas en un momento anterior gracias a una subvención del Santander; las imágenes se han asociado a sus registros de descripción.

Como se ha visto, el Archivo de la Real Academia Española no integra únicamente el fondo institucional y los fondos de instituciones especialmente vinculadas con ella, como la Asociación de Academias de la Lengua Española y la Fundación pro Real Academia Española. También contamos entre nuestros fondos conjuntos documentales legados por académicos de número: dos colecciones —la colección de autógrafos de Pedro Antonio de Alarcón, ya organizada y difundida en 2017, y la descrita de Amezúa— y tres conjuntos documentales desgajados de los fondos personales en los que estaban integrados: los de los académicos Melchor Fernández Almagro, Francisco Rodríguez Marín y Julio Casares, en cuya organización el departamento del Archivo está trabajando con el objetivo de difundirlos en línea a medio plazo.

El legado de Melchor Fernández Almagro (1893-1966) ingresó en el Archivo de la Academia en 1967. En su último testamento de abril de 1965, Almagro encomendó su archivo al catedrático de Literatura Antonio Gallego Morell, para que le diese el destino que creyese conveniente, bien fuera cediéndolo a las Reales Academias de las que era miembro el testador o a la Casa de los Tiros de Granada. Los administradores de la herencia y Gallego Morell consideraron que lo más acertado era clasificar el archivo en dos grupos con destino respectivamente a la Real Academia Española y a la Casa de los Tiros, con la indicación de que nunca salieran de la institución y de que se permitiera su consulta a «aquellas personas capacitadas para ello por su conocida dedicación a los estudios históricos o literarios y por su respetabilidad y solvencia moral». A la Academia llegaron en cinco paquetes con documentos que fueron parcialmente organizados en su momento: un importante volumen de correspondencia, originales de los artículos de Almagro y una colección de documentos varios que han comenzado recientemente a inventariarse.

Hasta la fecha, desconocemos cuándo se produjo el ingreso del conjunto documental del director de la Corporación Francisco Rodríguez Marín (1855-1943), y el motivo por el que está en la Academia. Es, sin duda, el más voluminoso de los que atesoramos. En estos momentos estamos trabajando en su instalación e inventario, para lo que la institución ha recibido una subvención del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte que nos ha permitido adquirir el material de conservación necesario para instalar las más de veinticinco mil cartas de las que se nutre la correspondencia legada, un volumen moderado de documentos de trabajo y una decena de fotografías. Antes del final del año 2018 tenemos previsto publicar un inventario y acometer la tarea de descripción de las unidades documentales simples a partir del próximo, tarea que, dado el volumen del legado, nos llevará bastante tiempo.

Por el contrario, es fácil comprender la razón por la que la correspondencia de Julio Casares (1877-1964) está en el archivo de la Academia. Casares fue secretario perpetuo de la Corporación desde 1939 hasta su muerte, disponía por esa razón de una vivienda en la sede de la Academia y se entiende que las más de seis mil cartas que conservamos fueron despachadas en la Academia con su secretario, Emilio Arranz, y en la Academia se quedaron. Se trata de correspondencia personal e institucional, que ha sido instalada en material de conservación e inventariada. Actualmente estamos describiendo las unidades documentales compuestas en la herramienta en línea del archivo y pronto podremos difundir por este mismo medio el inventario.

La organización archivística de estos conjuntos documentales cuyo estudio nos permitirá profundizar en el conocimiento de sus productores y en su relación con la institución a cuyo número pertenecieron, forma parte del plan de difusión en línea de los fondos documentales del Archivo de la Real Academia que se puso en marcha a mediados de 2015 y cuyos primeros frutos salieron a la luz en enero de 2016. Desde entonces, disponemos en línea de más de dieciséis mil registros de descripción (documentos y autoridades) y de casi cinco mil objetos digitales cargados. Con la experiencia de estos años, esperamos dar un empuje mayor a nuestro posicionamiento en la red en poco tiempo.

Reseña: “Entreconferencias CRECS 2018″ Punto de encuentro de la comunidad CRECS: editores, bibliotecarios y evaluadores

El pasado día 7 de junio se celebró en la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) la reunión Entreconferencias CRECS organizada por la revista El profesional de la información, el think tank Grupo ThinkEPI y la Biblioteca de la UCM. Una jornada extraordinaria de la Conferencia internacional sobre revistas científicas (CRECS). La presentación corrió a cargo de Ignacio Lizasoain, Vicerrector de Política Científica, Investigación y Doctorado de la UCM, Andoni Calderón-Rehecho, Director de la Biblioteca de la UCM, y Tomàs Baiget Director de El profesional de la información.

La jornada se inició con Luis Rodríguez-Yunta, CCHS-CSIC,que presentó el Balance de 8 años de ediciones CRECS. Esta conferencia nació en 2011 con la intención de discutir temas de gestión de las revistas, como la evaluación por pares, etc., pero ha evolucionado a evento internacional con gran visibilidad y asistencia. Con la pasada 8ª CRECS se ha iniciado su realización fuera de España, concretamente en la Universidad de La Costa, en Barranquilla (Colombia) con record de asistencia. Ésta ha sido la razón por la que se decidió organizar en España esta jornada Entreconferencias CRECS para no dejar sin este evento a los fieles asistentes españoles que acuden cada año y no pueden desplazarse fuera. Para próximos años se prevé seguir con la realización de la conferencia de forma alterna en España y en América Latina. Sin embargo 2019 será un año especial con 2 CRECS: la 9ª se celebrará en Logroño, acogida por la Universidad de La Rioja y apoyo de la Fundación Dialnet, los días 8-10 de mayo de 2019, y la 10ª  será en Guadalajara (México), en la Universidad Panamericana, los primeros días de octubre de 2019.

Rodríguez-Yunta narró cómo la 8ªCRECS celebrada en Colombia tuvo dos temas estrella:

-Las redes iberoamericanas como herramientas de mejora; y

-debate crítico del sistema de evaluación de revistas en relación con la evaluación de los curricula de los investigadores.

Tras revisarse los sistemas de evaluación de los países asistentes, la conclusión fue que todos tienen insuficiencias, que no deberían utilizar un único indicador sesgado y la necesidad de desarrollar nuevos indicadores.

Los siguientes portales de revistas presentaron sus novedades:

  • SciELO: Integración de preprints de Brasil.
  • Redalyc (UNEM): Software para edición XML, integración con ORCID.
  • Dialnet ( de La Rioja): Índices de educación.
  • Redib (CSIC): Ranking de revistas con 5 indicadores.

Y se cumplió una vez más el valor añadido de CRECS, que es la oportunidad para la presentación de novedades y actualizaciones: Indicadores de calidad como el Sello Fecyt, MIAR, CIRC…, y empresas que recopilan altmétricas como Altmetric.com y Plum Analytics; el directorio de revistas en acceso abierto DOAJ; redes sociales académicas como Mendeley, Academia.edu y ResearchGate; el identificador de autor Orcid

Y por supuesto, el networking con colegas de diferentes perfiles profesionales.

En la Conferencia se reivindicó que los sistemas de evaluación no sean excluyentes frente al monopolio de los índices de citas, sistemas de evaluación adaptados a las disciplinas, fusión de revistas, megarrevistas en español, aplicación de métricas a nivel de artículo, reconocimiento del trabajo de editores, evaluadores, personal técnico de apoyo, etc.

Pero quedaron algunos temas por tratar que no pudieron ser suficientemente debatidos como la financiación de revistas, la edición en lenguas nacionales, la internacionalización, principios éticos, procesos de gestión editorial (más allá del control de plagio), utilidad real de las métricas…

Siguió María-Ángeles Coslado, Fecyt,con la conferencia La Fecyt y la edición de las revistas científicas.

En 2006 se inició el proyecto ARCE (Apoyo a la profesionalización e internacionalización de las revistas científicas españolas) con el objetivo de mejorar la calidad de las revistas científicas: contenidos, profesionalización, internacionalización, etc. Más tarde se creó el Sello Fecyt para evaluar las revistas. Para obtener el Sello Fecyt, el uso del software de gestión editorial OJS fue un reclamo, pero la meta era convertirlo en un sello de reconocimiento para las agencias evaluadoras como la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (Aneca), l’Agència per a la Qualitat del Sistema Universitari de Catalunya (AQU Catalunya), Agència Valenciana d’Avaluació i Prospectiva (AVAP), Agencia de Calidad del Sistema Universitario Vasco (Unibasq), Agencia para la Calidad del Sistema Universitario de Castilla y León (Acsucyl) … Coslado contó cómo han trabajado en ello con la difusión de estándares, mejorando el proceso de evaluación, promoción y apoyo al archivo en el Repositorio Español de Ciencia y Tecnología (Recyt), y formando en OJS. El Sello es un indicador alternativo útil a las agencias evaluadoras. El proceso de examen para concederlo tiene garantías de publicidad, transparencia y concurrencia, ya que Fecyt obtuvo el Certificado ISO 9001. Esta certificación obliga al personal de la Fecyt a la eficacia en la ejecución, al cumplimiento de los plazos establecidos, a la gestión documental electrónica, a la existencia de una Comisión de evaluación y la participación de expertos.

El proceso de evaluación requiere un registro de solicitud electrónica para la revisión técnica de la documentación, con un cuestionario de autoevaluación y el apoyo formal institucional.Consta de 2 fases: la primera evalúa la calidad editorial y científica, y la segunda la calidad por áreas de conocimiento.

Fecyt ha organizado cinco convocatorias, de participación voluntaria y abierta, con 3 procesos de renovación del Sello. En 2015 se presentaron 354 revistas y lo obtuvieron 110 (31%). Desde el año 2007 con la primera convocatoria no ha bajado el volumen de los presentados, ya que si no obtienen el sello pueden volver a presentarse con una simplificación de indicadores basados en repercusión, impacto y visibilidad. El sello lo han obtenido sobre todo revistas de Ciencias Sociales y Humanidades (82% de las presentadas). Para Fecyt el Sello no es sólo un instrumento de acreditación de calidad de las publicaciones para que pueda ser utilizado como indicio de calidad para las evaluaciones curriculares, sino que además está ejerciendo una importante labor pedagógica. En la Guía metodológica para la clasificación de revistas de Ciencias Sociales y Humanidades se muestran las mejoras introducidas en el proceso de evaluación, como son: la clasificación temática de los 11 campos de Comisión Nacional Evaluadora de la Actividad Investigadora (Cneai), modificación del indicador 7 sobre arbitraje científico externo (aconsejan no despreciar el uso de sistemas que no utilizan anonimato), políticas de acceso abierto, aspectos éticos, políticas de difusión de contenidos, uso de estadísticas…

Mesa redonda: Bibliotecarios y editores de revistas: la necesidad de una colaboración

Esta sesión, moderada por Andoni Calderón-Rehecho, se inició con la presentación de Inmaculada Ribes-Llopes de la Universitat Politècnica de València. Explicó cómo su universidad publica muchos tipos de documentos. La Biblioteca trabaja en el portal OJS Poli[papers],en tres áreas:

-alta de las revistas (asesoría configuración políticas editoriales, sesión técnica OJS),

-asistencia a la edición (dudas de los comités editoriales, apoyo a la edición…), y

-visibilidad de las revistas (y especialmente de los autores).

Publican 29 revistas y su encuesta de satisfacción de usuarios del pasado año fue de 97,19% de personas satisfechas. Sus claves del éxito son: la voluntad política por parte de la dirección de la UPV, y el trabajo conjunto de la editorial de la universidad y el servicio de biblioteca/documentación científica. Además, el factor humano es muy importante, el conocimiento del personal bibliotecario es fundamental para el cambio de modelo hacia el acceso abierto y la publicación abierta.

Siguió la presentación de Maria Boixadera de la Biblioteca de la Universitat Oberta de Catalunya, donde publican 7 revistas científicas. El marco institucional facilitó en 2015 la creación de un protocolo institucional de revistas científicas que contiene criterios editoriales y un modelo de gestión (plan estratégico, políticas, marco legal…). Este proyecto está coordinado de forma transversal y multidisciplinar; y se gestiona por varios equipos: uno editorial,unas subcomisiones de publicación, biblioteca, asesoría jurídica… Y servicios: el Servicio de Gestión editorial de publicaciones académicas, el Servicio de Impacto y Visibilidad…Hay un seguimiento editorial a través de las Comisiones de publicación que se reúne 2 veces al año y trabaja en un sistema de monitorización para ajustar calendario, presupuestos, métricas e indicadores, plan de comunicación, etc. La conclusión es la necesidad de impulsar cambios organizativos, fundamentalmente para que las bibliotecas sean garantes de la calidad, visibilidad e impacto, ofreciendo un plan de gestión sostenible con líneas políticas de acceso abierto.

 Finaliza las presentaciones de esta mesa redonda Ana–María Rodríguez-Romero de la Biblioteca de la UCM. La ponente trabaja en el Servicio de Publicaciones de la UCM con el rol de bibliotecaria intermediaria. Este servicio en 2015 publicaba 71 revistas abiertas que cumplían los requisitos mínimos exigidos por Fecyt con un escaso uso del módulo de edición de OJS y de las redes sociales. Han realizado un informe a través de fichas descriptivas individualizadas con indicadores de Fecyt 2015 y 2017, gráficas FecytMIAR, etc. El resultado es que tienen que mejorar la calidad editorial, y llevar a cabo acciones que aumenten la visibilidad. Además, han realizado propuestas de fusiones de revistas y consiguieron la desactivación de alguna. Estas acciones se deben ejecutar por los equipos editoriales, a los cuales se les va a ayudar con talleres de formación sobre los criterios de selección, incorporación de urls, marketing y SEO académico. Y puedan enfrentarse mejor a los retos futuros como la explosión de revistas de Ciencias sociales y Humanidades, con problemas para conseguir artículos y citas, su visualización internacional (limitación del idioma), nuevas métricas, incorporar datos de investigación…

Seguidamente Joaquín León,director de la Biblioteca de la Universidad de la Rioja, y Eduardo Bergasa, jefe de informática de la Fundación Dialnet, presentaron la Evolución de Dialnet. Las citas como referencia de la calidad científica: la necesidad de una colaboración. Su proyecto pretende ser continuador de In-Recs (EC3, UGR) que funcionó hasta 2011, y han empezado por el área de la Educación con la selección de 38 revistas fuente y 177 destino. Ha sido trabajoso porque tuvieron que completar los metadatos. En total en esa área de Educación tienen 35.500 referencias (5 años, 2.266 citas nacionales e internacionales). Bergasa presentó el portal con los indicadores de estas revistas correspondientes a 2016: artículos citables, citas recibidas –nacionales e internacionales-, porcentajes de artículos citados, media por artículo, artículos más citados… Poco a poco irán abarcando todas las Ciencias Sociales y Humanidades, ya que Dialnet es el lugar idóneo al ser “el portal que más visualización internacional ha dado a las revistas españolas en los últimos años”. La razón que ha llevado a Dialnet a incluir las citas ha sido aprovechar la ventaja única de su gran volumen (6 millones de documentos, de los cuales 1.300.000 en texto completo)y diversos tipos documentales (libros, revistas, tesis, conferencias…).

Bergasa solicitó colaboración a los editores presentes para que cumplan las normas de publicación: cuidar buenas prácticas, edición de revistas en OJS, no poner las referencias bibliográficas a pie de página sino todas al final en la sección Bibliografía, fichero de metadatos…

Joaquín León explicó cuál va a ser la ventaja para los editores que colaboren: una mayor presencia en Dialnet, con acceso a métricas completas: revistas con más alertas creadas, con más visitas, más descargas… Algunos de estos datos están ya disponibles para revistas y autores.. Dijo que Dialnet tiene registrados 2 millones de usuarios, recibe 500 millones de visitas al año, se realizan 25 millones de búsquedas, y se descargan 150 documentos diarios.

Teresa Abejón-Peña,CCHS-CSIC, presenta ÍnDICES-CSIC: Plataforma de acceso a la información científica publicada en las revistas académicas españolas de calidad que sustituye a las bases de datos ICYT, IME e ISOC.

Las bases de datos bibliográficas del CSIC,que indexaban 4.000 revistas (de ellas 2.000 vigentes). Sus datos se han migrado a ÍnDICES-CSIC para asegurar el mantenimiento del acceso a la información con una renovación tecnológica, mejorando la funcionalidad, incluyendo servicios de valor añadido, mayor automatización del proceso del trabajo, y proporcionar opciones de colaboración a editores y entidades interesadas. La novedad es el acceso único a todas las bases de datos. La exportación gratuita de resultados está limitada a 100 referencias. Los suscriptores y colaboradores tienen muchas más opciones de consulta, visualización y exportación, estadísticas y producción.

Para terminar la jornada matutina Elena Corera, SCImago Research Group, y Tomàs Baiget, EPI, hicieron entrega del 3º premio SCImago-EPI al mejor artículo publicado durante el período 2013-2017 de la revista El profesional de la información (EPI) a Mike Thelwall de la University of Wolverhampton, Inglaterra.

El premiado ofreció la conferencia Altmetrics: Are the useful impact indicators for journals and authors?

Thelwall habló de la utilidad de los indicadores altmétricos para ver el impacto de losartículos y de las revistas científicas,en contraposición a la citación,que no refleja el impacto social. Los indicadores altmétricos dan información sobre el interés del público, el impacto organizacional…, y son inmediatos. Las desventajas son su facilidad de manipulación (tanto ex profeso como accidental), el bajo control de calidad, y tienden a reflejar el impacto entre los más jóvenes, que son los que más usan las redes sociales. Como resumen, Thelwall dijo que la evidencia empírica muestra que muchos indicadores alternativos tienen correlación con la citación, que los “reads” de Mendeley son un buen indicador del impacto temprano, y, al contrario, que Twitter tiene una correlación muy débil con las citas y que no es adecuado para evaluaciones científicas. En general, hay poca evidencia del tipo de impacto que reflejan los indicadores altmétricos.

La sesión de la tarde se inició con la presentación del Anuario ThinkEPI 2018, a cargo de Luis Rodríguez-Yunta. Este Anuario contiene notas reflexivas escritas por miembros del think tank Grupo ThinkEPI, reseñas sobre informes de información y comunicación,e informes originales por encargo, más extensos.

Continuó la tarde con la conferencia de Rafael Repiso,del Grupo EC3 – Evaluación de la Ciencia y de la Comunicación Científica de la Universidad de Granada, sobre Publons: poniendo en valor revisiones y revisores científicos. El ponente partió del “peer-review”,que es el proceso fundamental para validar la publicación de la ciencia,para mostrar Publons como una plataforma que registra, valida y visualiza las revisiones científicas. Esta plataforma tiene dos “targets”: el investigador y las revistas. Fue comprado en 2017 por Clarivate Analytics, y en menos de un año ha duplicado los usuarios de 150.000 a 380.000, pasando de 1 millón de revisores a 2 millones, y siendo adoptado ya por editoriales de prestigio. El objetivo de Publons es dar valor al trabajo de revisor, haciéndolo más visible y estimulando las revisiones científicas. En esta plataforma se puede encontrar un Top 10 de revisores, países…, que permite hacer comparaciones. En Publons se pueden crear perfiles verificados de revisores,validados mediante certificados de las revisiones que envían los editores (o los correos de agradecimiento que los editores envían a los evaluadores).

La tarde finalizó con la mesa redonda Canales de difusión de las revistas (repositorios/redes académicas/plataformas de revistas) moderada por Emilio Delgado-López-Cózar, EC3, Universidad de Granada.

Se inició con la presentación de Isidro F. Aguillo quien dijo que las revistas deben mantener identidad propia y no deben incluirse en portales que suplantan su imagen, como por ejemplo hace Redalyc. Está a favor de los portales de calidad pero que no mezclen todo tipo de revistas en un “totum revolutum”. Está a favor de que se den fusiones y la creación de megarrevistas, eliminando aquellas no relevantes sin consumo ni difusión. No debe facilitarse la creación de nuevas revistas,que van atener problemas permanentes para publicar buenos artículos. Es excesivo el número de títulos existentes (el directorio Latindex lista 26.000). Aguillo está a favor de los portales institucionales en contra de las plataformas caníbales de contenidos. Y apoya las métricas globales ya consolidadas, y no nuevas estadísticas puntuales (locales o regionales), a veces mal construidas y poco rigurosas.

Siguió la presentación de Blanca-Paz Arteaga-MartínezUniversidad de Alcalá (UAH), que presentó Aula Magna2.0 revistas científicas de educación en red, una iniciativa joven, creada en 2015, que está en proceso de consolidación como canal de comunicación. Aula Magna da visualización a 12 revistas, con un formato blog, y también en un formato más académico pdf. La difusión la realizan a través del blog y de redes sociales (Twitter, Google+, Google Scholar...) en un escenario de comunicación plural y heterogéneo. Su futuro es aprender y evaluar juntos.

José-Luis Ortega, CSIC, resumió los sistemas tradicionales de evaluación de revistas, como el factor de impacto, y las altmétricas que evalúan a través de redes sociales y repositorios. Cree que el gran reto para las revistas es adaptarse o morir, ya que si no en 20 años perderán su valor de canal de la ciencia. Tienen que crear modelos nuevos y atractivos tanto para los revisores como los autores. La oportunidad para la promoción son las redes sociales generales (Twitter,Facebook, Instagram…), y las redes sociales académicas (Scholar, ResearchGate…)… Las revistas deben tener una buena estrategia de difusión con publicación inmediata y continua, una arquitectura webrobusta, artículos en acceso abierto, figurar en los buscadores académicos, en bases de datos, perfiles en redes sociales, blog, Twitter, YouTube

Reseña realizada por:

Blanca San José Montano

Responsable de la Biblioteca de Ciencias de la Salud del Hospital Universitario de Móstoles, Madrid.
Vocal de la Junta Directiva de SEDIC