Biblios de verano

Con la llegada del verano y el final del curso escolar, muchas son las bibliotecas que salen a la búsqueda de sus usuarios a los lugares que se frecuentan en esta época estival. Parques, plazas y piscinas a lo largo de la geografía española añaden a su mobiliario modestas casetas que guardan en su interior un gran tesoro: libros.

Habitualmente cuentan con muy pocos medios, escasa financiación y mucho trabajo detrás pero se sostienen con la ilusión y el empuje de los profesionales a su cargo.

Como ejemplo de estas bibliotecas de verano, hemos hablado con Elena Marqués, coordinadora del Taller Municipal de Animación a la Lectura y promotora desde 2006 de esta iniciativa en Segovia. Sacar a la calle los libros conlleva un gran esfuerzo de organización de personal y recursos para dar servicio en las 6 casetas que se emplazan en los parques y en la piscina de esta ciudad de poco más de 50.000 habitantes.
Dotadas de una amplia colección infantil, se complementan con literatura de adultos y periódicos locales, pudiendo realizarse tanto el préstamo de parque como domiciliario, e incluso interbibliotecario entre distintas casetas. Y todo ello con los métodos más rudimentarios ya que carecen de ordenadores o conexión a Internet. Sin embargo, esto no es impedimento para ofrecer un buen servicio avalado por el elevado número de préstamos cada verano. Sonríe cuando se le pregunta por el control de hurtos y afirma, con orgullo, que es tan escaso que ni se contempla.

Las casetas tienen un amplio horario, distribuido en mañana y tarde, prestando servicio durante cuatro horas diarias. Las mañanas se dedican a los talleres de animación lectora para los más pequeños, contando para ello con personal cualificado y formado a lo largo del año en el Taller Municipal de Anima a la Lectura, fundamentalmente estudiantes de últimos años de Magisterio y Monitores de ocio y tiempo libre, que bajo la dirección de Elena Marqués diseñarán y llevarán a cabo divertidas actividades: yincanas literarias, talleres de reciclaje, escritura creativa, modelado, fotografía… cada día un taller diferente y siempre con un enfoque lúdico pero anclados en los libros. Autores como Gloria Fuertes, Rodari, Machado o personajes de cuentos clásicos, cobrarán vida bajo el sol del verano para disfrute de los más pequeños. Además, dentro del programa ‘Segovia Ciudad Educadora’, la Concejalía de Desarrollo Económico, Empleo e Innovación, que alberga el Centro de Información Europe Direct, proponen talleres sobre la Unión Europea para la infancia y la juventud realizados por la oficina de información Europe Direct en las casetas de las biblios de verano.

Uno de los puntos fuertes es la selección de los fondos y su cuidada distribución, atendiendo con detalle el perfil de usuarios de cada caseta por su localización: en unos casos, los usuarios son habitantes estables del barrio; en otros, personas de paso… cada uno con necesidades diferentes. La dotación de libros va rotando por  todas las casetas para que todos los ciudadanos puedan disfrutar de sus lecturas favoritas.

Un acierto ha sido la creación del Pasaporte de Lectura como motor de incentivo del hábito lector. Con cada nuevo sello que consiguen por leer un libro están más cerca de conseguir la sorpresa que les prometen y que su imaginación se engrandezca por las lecturas.

Con la llegada de septiembre, las casetas se vaciarán de libros, de juegos y de risas a la sombra de los árboles. Retornarán estos a sus estanterías, esperando, en sus reposadas salas, las pequeñas manos que los devuelvan a la vida.

SEDIC se va de jornadas

Jornadas, simposios, charlas, tablas redondas – como profesional de la información es casi imposible mantenerse al día de todos los eventos que tienen lugar, casi todas las semanas, y repartidos por toda la geografía española. Y eso sin hablar de eventos internacionales, como la IFLA, que este año tendrá lugar en Atenas, y de la que también esperamos daros algunas noticias “in situ”.

Como sabéis, desde SEDIC organizamos algunas de estas actividades que ya se han establecido como referentes en nuestro ámbito, como por ejemplo las Jornadas de Gestión de la Información, los Desayunos Profesionales, o la Jornada Actualízate.También organizamos visitas a lugares de interés como museos, bibliotecas y otras instituciones, o los encuentros de soci@s… En resumen, consideramos que uno de nuestros cometidos fundamentales como asociación es mantener activo el debate y las conexiones entre profesionales, ya sea en una mesa redonda o con un mojito en la mano.

Una de las actividades en las que colaboramos regularmente son las Jornadas Internacionales de Experiencias Bibliotecarias. Este año tuvieron lugar el día 6 de junio en la sede del Goethe-Institut Madrid, como viene siendo habitual desde hace unos años. El tema elegido fue “Jóvenes y bibliotecas”, un planteamiento que arranca suspiros a más de una profesional. ¿Cómo hacer que los jóvenes no sólo se acerquen a las bibliotecas, sino que las vivan como algo suyo y las integren en sus actividades de ocio? Obviamente, en una jornada de un día no se iba a plantear ninguna solución definitiva (¡como si eso fuera posible!), pero a través de las experiencias que se presentaron por la mañana por ponentes que vinieron de Francia, Italia, Alemania y Estados Unidos (a través de una conexión por videoconferencia), pudimos llegar a varias conclusiones, que pueden parecer obvias pero que no siempre tenemos presentes:

  • hay que contar con ellas y ellos desde el principio
  • transferirles responsabilidades (aunque nos cause inquietud…)
  • ofrecerles espacios libres que ellos puedan llenar, interfiriendo lo menos posible
  • dejar espacio a la imperfección y hasta al fracaso
  • ganas de divertirse
  • dejarse sorprender

El tema de los jóvenes, cómo no, también estuvo presente en la XII Jornada Profesional de la Red de Bibliotecas del Instituto Cervantes. El tema elegido fue igualmente atrevido: “Bibliotecas del futuro: nuevos espacios, nuevos servicios, nuevos actores”. En esta ocasión SEDIC no participó como organizador (por más que nos gustaría, no podemos estar en todo), pero algunas de nosotras pudimos seguir la jornada ya fuera como publico presencial o a través del streaming. Por mi parte, tuve el gran honor de ser invitada a formar parte de uno de los paneles, sobre “Espacios, tecnologías e innovación”. Fue genial poder compartir escenario y charla con Isabel Cuadrado de la Dirección General del Libro, Cruz Acín de la fantástica biblioteca Cubit de Zaragoza, y Lidia Teira del Ayuntamiento de Madrid, que nos hizo pensar y discutir con sus incisivas preguntas.

Durante esta jornada, el comentario que más me marcó fue el de un compañero del publico: “Pero si no están hablando de bibliotecas del futuro, estas son las bibliotecas del presente.” Efectivamente, como apuntó también Marta Cano de la Diputación de Barcelona – muchas bibliotecas y otras instituciones están ya implantando, dentro de sus posibilidades, a veces casi sin recursos, pero con una enorme implicación y entusiasmo, actividades y recursos que se nos antojan del futuro pero que forman ya parte de nuestro presente: nuevas tecnologías para comunicar mejor con los usuarios, laboratorios ciudadanos, makerspaces…

La jornada dio para muchas reflexiones y conversaciones, pero yo me quedo sobre todo con una sensación de optimismo: las bibliotecas son mas necesarias que nunca, tenemos ganas de innovar, y contamos con los profesionales para hacerlo.

¿Has asistido últimamente a alguna jornada para profesionales de la información (aunque no esté mencionada aquí)? Comparte tus reflexiones en los comentarios.

Visita a la Biblioteca del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid

El pasado 23 de abril se llevó a cabo la visita programada por SEDIC a la Biblioteca del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid.

Esta biblioteca especializada en temas jurídicos se encuentra ubicada, junto con la Dirección del Colegio, en el número 9 de la calle Serrano de esta capital, en el antiguo palacete del marqués de Portazgo (edificio decimonónico del arquitecto Joaquín Saldaña restaurado por Alvear Criado en 1977 para una entidad bancaria).

El Ilustre Colegio de Abogados de Madrid, según sus Estatutos, es una “Corporación de Derecho Público, con personalidad jurídica propia y plena capacidad para el cumplimiento de sus fines públicos y privados.”

Esta institución fue fundada por Felipe II en 1596 mediante Real Cédula de 15 de junio, por la que se aprobaba las Ordenanzas de la Congregación de Abogados de la Corte; ordenanzas cuyo antecedente más inmediato se encuentra en el Ordenamiento de 1495, otorgado por los Reyes Católicos para la regulación del ejercicio de la profesión.

Tras diversas vicisitudes, la Biblioteca del Colegio fue creada en 1852 para dar servicio y apoyo a los abogados en el ejercicio profesional, así como al estudio y a la investigación jurídica.

La biblioteca cuenta con un importante fondo bibliográfico, constituido aproximadamente por unos 114.000 volúmenes en papel, que se reparten en distintas colecciones, secciones o fondos:

  • Fondo Antiguo (S.XV-1940). Comprende obras de un gran valor histórico y patrimonial, que pueden ser consultadas y visualizadas a través de la Biblioteca Digital Hispánica.

    Dentro de éste se localiza uno de los tesoros bibliográficos de esta biblioteca: el “Ordenamiento de Montalvo, Compilación de leyes u Ordenanzas Reales de Castilla”. Se trata de un manuscrito iluminado sobre vitela y papel, fechado entre 1483 y 1485, en muy buen estado de conservación y del que se ha procedido a realizar en fecha reciente una reproducción en facsímil por su gran interés histórico y patrimonial.

  • Fondo Contemporáneo (1940-1978). Reúne las obras comprendidas entre ambas fechas, que pueden ser objeto de consulta en sala y préstamo.
  • Fondo Actual (1979- ). Es un fondo abierto que se nutre de las publicaciones más recientes en las diferentes ramas jurídicas y legislativas, pudiendo ser consultadas en sala o ser prestadas, previa solicitud.
  • Fondo de publicaciones seriadas en papel. Es un fondo cerrado que se mantiene con carácter testimonial ya que parte de las revistas que lo integran o bien han dejado de publicarse, o bien ya son editadas en soporte electrónico.
  • Salas especializadas en diferentes materias. En estas salas, que son de libre acceso para los colegiados, se contienen obras de la más reciente actualidad sobre un tema determinado (como, por ejemplo, legislación tributaria).

La colección se completa con otros recursos informativos, como libros y revistas electrónicas, bases de datos especializadas, etc., lo que evidencia el esfuerzo y la incesante labor de adaptación de la Biblioteca del Colegio de Abogados al uso de Internet y a las nuevas tecnologías (TIC), integrando herramientas y servicios novedosos con el fin de dar una mejor respuesta a las necesidades de sus usuarios.

Su catálogo automatizado, al que se puede acceder tanto a través la página web propia de la biblioteca como a través de la web corporativa, permite a los colegiados/as realizar consultas, solicitud de préstamos, reservas de libros u obtener información jurídica documental, sin necesidad de desplazamiento y sin límite de horario.

La gestión de la colección se halla en manos de profesionales de la Biblioteconomía, la Documentación y el Derecho lo que, junto con el asesoramiento y adquisición de las herramientas informáticas o tecnológicas adecuadas, han posibilitado la obtención de los excelentes resultados actuales tanto para la institución como para sus usuarios, facilitando la accesibilidad y explotación de los diferentes recursos informativos.

la Biblioteca del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid desarrolla, además, una activa política de apertura al resto de la sociedad no sólo con su participación en proyectos como la Biblioteca Digital Hispánica o permitiendo el acceso a sus fondos a través de su web, sino también con la organización de exposiciones temáticas (“Mujeres y Derecho: La cuestión femenina en la Biblioteca del ICAM”) o las visitas guiadas a sus instalaciones.

XXI Jornadas de Gestión de la Información, 2019 SEDIC. Gestión Cultural

Los días 29 y 30 de abril tuvieron lugar las XXI Jornadas de Gestión de la Información: ¡Nos movemos! Viaje hacia la gestión cultural desde archivos, bibliotecas, centros de documentación y museos , organizadas por SEDIC. Y tal y como prometían se trató de un viaje donde primó el acercamiento ponente/público, la practicidad, es decir el planteamiento de soluciones y ejemplos, antes que discursos teóricos.

La primera gran novedad: la apuesta por un diseño más innovador acorde con el lema. Los ponentes tenían sus avatares como si se tratasen de astronautas y las acreditaciones estaban decoradas con alienígenas y cohetes. La segunda, la división de las Jornadas en un día dedicado a las sesiones de debate y otro a talleres prácticos. La tercera, la utilización de una pantalla interactiva a cargo de Elena Urizar, quién iba dibujando y resumiendo las distintas intervenciones de los ponentes a vuelapluma. Y la última, el juego de las parejas propuesto por la organización. A cada asistente se le entregó una chapa para buscar su pareja a fin de poder conseguir un premio además de alentar la interacción.

Las sesiones del 29, tuvieron lugar en la Biblioteca Nacional y se desarrollaron de la siguiente forma:

Presentación institucional. Ana Santos Aramburo. Directora de la Biblioteca Nacional de España. Concha Vilariño Periáñez. Subdirección General de Coordinación Bibliotecaria. Ministerio de Cultura y Deporte. Yolanda de la Iglesia Sánchez. Presidenta de SEDIC.

En su intervención Ana Santos incidió en la necesidad de devolver, desde las bibliotecas y otros centros culturales, valor a la Sociedad. Dar respuesta a sus demandas de acceso a las bibliotecas y a otras formas de aprender. Desde la BNE han optado por una doble estrategia, dar respuesta a través de medios presenciales, abriendo la BNE a todos, literalmente, dando acceso al Hall principal, e incrementando el acceso digital con programas como Comunidad BNE. El resultado ha sido alentador, han aumentado la expedición de carnets en un 11%.

Concha Vilariño, habló sobre el momento actual que es determinante para la transformación digital, la interacción y participación activa de la sociedad con la cultura. Uno de los grandes retos actuales es el de la gran variedad de productos culturales, tangibles e intangibles, al igual que el de la conservación permanente de los nuevos formatos. Pero, sobre todo, de la importancia de dar a conocer y defender la cultura y patrimonio cultural, en especial la de aquellos grupos más vulnerables, como por ejemplo el de las poblaciones quechua en Ecuador que recientemente había visitado.

Tomó la palabra a continuación Yolanda de la Iglesia para presentar formalmente la temática de las jornadas; la gestión cultural, que, aunque no es un tema nuevo, sí está inmerso en un periodo de reflexión en el que deberán tomarse nuevos rumbos enfocados a las necesidades del futuro. Se trata de un viaje que es necesario emprender en que están implicados los agentes (políticos), los profesionales y la ciudadanía. El objetivo es ahondar en la complejidad de la gestión cultural.

Conferencia inaugural. “El hilo conductor de la cultura” Benjamín Prado. Escritor.

Recogemos algunas de las frases de Prado:

  • Hay que hacer que la gente se mueva. La gente no viene hay que traerla. La gente que sustenta los negocios no son los que vienen, sino los que vuelven.
  • Con la crisis, los gestores culturales han salvado la cultura. Muchas veces con trabajo no remunerado.
  • Las bibliotecas son un lugar de encuentro, la gente va a encontrarse. No son clientes, son otra cosa.
  • En España no hay petróleo, pero hay turismo y cultura. Hay que cuidar a los interlocutores entre la sociedad y la cultura.
  • Un edificio cultural no debe ser inteligente, debe estar vivo.

Y terminó con unas palabras del poeta argentino Juarroz dedicado a la biblioteca dentro de su obra Poesía vertical. Se puede leer en la Biblioteca Roberto Juarroz

1ª sesión. Ecosistema actual de la gestión cultural y el espacio que ocupan Bibliotecas, archivos y museos (visibilidad). Pedro Quílez Simón. Técnico en Gestión Cultural. Biblioteca Regional de Murcia. Miguel Albero Suárez. Director de Relaciones Culturales y Científicas de la AECID. Ainhoa Sánchez Mateo. Responsable del Área de Literatura y Libro de Acción Cultural Española (AC/E). Modera: Enrique Peris Amo. Periodista y Vocal de la Asociación de la Prensa de Madrid.

Uno de los retos actuales es el de reconstruir el tejido del entramado de la gestión cultural que resultó muy tocado por la crisis económica y la falta de subvenciones. Han sido unos años difíciles. El otro gran reto es el de atraer al público, ser proactivos, repensar el papel de las bibliotecas, no solo como contenidos de depósitos literarios. Paradójicamente uno de los principales obstáculos como apuntaba Miguel Albero es el de la burocracia. Las leyes de las administraciones actuales no están hechas para la gestión cultural.

Pedro Quilez opina que además de tener un buen proyecto, hay que saber contarlo. Hay que salir en los medios. En especial en los locales y pone como ejemplo la Biblioteca Regional de Murcia que gracias a sus actividades consiguió aparecer 92 veces en los medios locales. Es imprescindible que las bibliotecas cuenten lo que hacen. El marketing y la publicidad son necesarias. Fomentar los canales de comunicación. Pero también entre las propias bibliotecas, establecer redes de cooperación para intercambio de recursos, formación de los propios profesionales.

Ainhoa Sánchez por su parte explicó las líneas de actuación de la AC/E, en especial el programa PICE para la internacionalización de la cultura española con la promoción de escritores en ferias internacionales como la pasada edición de SIEL. Además de a escritores también se ha ampliado a bibliotecarios. En su opinión hay que contar lo que se hace, si no, no sirve de nada.

2ª sesión. Aterrizando en la realidad: ¿Cómo debe ser un buen proyecto cultural? José María Uría Fernández. Coordinador Centro Documental y responsable de publicaciones en la Fundación Anastasio de Gracia-Fitel. José Luis Muñoz Romano. Jefe de Servicio del Archivo General del Ministerio de Fomento. María Luisa Cuenca García. Jefa del Área de Biblioteca, Documentación y Archivo. Museo del Prado. Modera: Carme Fenoll Clarabuch. Jefa de Gabinete. Universitat Politècnica de Catalunya.

La sesión se centró en la realidad, en las experiencias de los ponentes a la hora de desarrollar proyectos culturales, requisitos profesionales, dificultades o los problemas de financiación. Cada uno de los ponentes mencionó alguno de sus proyectos favoritos de difusión.

José Luis Muñoz elogió la labor de la Asociación de Amigos del Archivo Histórico Provincial de Guadalajara (@amigosahpgu) y la del Archivo Digital de Leganés (@archivoleganes), como medios para difundir las actividades y fondos de los archivos. En la misma línea María Luisa Cuenca a su vez lo hizo sobre el Archivo Digital del Museo del Prado (@museodelprado), incidiendo en el retorno económico. Otro de los proyectos es el de Prado Efímero con ayuda de los ciudadanos.

José María Uría contó algunos de los proyectos llevados a cabo por la Fundación Anastasio de Gracia-Fitel: Libros a la fábrica, que ha conseguido llegar a un 40% de personas que no habían leído nunca, o #SalvaPeironcely10.

Carmen Fenoll habló de Peccata Minuta, jornada de encuentro de la Biblioteca de Catalunya de profesionales del sector cultural con el público.

En cuanto a los requisitos del equipo humano capaz de llevar a cabo dichos proyectos serían los siguientes: proactividad, creatividad, dinamismo, capacidad de adaptación, formación, ser #archifriki, visibilidad, conocimiento de las redes sociales.

El principal escollo, como afirmaron, es el de la financiación, la falta de recursos, muchas veces por falta de conocimiento por parte de los responsables de la importancia de las bibliotecas y archivo. Por eso es imprescindible, en palabras de los conferenciantes, la necesidad de difundir, para conseguir recursos y la de la autoevaluación, para saber de forma cuantitativa y cualitativa lo que se está consiguiendo.

Acto de entrega del XIV Premio SEDIC a la Calidad e Innovación Carmen Rodríguez Guerrero a la Biblioteca Municipales de Burgos.  Ana Santos y Yolanda de la Iglesia entregaron el premio a su director Juan Carlos Pérez Manrique en reconocimiento a la trayectoria cultural de la institución.

3ª sesión. Gestión cultural: ¿Desnaturalización o redefinición del futuro espacio bibliotecario? Ángel Poveda Polo. Jefe de Biblioteca de Biología y Biotecnología, Universidad de Salamanca. Inês Vila. Jefa del Servicio de Bibliotecas de Oporto. Modera: Jesús García Calero. Redactor jefe de Cultura y Espectáculos de ABC.

Ángel Poveda nos acercó a las experiencias de las bibliotecas rurales como la de Guijuelo en la “que no se prestaban los libros porque se estropeaban” o en la que la persona encargada de la misma, se dedicaba a hacer calceta. Las bibliotecas deben ser un reflejo de su entorno, conocer a su público, respuesta, por ejemplo, a un colectivo concreto: gente mayor de nivel cultural bajo y jóvenes desatendidos habitualmente de las políticas culturales.  Y para conseguirlo no solo es necesario estar en la redes sociales sino tener estrategias como la de la cuenta de Instagram @Discardingimages que sirve de anzuelo para atraer al público mayoritario  a las colecciones de bibliotecas patrimoniales o el uso de whatsapp y Linkedin.  Junto con la estrategia la necesidad de establecer alianzas y ayudas de quién pueda darlas para conseguir la consecución de los proyectos culturales.

Inês Vila de la biblioteca Patrimonial de Oporto, se enfrenta al hecho de que a su centro acuden personas con dificultades económicas que viven en albergues y que acuden a la biblioteca como lugar de refugio. Están planteando organizar actividades exclusivas para este colectivo. La biblioteca como elemento para la inclusión social.

Por su parte Jesús Calero afirma que como divulgador cultural se basa en las bibliotecas, archivos, museos,  que conforman una comunidad de interpretación cultural, una especie de agencia de viajes que ofrecen expediciones hacia relatos del pasado.

Conferencia de clausura. Nick Poole. Chief Executive Officer (CEO). CILIP, the library and information association.

 Con el título Building a future-ready information profession, (Construyendo un futuro inmediato para la profesión de la información), el presidente de la británica CILIP dió algunas pautas sobre el futuro de la profesión bibliotecaria:

  • Hemos perdido la primera generación de búsqueda estructurada en línea, debemos afrontar el desafío de la inteligencia artificial.
  • Los consumidores están cambiando, también el uso de las bibliotecas.
  • Vivimos y trabajamos en un momento de grandes cambios, nuestro objetivo es poner a los profesionales de la información al volante. Maximizar las oportunidades y controlar los riesgos. Debemos atraer a los jóvenes más dinámicos e inteligentes.
  • No debemos definirnos por el nombre de nuestra profesión sino por el trabajo que desarrollamos.
  • Somos muy buenos para hablar con bibliotecarios pero malos para comunicarnos con líderes políticos o de negocios. Debemos convencer a los poderes políticos de la importancia de las bibliotecas.

Finalizó la exposición mostrando las líneas de trabajo de CILIP y las campañas de difusión de la labor de las bibliotecas relacionándolas con la salud comunitaria, educación, políticos, fake news, etc, bajo la máxima de adaptar los servicios bibliotecarios a las necesidades cambiantes de los usuarios.

Libraries gave us power.

«El exilio interior», la biografía de María Moliner que desmonta algunos tópicos

Hasta la publicación de este libro, y salvo honrosas excepciones, la imagen que predominaba de María Moliner era la de mujer más o menos convencional, anodina casi, que sin embargo había creado prácticamente en soledad una obra enorme y magnífica: el Diccionario de uso del español (DUE). Nada más lejos de la realidad. Como la autora de esta minuciosa biografía nos demuestra, hace falta tener una personalidad cuando menos especial para proponerse tamaño empeño y sacarlo adelante tras quince años de trabajo ininterrumpido.

No es que Inmaculada de la Fuente se detenga especialmente en ello. Pero en su ardua labor de investigación, que comienza con el nacimiento de Moliner en 1900, y a lo largo de toda su obra, recientemente editada por segunda vez, deja algunas pistas sobre esta cuestión, unas veces con los testimonios directos de quienes la conocieron, otras analizando cartas y escritos de la interesada.

Para empezar, Moliner fue una joven resuelta. Había nacido en el seno de una familia acomodada, pero la temprana ausencia del padre hizo que toda su familia -madre y dos hermanos- pasara continuos apuros económicos. La joven María sacó el bachillerato y la carrera de Filosofía y Letras (rama de Historia) a saltos, matriculándose muchas veces por libre y dando clases particulares a otros alumnos desde bien pequeña. Optó por estudiar Historia, en vez de Lengua y Literatura, porque en Zaragoza, ciudad a la que había vuelto la familia, no existía dicha posibilidad, y en cuanto pudo opositó al Cuerpo Facultativo de Archiveros y Bibliotecarios para tener unos ingresos fijos.

Ese fue el comienzo de una carrera que la llevó, en sucesivas etapas, a Simancas, Murcia, Valencia… Lugares todos que la alejaban de su ansiado destino en Madrid, pero que a cambio le dieron una vida familiar de la que siempre disfrutó. En Murcia conoció a quien sería su marido, el científico Fernando Ramón, y en Valencia nacieron sus hijos pequeños. En esta última ciudad, durante la guerra, fue una pieza importante de las Misiones Pedagógicas y creó una fructífera red de bibliotecas, pero al acabar la contienda sufrió la depuración: María Moliner hubo de volver a su antiguo trabajo de archivera de Hacienda y con muchos niveles menos en el escalafón. Su proverbial capacidad de resistencia se puso a prueba entonces, como antaño, y también la de disfrutar de pequeñas cosas (las plantas, los amigos), y de ese mundo secreto y excitante que era el lenguaje y al que llevaba entregada desde su adolescencia.

Cuando logró el ansiado destino en Madrid, en la biblioteca de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales, tenía 46 años. Sus hijos ya eran mayores, y ella sintió más fuertes que nunca las viejas ansias por tener una carrera, por investigar, o, como ella mismo dijo, “la melancolía de las energías no aprovechadas”. Solo una persona con mentalidad de pionera, fuerte, tenaz, apasionada y práctica, muy práctica, podía hacerlo. ¿Que muchos tienen la imagen de ama de casa que elabora sus fichas con su vieja Olivetti en la mesa de la cocina? Craso error, como confirma De la Fuente. Se ocupaba de organizar lo doméstico, sí, pero delegaba, como tantas mujeres ahora. De ahí a imaginarla sin más preocupaciones que la casa o la cocina va un trecho. Es cierto que no tenía despacho propio y que, en sus veranos en la Pobla de Mont-roig (Tarragona), gustaba de utilizar la gran mesa del cenador para trabajar en el diccionario, mesa que, cuando llegaba la hora de las comidas, quedaba momentáneamente libre de fichas y catálogos. Pero lo que verdaderamente llama la atención no es eso, sino que esa febril y minuciosa tarea la combinara, hasta el día de su jubilación, con su trabajo en la biblioteca de Ingenieros.

Del mismo modo, a veces, en el pasado, se ha resaltado que Moliner no solía maquillarse y que era sobria en el vestir. Pues bien: eso no cuadra con algunos testimonios que De la Fuente recoge en su biografía, como el de la sobrina que la recuerda siempre “bien vestida y guapa”, o los que dicen que llamaba siempre la atención y que imponía. Probablemente fue, como dice la autora de El exilio interior, una mujer que quiso envejecer con dignidad.

Más reveladoras de su personalidad son, a mi modo de ver, las pinceladas sobre el sentido del humor de Moliner, “socarrón, baturro”, o su manera de caminar (“Llegaba con la cabeza por delante, abriéndose camino”), en tanto revelan mucho más de la lexicógrafa. O cómo encajó que la Real Academia Española no la eligiera en 1972: mirando hacia adelante en cuanto pudo. Naturalmente, la procesión iría por dentro, pese a alguna carta que aquí se recoge y en la que Moliner parece demostrar que no pasaba nada. Pero lo cierto es que Doña María no se permitió venirse abajo y que siguió trabajando para mejorar y añadir cosas a su Diccionario incluso una vez publicadas la primera y la segunda edición. También que cuando Rafael Lapesa y Pedro Laín le hablaron de intentar de nuevo su candidatura, un poco después del primer y fallido intento, Moliner se negó.

Hay otro hecho que tampoco pasa por alto la biógrafa: la autora del DUE fue una adelantada a su tiempo en cuanto a la relación que tuvo con su esposo, pues ambos ejercieron “una igualdad profesional poco común entonces”.  No hay duda del importante papel que el catedrático Fernando Ramón jugó en la vida de la bibliotecaria, sobre todo en unos tiempos tristes y de obligado “exilio interior” para muchas personas, pero no es menos cierto que la monumental obra se debe a la privilegiada mente de María Moliner, a su tesón, a su formidable esfuerzo y también al placer que le proporcionaba.

Debemos felicitarnos, pues, por la publicación de un libro que trae de nuevo a la actualidad a María Moliner, que pone en su sitio algún que otro tópico y que, aun ahondando en su formidable personalidad, acentúa también su misterio.

Koha, Koha, Koha, te necesito Koha… KohaFerence 2019

Después de dos encuentros sobre el gestor de bibliotecas Koha, organizados por la biblioteca de creación Ubik en Tabakalera (Donosti/San Sebastián) en 2015 y 2017, la Universidad de Cádiz ha tomado el relevo en 2019 para organizar en la magnífica ciudad de Cádiz el tercer encuentro Koha, los días 21 y 22 de marzo.

Alrededor de 90 personas, procedentes de diversas comunidades autónomas del Estado  español, así como de Francia y Argentina (videcoferencia) tuvieron la ocasión de ver experiencias y trabajos realizados en distinta tipología de centros (administración, empresas, universidades, centros de enseñanza…) .

El primer día estuvo dividido en dos bloques, “Koha en el mundo”, donde las veteranas francesas de la Universidad de Lyon y la Biblioteca Universitaria de Lenguas y Civilizaciones  (BULAC) de París nos mostraron sus nuevos proyectos con este programa y cómo han ido adaptándolo a sus necesidades. También Tomas Cohen desde la Universidad Nacional de Córdoba en Argentina nos habló de cómo estaba estructurado el equipo fundador y de mantenimiento de Koha, en qué están trabajando ahora los desarrolladores: (ElasticSearch), préstamos interbibliotecarios, búsqueda integrada… y los desafíos que tienen por delante.

Para terminar este apartado, Miguel Ángel Calvo (Xercode) y Cristina Gareta (Scanbit) nos comentaron las integraciones y desarrollos de Koha en España. Junto con la empresa Orex, fueron las tres empresas patrocinadoras de este evento, siempre dispuestas a explicar algún asunto pendiente durante el congreso.

El segundo bloque, dedicado a las experiencias,  pudimos apreciar una gran diversidad de proyectos: catálogos colectivos como el Catálogo Colectivo de Ciencias de la Salud, la sorprendente Red de bibliotecas escolares de Altabix en Elche,  RedBa: la primera Diócesis de la Iglesias en red, nuevos desarrollos y aplicaciones que mejoran Koha como Bibliomaps y Bibliobooks, y los avances y acicalamientos que están llevando a cabo las maestras referentes como Ubik, Universidad Pontificia de Salamanca y la anfitriona Universidad de Cádiz.

Ya en el segundo día, tuvimos la oportunidad de elegir un taller (difícil cuestión, dado el gran interés de los tres): Minería de datos en Koha: creación de evidencias y apoyo a la toma de decisiones en entornos bibliotecarios, realizado por Francisco Javier Martín y Antonio Alonso  de la Biblioteca de la Universidad Europea de Madrid; Tratamiento de los ejemplares a través de Koha: parte descriptiva, explotación de los datos y desarrollo para su visualización por José Luis Rodríguez  de la Real Biblioteca del Palacio Real y Hugo Agud de Orex y Plugins KOHA o cómo añadir apps a tu sistema de gestión de bibliotecas por Cristina Gareta de Scanbit.

También pudimos disfrutar de una sesión de pósters realizados por la Universidad de Cádiz, que mostraban diversos aspectos de la gestión del programa y el proyecto Red de Bibliotecas de Parques Nacionales presentado por el Centro Nacional de Educación Ambiental (CENEAM) del O.A Parques Nacionales.

Antes de pasar a la comida, se hizo un resumen de toda la jornada y Ricardo Chamorro, Subdirector de la Biblioteca de la Universidad de Cádiz  pasó el testigo (la farola de Cádiz) a José Luis Rodríguez,  del Palacio Real de Madrid, que será el próximo organizador para el 2020.

Con el canto de este improvisado himno “Koha, Koha, te necesito Koha…”creado en la última comida por parte del personal  de la Biblioteca de la Universidad de Cádiz,  (ojú, cuanto arte y gracia tienen, además de ser unos excelentes profesionales) acabamos este estupendo y necesario Congreso KohaFerence en la maravillosa y libre ciudad de Cádiz.  Gracias a todo el personal de la biblioteca y de la universidad que tan bien dirigido ha estado por la elegante Aurora Márquez. Podéis encontrar todas las comunicaciones, talleres y pósters en el programa del 2019 KohaFerence