Una biblioteca de proximidad en el norte de Navarra: La biblioneta

Hoy día de la Biblioteca quiero resaltar una biblioteca peculiar que no está asentada en el suelo, sino que se mueve y se dirige directamente a sus usuarios: proximidad. Situada en el Pirineo navarro en una zona en la que la orografía es compleja, con unas vías de comunicación difíciles y sin apenas transporte público con población envejecida y dispersa.

Se trata de una biblioteca que presta sus libros a domicilio, se dirige de puerta a puerta a casas particulares, asociaciones, colegios, residencias de la tercera edad. Todo comenzó en 1998, como programa de extensión bibliotecaria de la Biblioteca Aurizberri-Espinal, Martin Saragüeta inicio el proyecto denominado Berragu, que toma su nombre de un monte de Aurizberri-Espina. En 2013 Mar Agos da continuidad al proyecto.

El servicio de préstamo puerta a puerta se inicia con el coche particular de la bibliotecaria quien transporta en su vehículo los libros en préstamo, recorriendo los cuatro valles de la zona, actuando sobre 30 poblaciones y más de 3.000 habitantes.

Valle de Aezkoa
Valle de Arce
Valle de Erro
Valle de Roncesvalles

 

Los usuario y usuarias realizan sus peticiones por teléfono, la bibliotecaria hasta 2018 preparaba los pedidos y los introducía en una caja que trasladaba a su coche particular (apuntaba los kilómetros que hacía para el reembolso del kilometraje) recorriendo carreteras sinuosas hasta llegar a los valles en los que se encontraba la población, soportando lluvia y nieve en sus trayectos lo que ocasionaba en algunos momentos más demora en la carretera, pero siempre llegando a su fin, el satisfacer las necesidades de información, lectura de aquellas personas que no se podían acercar  a la biblioteca.

Se trata de un servicio de cercanía no sólo por la entrega puerta a puerta el libro deseado sino por el constante contacto con la bibliotecaria, a pesar de la distancia, ya que un día o dos antes del reparto, se avisa a los usuarios telefónicamente o por mail para confirmar la cita , se les pregunta qué tal van con sus libros, si necesitan algo, qué quieren…

 

 

 

 

En cada casa se recogen los libros que tienen para devolver y se anotan los que se quedan en préstamo. Y ya en la Biblioteca se vuelcan préstamos y devoluciones al programa de gestión y se anotan los datos en la estadística.

En 2018 El Gobierno de Navarra, a través del Servicio de Bibliotecas adquirió y adaptó una furgoneta sustituyendo al coche particular de la bibliotecaria, obteniendo así una independencia y mayor capacidad. La Biblioneta, así se llama, tiene cuatro cajones en los que caben 600 libros, tiene una mesa abatible para facilitar el préstamo bibliotecario. El exterior de la biblioneta está decorado con gran colorido con libros volando , hojas, animales realizado elaborado por Olatz Aldasoro y rotulado por Gráficas Lizarraga.

Servicios que ofrece:
Búsquedas e información
Servicio de fax
Correo electrónico
Fotocopias
Encuadernación y plastificación
Préstamo de equipos de proyección, sonido, ordenador portátil

Con la biblioneta, Mar Agos, viaja más segura por esas carreteras sinuosas, donde recorre montañas con curvas y donde la climatología es dura en invierno con días fríos, muy lluviosos y con nieve a pesar de ello,  llevando Kilometros de Libros tal como indica la matrícula de la biblioneta KML a los valles despoblados del Pirinero Navarro.

Para sabe más:

Saragueta, Martín;  Agós, Mari Mar. La experiencia Berragu: una biblioteca puerta a puerta en el Pirineo Navarro. EN: Congreso Nacional de Bibliotecas Móviles (8º. Avila. 2017)

Soto, Roberto. (9 diciembre 2016). Proyecto Berragu, la biblioteca casa por casa. [Entrada en blog] Biblogtecarios. Recuperado de https://www.biblogtecarios.es/robertosoto/proyecto-berragu-aurizberri-espinal/

Entrevista a José Crespo, responsable del bibliobús escolar de Zamora

José Crespo González es bibliotecario del Bibliobús escolar de Zamora, y además de bibliotecario. es conductor del bibliobús. Lleva cultura, fomenta el hábito lector de los alumnos de 26 centros públicos de enseñanza rurales, proporciona servicios de préstamo individual y colectivo e información bibliográfica, recursos documentales a alumnos y profesores, les prepara dossieres y documentos. A través de esta entrevista conoceremos el trabajo de un bibliotecario de bibliobús que trabaja en zonas amenazadas por la despoblación.

  • Recientemente, la Asociación de Profesionales de Bibliotecas Móviles ha reconocido tu trayectoria personal y tus esfuerzos por dignificar la profesión con unos de los Premios ACLEBIM a las Bibliotecas Móviles de 2019 ¿Qué ha significado para ti este galardón?

Una satisfacción enorme, con la emoción que me embarga viniendo del colectivo de profesionales de bibliotecas móviles, pero con la debida prudencia, sabiendo que en cada puesto de trabajo estamos librando batallas, y por tanto un reconocimiento de estas características te eleva la autoestima a cotas insospechadas. A su vez, es una oportunidad para visibilizar y dignificar aún más la labor bibliotecaria que realizamos

  1. ¿Cuántos años llevas como bibliotecario, y cuántos en el Bibliobús Escolar de Zamora?

Comencé en 1983 como bibliotecario, trabajando los primeros siete años en un bibliobús de ruta y desde el año 1990 pasé al bibliobús escolar añadiendo la conducción del mismo a cada centro de enseñanza programado.

    1. ¿Cuáles son tus funciones en el Bibliobús Escolar?

Como bibliotecario ejerzo las funciones de atención al alumnado y profesorado de los centros educativos a los que asisto cada día y también la de transportar el bibliobús a los mismos, con las siguientes responsabilidades: préstamo (programa de gestión bibliotecaria Absys), selección de novedades, exposición de libros, selección y preparación de lotes de aula, orientación bibliográfica y recursos documentales, programación y preparación del fondo del libro, formación de usuarios al alumnado y asesoramiento sobre la organización de la biblioteca del centro escolar. Además, conduzco el bibliobús al centro escolar programado con la correspondiente observación mecánica para su correcto funcionamiento, siendo esta función completamente compatible con la de bibliotecario en este diseño de trabajo, si bien para realizar las mismas se exige una mayor capacitación, responsabilidad, dedicación y esfuerzo.

  1. No cabe duda de la relevante función de los bibliotecarios de bibliobús, ¿crees que es preciso mejorar su consideración profesional, al menos en el entorno que conoces? ¿con qué medidas? ¿cuál es tu experiencia?

Por supuesto que hay mucho margen de mejora para dignificar y unificar la categoría de bibliotecario en el bibliobús. Por lo que yo conozco, para un mismo puesto de la categoría de bibliotecario se ha habilitado a personal con estudios primarios en contraposición que para ese mismo puesto se realiza con categorías equivalentes a la de director/a de biblioteca y que es en realidad la persona responsable quien dirige la biblioteca móvil. Entre medias de estos extremos existe una amalgama de variedad de categorías que no se ajustan a la realidad.

Por consiguiente, para el puesto de bibliotecario de bibliobús (independientemente si se conduce, que sería un plus añadido), se debería definir un perfil unificado para la categoría, que no es otro que la de la titulación universitaria superior de Grado de Información y Documentación, requisito imprescindible que se debe exigir o al menos las equivalentes a esa titulación sin menospreciar a los que tienen una titulación universitaria superior y que en el momento de incorporarse a los bibliobuses no existían las actuales, tal y como ocurrió en todas las bibliotecas de España a los que tienen cierto grado de antigüedad.

Ser bibliotecarios de bibliobuses tiene connotaciones especiales, bien sea por la mayor cercanía con los usuarios, por la climatología, por el riesgo y hasta por temas fisiológicos (risas). Fidelizamos usuarios con nuestras recomendaciones por la mayor implicación que supone el saber escuchar cuando sube al bibliobús, y lo emocional del contacto directo que a veces llega a traspasar de lo profesional a lo personal, más si cabe aún en este mundo, que los hábitos sociales de comunicación están cambiando por las nuevas tecnologías

Mi experiencia de momento no está siendo todo lo positiva que pretendía, en mi caso, he planteado una reclamación laboral para dignificar la profesión y pasar a depender, (en lugar de una empresa de carácter privado con subvención nominativa de la Diputación)  de alguna de las administraciones públicas como en el resto de España, para que se reconociera  la titulación  universitaria, por las funciones que realizamos y valores que transmitimos los bibliotecarios de bibliobuses, además de mi caso particular ejerciendo la doble función de bibliotecario y la de transportar el bibliobús. La Inspección Laboral actuó de oficio, pero solamente para transcribir lo que dictaba la Dirección del Centro Provincial Coordinador de Bibliotecas del que dependo, que negaba la evidencia, sin llegar a contrastar la propia Inspección con el personal de la empresa o con los centros educativos donde se realiza la labor bibliotecaria y también sin presentarse in situ en el propio bibliobús, en definitiva inspeccionar, hacer su labor en terreno. La consecuencia de ello ha sido el fallo de la jueza, recogiendo únicamente la versión oficial del tema; si bien, en este momento estamos en un proceso de recurso de suplicación.

  1. Como bibliotecario que asiste a los centros educativos del medio rural que visitas ¿Cuál es el valor que le das a tu labor bibliotecaria de cada día en la lucha contra la despoblación?

Los bibliobuses han sido los observadores de primera fila de la despoblación que padecemos, que veníamos advirtiendo y que parece estar tan de moda de moda ahora que saltan todas las alarmas. No obstante, nos satisface contribuir como centro de reunión, como centro social, es el servicio cultural más estable del municipio donde asiste el bibliobús, en algunos el único y por tanto un derecho fundamental de todo ciudadano por el acceso a la cultura y recogido en la Constitución española, al nivel de la Sanidad, Educación y las comunicaciones físicas y tecnológicas como asentamiento de la población

  1. Según eso, ¿piensas que las bibliotecas, en cualquiera de sus formas, hasta qué punto son necesarias en los planes que se planteen en favor de la repoblación?

Yo no concibo un núcleo de población sin un acceso a una biblioteca móvil o estable, elevándolo como servicio público imprescindible, en definitiva, donde hay biblioteca hay vida. Por ello todas las medidas contra la despoblación, a parte de las económicas, tienen que ir acompañadas de las culturales para el asentamiento de la población y la dignificación de su existencia cotidiana.

La riqueza de un país se mide por su conocimiento y en ese conocimiento tienen que ver mucho las bibliotecas, por tanto, un país culto es un país rico. Para ello hay que concienciar a los poderes públicos que invertir en bibliobuses para llegar a toda la población no es ni un gasto ni una subvención, sino una inversión, brillante si se tiene en cuenta el alto retorno de la inversión. 

  1. Estamos seguros de que tus usuarios te adoran ¿puedes contarnos algún ejemplo de cómo te lo vienen demostrando hasta ahora?

Mi objetivo como bibliotecario es dar el mejor servicio, dentro de mis posibilidades y conocimientos, a través de los recursos documentales para hacerles su vida más feliz y que les sirva para ser más críticos y proyectarse. Pero al final es de ellos/as de quienes recibo más satisfacciones, sobre todo cuando terminan su etapa escolar y los encuentro en la calle o en su trabajo, cuando con confianza y sinceridad me agradecen los recuerdos por su paso en el bibliobús, por pequeños detalles que sean. Lo mismo ocurre con el profesorado, la relación profesional se va convirtiendo en relaciones de amistad. Además de la sorpresa que significa recibir tantas muestras de cariño, a raíz de la concesión del premio Aclebim, con mensajes muy emotivos donde dejan constancia lo especial que fue en su vida mi intervención.

  1. ¿Te gustaría añadir algo que no hayamos comentado?

Quiero incidir en que toda persona, por vivir en el territorio nacional, tiene derecho a la cultura según lo marca la Constitución y que el bibliobús en el mundo rural, en la mayoría de los casos, es el servicio cultural más estable que durante el año  tiene la localidad donde asiste el mismo, por tanto las Administraciones deberían tomar nota para acercar la cultura donde un usuario necesitara este servicio. En este momento hay varias Comunidades Autónomas y muchas ciudades carentes de este servicio.

También me gustaría señalar la necesidad del consenso a la hora de convocar las plazas de bibliotecarios, con la titulación universitaria y perfil antes requeridos, y que se traslade la misma problemática a la bibliotecas municipales rurales, donde ejercen como directores/as de biblioteca nuestros compañeros con nuestras mismas funciones e implicaciones,  y que no consintamos a quienes, por no incrementar los presupuestos, no tengan la sensibilidad necesaria con la profesión y nos hagan ver que solo ejercemos para prestar documentos mecánicamente sin ninguna otra responsabilidad, con un “para eso vale cualquiera”.

Por último, agradecer a Aclebim y en la persona de Roberto Soto, como su presidente y alma mater, por la persistencia y perseverancia, por dar visibilidad a los bibliobuses, desde que su idea comenzó a fraguarse en una reunión en 1992 a petición suya, para formalizarse como asociación nacional en 1998.

Entrevistado

Entrevistadora

Estancias formativas del CCB: experiencia en primera persona

Durante la semana del 10 al 14 de junio de 2019 participé en el programa de Formación del Consejo de Cooperación Bibliotecaria Estancias Formativas para profesionales de Bibliotecas 2019. Fui seleccionada para la Estancia “Las bibliotecas en la formación del hábito lector” que ofertaba el Centro de Estudios de Promoción de la Lectura y Literatura Infantil (CEPLI) dependiente de la Universidad de Castilla La Mancha en su Campus de Cuenca.

El Programa de Estancias formativas del Consejo de Cooperación Bibliotecaria inicia en 2019 este proyecto piloto cuyo objetivo persigue la interrelación entre bibliotecarios españoles pertenecientes a cualquier tipo de biblioteca, así como compartir buenas prácticas que den pie a futuros proyectos, todo ello a través de la realización de estancias cortas de formación en diferentes centros bibliotecarios dependientes de diferentes administraciones y organizaciones.
Desde el CEPLI se nos invitó a los cuatro seleccionados a participar en los seminarios programados aportando nuestra experiencia, cada uno en un área determinada. De esta manera, el encuentro durante esta semana fue muy enriquecedor y tanto organizadores como pensionados pudimos ofrecer y recibir información, compartir experiencias y establecer sinergias.

En la primera jornada, fuimos recibidos en la Biblioteca del CEPLI por Carmina Martínez Blanco, Sandra Sánchez García y Eloísa Santo-Recuenco. Tras una breve visita guiada a la biblioteca del Cepli, se nos ofreció un café de bienvenida en las instalaciones del CEPLI, donde se nos presentó a su Director Santiago Yubero y a otros miembros del equipo, así como también se nos ofreció información sobre el centro y sus actividades, sobre Ocnos: revista de estudios sobre lectura y, además, se nos hizo entrega de material publicado por el CEPLI.

Asistimos a la entrega del XVI Premio Luna de Aire convocado por el CEPLI donde pudimos conocer al autor y la ilustradora de la obra premiada “Muñeca de trapo y otros seres con cabeza y corazón”, publicada por SM. Conocimos también la Biblioteca general de la Universidad de Castilla La Mancha del Campus de Cuenca.

La segunda jornada estaba enfocada al bibliotecario como formador de mediadores y a las relaciones entre biblioteca-escuela: La escuela como formadora de hábitos de lectura. Yubero, director del Cepli y Catedrático de Psicología Social, nos habló sobre la evolución psicológica y la maduración lectora: la diferencia entre saber leer y ser lector, la importancia de ser lectores críticos, la lectura como competencia social necesaria, la importancia del mediador en el proceso de alfabetización y la selección de lecturas por edades . A continuación, Irene Ariza, coordinadora de las bibliotecas de los Colegios Fundación Estudio nos habló de la historia de este centro educativo y las diferentes actividades de animación lectora que se realizan en cada una de las bibliotecas que poseen.

Tras el descanso, pasamos a hablar sobre las relaciones biblioteca-familia: los procesos de socialización y la formación de hábitos de lectura estable. Sandra Sánchez-García directora de la Biblioteca General del Campus de Cuenca, nos trasladó su experiencia en el proyecto “Leer en familia” que coordinó durante varios años en las instalaciones de la Biblioteca Pública de Cuenca y nos mostró los materiales utilizados para esta esta actividad.

El miércoles, el seminario se centró en estrategias y actividades de animación a la Lectura. Luís Sánchez Torres, Técnico de la Sala Infantil de la Biblioteca del Estado de Albacete, nos expuso varias campañas de animación a la lectura para público infantil y juvenil y nos mostró los materiales que se elaboraron para su realización: Lector como la copa de un pino, Pasaporte “La vuelta al mundo en 80 libros”, Cuentos contados al oído, Caso sin resolver, álbum de cromos Tankadere, Certamen Libros Gigantes y conciertos en la bebeteca.

Tras la pausa del café, Carmina Martínez Blanco nos expuso su experiencia como coordinadora del Club Universitario de Lectura, en el que participan tanto estudiantes como profesores. Nos habló de los libros que se habían leído y de las actividades que se han realizado como complemento a las lecturas. Posteriormente, Eloísa Santos Recuenco nos presentó el proyecto de animación a la lectura con selección de obras de ficción en el Rincón de Lectura del área de descanso de la Biblioteca General del Campus de Cuenca, así como las campañas de “Cita a ciegas” y “Leones valientes” y el proceso técnico requerido para su puesta en marcha.


El jueves, continuando con estrategias y actividades de animación a la lectura, expuse mi experiencia en la Biblioteca Pública de Segovia con el uso de las Redes Sociales para el fomento del hábito lector en las secciones infantil y juvenil: códigos QR con vídeos en Youtube de poemas para el Concurso “Descubre a Gloria Fuertes”, utilización de Twitter como complemento a la lectura del libro Hyde de David Lozano Garbala, reseñas de lectura en los blogs Letragones en su tinta y Travesías de tinta, así como otras informaciones contenidas en dichos blogs, fotos de novedades y actividades en Pinterest, uso de Instagram para fomento de actividades de Juvenil.

Para finalizar, Sandra Sánchez García nos introdujo en las guías de lectura que elabora el CEPLI, su metodología y tipos de guías, así como los paratextos como guía para la selección. Se nos ofreció la posibilidad de colaborar con este Centro para seleccionar textos y publicar una guía de lectura conjunta donde aunemos nuestras experiencias y lecturas imprescindibles de literatura infantil y juvenil.


El viernes, el seminario trató sobre la lectura como herramienta de intervención socioeducativa. Montserrat Cillero Perfecto, Directora de la Biblioteca Municipal José Saramago, inició esta última jornada de seminarios destinada a la lectura en colectivos en riesgo de exclusión. En colaboración con la Asociación Argadini, han puesto en funcionamiento una serie de talleres e iniciativas para el fomento lector en personas con discapacidad: “Escribir por el placer de contar”, kamishibai, elaboración de folletos en lectura fácil, proyecto “Pictogramas” entre otros.

Finalizamos el día con David Martínez Ayllón, coordinador del programa Biblioteca Solidaria de la Biblioteca Pública de Cuenca, y la lectura como herramienta de inclusión y socialización. Nos habló de la elaboración de proyectos con la ciudadanía, del voluntariado cultural, de proyectos concretos como el “Proyecto Mochilo” o el premio Biblioteca Solidaria en el Festival Internacional de Cine Social de Castilla La Mancha, mercadillos solidarios de libros, certámenes de fotografía como “Descubriendo África”, concursos de relatos, exposiciones itinerantes, proyectos de sostenibilidad, Libros que curan, arteterapia,… así como la colaboración con diferentes entidades.

Regresé a Segovia con la maleta llena de materiales, de buenas ideas, de ganas de ponerlas en práctica y, en el ámbito personal, un puñadito de nuevos buenos amigos a los que siempre me apetecerá reencontrar.

Decir Araceli es decir biblioteca

Decir Araceli Corbo es decir biblioteca, es decir museo, es decir centro de documentación en arte y es decir todo el entramando que surge al relacionar esas instituciones con la gente y crear porosidades para que entre la vida… Y así todo,  nos estaríamos quedando cortos porque en ese decir no están su sonrisa, su mirada inteligente sobre cualquier cuestión que le interpelara, su calidez en el trato, su capacidad de trabajo infatigable y contagiosa.

Aunque nos resulta todavía inconcebible, por su edad y por la fuerza que ha transmitido siempre, Araceli ha muerto. En sus últimos momentos nos ha dejado un ejemplo despidiéndose en las redes, que ella habitaba con la naturalidad de una nativa, de una manera sencilla, sin dramatismos, con un tuit emocionante y lleno de amor:

Soy de los que creen que todas las obras humanas tienen algo de colectivo, de trabajo comunitario, de saber acumulado y cooperativo. Pero, al mismo tiempo, para que surjan chispas y se produzcan las alegrías que, a veces, nos proporciona el conocimiento humano se necesitan personas. Araceli Corbo era una de esas catalizadoras capaces de descubrir caminos, de aunar iniciativas y de hacernos ver lugares para la acción. Nuestra idea de lo que son y de lo pueden ser las bibliotecas no sería la misma sin haber tenido la suerte de conocer sus actividades profesionales y, en caso de haber tenido esa dicha, de compartir con ella trabajos y proyectos.

Conocí a Araceli por sus obras (cuando montó la biblioteca de CASA en Salamanca, por ejemplo) y por los comentarios de amigos, tanto del mundo de las bibliotecas como del arte, que me hablaban de ella y se asombraban de que no nos conociéramos personalmente. Lila Insúa, Diego del Pozo, José Antonio Merlo, entre otros muchos, me hablaban de Araceli añadiendo un “¿No os conocéis personalmente?” seguido de un  “¡Tenéis que conoceros!”.

Lo que ha hecho ella por la presencia de las bibliotecas y los museos en el ámbito de las redes sociales sería suficiente para que la recordáramos siempre. Pero, sobre todo, creo que es muy valorable su defensa de las instituciones públicas de cultura como espacios abiertos a la sociedad, a las comunidades y colectivos que dan sentido a su existencia. De ahí, por ejemplo, el interés de Araceli Corbo por el feminismo, una corriente de pensamiento que busca una sociedad mejor, una vida mejor para todas las personas, un mundo más habitable y más justo. Ese interés se manifestó en un trabajo intelectual en ese ámbito, tenía una tesis doctoral matriculada, Instituciones Oficiales y Documentación sobre relaciones de Género e Igualdad de Oportunidades en España (1975-2000), pero también supo llevarlo a su labor profesional, a sus proyectos artísticos dentro del museo y a su vida cotidiana.

Esa investigación de doctorado era parte de una amplia actividad de la que dos ejemplos, entre varios, son “Foro: Servicios Informativos y Documentales sobre género y Mujeres” que ella dirigió, y que tuvo tres ediciones en la Universidad de Salamanca entre los años 2002 y 2004, o “Las V Jornadas de Historia de las Mujeres: Mujeres y arte desde una perspectiva histórica” que coordinó en esa misma universidad en noviembre de 2004.

Algo similar ocurre con su interés por las tecnologías, desde una óptica de género, que ha enriquecido nuestra manera de entender las bibliotecas y los centros de arte. Al mismo nivel deberíamos colocar su capacidad para involucrarse en proyectos curatoriales artísticos y su libertad intelectual a la hora de dejarse influir por las prácticas del arte. Sin ser una artista, tal como se entiende en un sentido estricto, supo convertir la biblioteca en una especie de obra de arte colectiva e inacabada en la que la colección documental era una parte muy importante pero otorgando siempre un especial énfasis a lo que ocurre entre las personas que allí se encuentran y a las interacciones entre las obras y los públicos.

A partir de su trabajo en el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (MUSAC), que inició en 2004, la presencia de Araceli en las redes sociales, y su labor en ese centro de arte, hicieron que apareciera en el día a día de todas las profesionales de la información tanto en España como en Latinoamérica. Por eso, durante esos años no ha dejado de participar en foros, encuentros y talleres a ambos lados del Atlántico.

Para ella la idea de red iba más allá del uso de las herramientas y aplicaciones que han cambiado nuestra manera de comunicarnos, de trabajar, de relacionarnos con el mundo. El concepto de red marcaba su manera de estar en la vida y por eso nunca dejó de tejer vínculos entre las personas y de hacer nudos entre la actividad laboral y las relaciones de amistad. Desde el punto de vista profesional hay que destacar la gran aportación que suponen los “Encuentros sobre redes sociales en Museos y centros de arte” que se han celebrado en el MUSAC desde 2010 y que ella alimentaba de contenidos y coordinaba. Para las bibliotecarias inquietas, relacionadas o no con el arte, han sido una fuente de aprendizaje e inspiración. En 2018 (el 10 y el 11 de marzo) se celebró la séptima edición bajo el título “Proliferación de datos”.

Todo indicaba que Araceli y yo teníamos que encontrarnos personalmente y así ocurrió en su casa, en el MUSAC, a finales de 2013. Fue un flechazo a primera vista y desde entonces no hemos dejado de hacer cosas juntas y de compartir proyectos. A ella le debo algunas grandes amigas y muchos momentos de buenas charlas que me han ayudado en el trabajo y en la vida. Además, nos ha unido un campo de interés mutuo en el que ella ha tenido una gran influencia porque fue la responsable de la puesta en marcha de la colección de publicaciones de artista del MUSAC

Su muerte ha sido una mezcla de dolor, incredulidad y rabia. Es como si la muerte (o la vida) hubieran cometido algo muy injusto llevándose a alguien tan vital, tan llena de proyectos y de energía para compartir. Al escribir este texto vuelve el dolor pero también el sentimiento de que Araceli, de alguna manera, no se nos va a ir nunca. Nos queda su trabajo y a quienes la tratamos de cerca el recuerdo de su belleza. Y para todas las bibliotecarias nos queda un ejemplo de profesionalidad que está destinado a perdurar.

Fue una suerte poder compartir con su familia, amistades y compañeros de trabajo el homenaje que le hicieron el MUSAC (su casa en los últimos años). Desde el mes de julio nos habían convocado a todas las personas interesadas para que mandáramos un texto o una imagen en su recuerdo. Con todo ello se hizo un libro, Para Ara, que se mostró ese día y se regaló a su familia. El pdf de la publicación estará muy pronto en la web del MUSAC para que todo el mundo lo pueda ver. La cita para presentar el libro y hacerle el homenaje fue el 7 de septiembre.El hall del museo se llenó de gente y fue muy emocionante escuchar a Manuel Olveira y a Kristine Guzmán hablar de esa fuerza de la vida que fue Araceli. Luego, tres compañeras de sus clases de danza, Paz Brozas, Teresa García y Rosario Graneli, bailaron la pieza “Ara-10 pasos”.

Todo terminó con un concierto de la Fantástica Banda, un grupo que hace canciones con letras de Lorca para el público infantil y que Araceli, siempre pendiente de los más pequeños, quería programar en la Biblioteca.

Pero quizá lo más emocionante de esa tarde fue cuando se descubrió la placa con el nuevo nombre de la Biblioteca y Centro de Documentación del MUSAC: Araceli Corbo. Porque decir Araceli es decir biblioteca.

 

Javier Pérez Iglesias, activista bibliotecaria. Biblioteca de la Facultad de Bellas Artes UCM. Madrid 8 de septiembre de 2019

Dejamos aquí una breve relación de algunas de las publicaciones de Araceli Corbo:

Corbo, A. (2001). Campaña europea contra la violencia de doméstica. En Relaciones de poder entre hombres y mujeres. Madrid: Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.

Corbo, A. (2002). Internet: revolución en las comunicaciones entre mujeres. Relación, toma de contacto de las mujeres hispanas con las Nuevas Tecnologías de la Información. En Congreso Internacional Mujeres, Hombres y Medios de Comunicación. Valladolid: Dirección General de la Mujer.

Corbo, A. (2003). Mujer y Nuevas Tecnologías. En Historia de las Mujeres en España en el Siglo XX (Vol. 4). Madrid: Instituto de la Mujer.

Corbo, A. (2011). Acción, actores y acciones. Relación del profesional de la información con las Nuevas Tecnologías a través de experiencias. Boletín de la Asociación Andaluza de Bibliotecarios, 26(101), 73-91.

Corbo, A. (2017a). Completando discursos: Ediciones especiales del Centro de Documentación del MUSAC. Archivamos: Boletín ACAL, 104, 57-59.

Corbo, A. (2017b). El “Museo del conocimiento “de Lia Perjovschi. Archivamos: Boletín ACAL, 103, 57-59.

Corbo, A. (2018). La Biblioteca Centro de Documentación del MUSAC (Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León). Mi biblioteca: La revista del mundo bibliotecario, 54, 40-43.

Corbo, A., & Sola Pizarro, B. (2016). Mujeres y archivos. Feminismos León: de la buhardilla a la insumisión transfeminista. Archivamos: Boletín ACAL, 58-59.

 

Valencia en plenitud: XVIII Seminario de Centros de Documentación Ambiental (24-26 Julio 2019)

Valencia  y Sagunto, con su luz y esplendor, han sido en el 2019 las sedes del XVIII Seminario de Centros de Documentación Ambiental, enmarcado en el Programa de Seminarios Permanentes del Organismo Autónomo Parques Nacionales del Ministerio para la Transición Ecológica. Más de 50 profesionales de la Red de Centros de Información y Documentación Ambiental (RECIDA) procedentes de 16 comunidades autónomas se han reunido del 24 al 26 de julio en las magníficas instalaciones del Colegio Mayor Rector Peset de la Universitat de València y del Centre d’Educació Ambiental de la Comunitat Valenciana (CEACV). La razón de estas dos localizaciones es que en esta ocasión en la organización  junto con el Centro Nacional de Educación Ambiental (CENEAM), han estado Chelo Pons de la Universitat de València y Víctor Benlloch y su equipo del CEAV, además de la colaboración técnica de Montse Grabolosa del Parc Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, Generalitat de Catalunya.

Nos dieron una cálida bienvenida  Jorge Cardona, Director docente de ONUBIB; Victoria García, Directora del Servicio de Bibliotecas y Documentación  de la Universitat de València; Paula Tuzón,  Secretaria Autonómica de Emergencia Climática y Transición Ecológica de la GVA; en representación de la Universitat de València, Pilar Rueda, Delegada de Sostenibilidad y nuestra anfitriona Chelo Pons, responsable de la Biblioteca Depositaria de Naciones Unidas (ONUBIB).

En esta edición se ha presentado la nueva alianza con APIA (Asociación de Periodistas de Información Ambiental), sector profesional con el que los documentalistas ambientales tenemos grandes sinergias, ya que la interacción entre ambos facilitará  la búsqueda y difusión de la información ambiental, siendo de esta manera más eficaces en su divulgación.

Se  presentaron interesantes comunicaciones  por los asistentes sobre portales de investigación,  mejora en la comunicación en redes sociales, proyectos con la comunidad, cine ambiental, diseño de un libro para mirar e imaginar, actividades de la red catalana DocAmbCat y colaboración de ONUBIB en la implementación de los ODS en los planes de estudio de la universidad.

Se llevaron a cabo talleres: Infografía impartido por Mario Pérez-Montoro de la Universitat de Barcelona; y otros por miembros de la Comisión Asesora de la Red: Lens por Isidro Aguillo e Información y datos públicos de prevención y control ambiental por José Pino. Y como novedad este año, sesión de pósters: RECIDA y ODS, Biblioteca AEMET  en Rebiun, Bibliotecas navarras y la Agenda 2030,  Bibliotecas de la Red de Parques Nacionales y  Libros y economía circular.

Por otra parte, Alicia Sellés, presidenta de Fesabid,  nos puso  al día  sobre la posición de las bibliotecas en la Agenda 2030  y la  mejora de la visibilidad de las bibliotecas especializadas en el Consejo de Cooperación Bibliotecaria y en la IFLA.

En el Centre de Educació Ambiental a través de un vídeo muy divulgativo pudimos conocer sus líneas  de trabajo y proyectos, visitamos su huerto ecológico, su exposición permanente y Sera  Huertas nos habló del movimiento “Fridays for future” e impacto en la comunidad valenciana.

Como actividades complementarias, la visita guiada al Jardín Botánico por su director Jaime Güemes y a su biblioteca por María José Borrás, fue una delicia y el paseo de Víctor por la Devesa y después en barca al atardecer por el parque natural de la Albufera quedará en nuestra memoria por tiempo. Este espacio protegido presenta diversos ecosistemas y está catalogado como ZEPA y LIC e incluido en el convenio Ramsar.

En definitiva, han sido unos días muy enriquecedores para todos, con intercambio de experiencias, publicaciones, aprendizaje de nuevos conocimientos, de conocer herramientas prácticas para aplicar en nuestro quehacer diario, pero sobre todo ha sido un placer reencontrarse con este magnífico grupo,  en parte veterano y también  con nuevos asistentes, con tanta diversidad de tipología de centros:  administraciones, universidades, fundaciones … y de tan distinta procedencia geográfica que permite obtener una visión bastante acertada del estado de estos centros en el conjunto del Estado español.  No queda más que agradecer la financiación del Ministerio, Universitat de València, Facultad de Derecho y Generalitat Valenciana que han hecho posible este encuentro, así como  la colaboración de Soria Natural y  sin duda fundamental la animosa participación de todos los asistentes.

Las comunicaciones y talleres están disponibles en la web del CENEAM en el aparatado Grupos de trabajo donde se encuentra la página de Centros de Documentación Ambiental y Espacios Naturales Protegidos que contiene las actas y documentos de todos los seminarios realizados :XVIII Seminario de Centros de Documentación Ambiental y Espacios Naturales Protegidos, celebrado en Sagunt, 24 – 26 de julio de 2019

Biblios de verano

Con la llegada del verano y el final del curso escolar, muchas son las bibliotecas que salen a la búsqueda de sus usuarios a los lugares que se frecuentan en esta época estival. Parques, plazas y piscinas a lo largo de la geografía española añaden a su mobiliario modestas casetas que guardan en su interior un gran tesoro: libros.

Habitualmente cuentan con muy pocos medios, escasa financiación y mucho trabajo detrás pero se sostienen con la ilusión y el empuje de los profesionales a su cargo.

Como ejemplo de estas bibliotecas de verano, hemos hablado con Elena Marqués, coordinadora del Taller Municipal de Animación a la Lectura y promotora desde 2006 de esta iniciativa en Segovia. Sacar a la calle los libros conlleva un gran esfuerzo de organización de personal y recursos para dar servicio en las 6 casetas que se emplazan en los parques y en la piscina de esta ciudad de poco más de 50.000 habitantes.
Dotadas de una amplia colección infantil, se complementan con literatura de adultos y periódicos locales, pudiendo realizarse tanto el préstamo de parque como domiciliario, e incluso interbibliotecario entre distintas casetas. Y todo ello con los métodos más rudimentarios ya que carecen de ordenadores o conexión a Internet. Sin embargo, esto no es impedimento para ofrecer un buen servicio avalado por el elevado número de préstamos cada verano. Sonríe cuando se le pregunta por el control de hurtos y afirma, con orgullo, que es tan escaso que ni se contempla.

Las casetas tienen un amplio horario, distribuido en mañana y tarde, prestando servicio durante cuatro horas diarias. Las mañanas se dedican a los talleres de animación lectora para los más pequeños, contando para ello con personal cualificado y formado a lo largo del año en el Taller Municipal de Anima a la Lectura, fundamentalmente estudiantes de últimos años de Magisterio y Monitores de ocio y tiempo libre, que bajo la dirección de Elena Marqués diseñarán y llevarán a cabo divertidas actividades: yincanas literarias, talleres de reciclaje, escritura creativa, modelado, fotografía… cada día un taller diferente y siempre con un enfoque lúdico pero anclados en los libros. Autores como Gloria Fuertes, Rodari, Machado o personajes de cuentos clásicos, cobrarán vida bajo el sol del verano para disfrute de los más pequeños. Además, dentro del programa ‘Segovia Ciudad Educadora’, la Concejalía de Desarrollo Económico, Empleo e Innovación, que alberga el Centro de Información Europe Direct, proponen talleres sobre la Unión Europea para la infancia y la juventud realizados por la oficina de información Europe Direct en las casetas de las biblios de verano.

Uno de los puntos fuertes es la selección de los fondos y su cuidada distribución, atendiendo con detalle el perfil de usuarios de cada caseta por su localización: en unos casos, los usuarios son habitantes estables del barrio; en otros, personas de paso… cada uno con necesidades diferentes. La dotación de libros va rotando por  todas las casetas para que todos los ciudadanos puedan disfrutar de sus lecturas favoritas.

Un acierto ha sido la creación del Pasaporte de Lectura como motor de incentivo del hábito lector. Con cada nuevo sello que consiguen por leer un libro están más cerca de conseguir la sorpresa que les prometen y que su imaginación se engrandezca por las lecturas.

Con la llegada de septiembre, las casetas se vaciarán de libros, de juegos y de risas a la sombra de los árboles. Retornarán estos a sus estanterías, esperando, en sus reposadas salas, las pequeñas manos que los devuelvan a la vida.